La Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (Sefap) organiza esta semana, del 24 al 26 de mayo, su 26º Congreso bajo el título: «Un mar de oportunidades», donde más de 400 farmacéuticos de atención primaria (AP) se reunirán en Santander para abordar la evolución clínica y asistencial de esta especialidad en sus más de 35 años de recorrido. El Global entrevista a José Manuel Paredero, presidente de Sefap, con motivo de esta importante cita donde se abordarán cuestiones como los anticuerpos monoclonales, la resistencia a los antibióticos, la Inteligencia artificial (IA) en los servicios de AP o la necesidad de una formación reglada, entre muchos otros temas.

Pregunta. ¿Qué expectativas hay con este cita? Un Congreso que que a título personal será muy emocionante al ser el primero a la cabeza de Sefap

Respuesta. Es todo un reto. La responsabilidad de intentar que salga lo mejor posible, que tenga afluencia y aprovechar para abordar los temas que más nos interesan al los FAP. Contar a los socios las novedades, qué vamos avanzando. Se abordarán temas interesantes de un programa que puede resultar atractivo para todos. Se pondrá de manifiesto el papel del FAP, lo que aporta en los servicios de salud y hacia dónde se encauza el conocimiento y las preocupaciones que tenemos.

«Se pondrá de manifiesto el papel del FAP, lo que aporta en los servicios de salud y hacia dónde se encauza el conocimiento y las preocupaciones que tenemos»

P. ¿Cuáles son los temas de interés en los que incidiréis en esta edición?

R. Nos parecía interesante ponernos al día en ciertas cosas que tradicionalmente no hemos tocado. Por ejemplo, la cronicidad hace que cada vez estén llegando más a AP determinados problemas que no se quedan solo en el ámbito hospitalario. También nos parece interesante abordar clásicos que tenemos en la agenda como la carga anticolinérgica que tienen los pacientes, cómo abordarla desde AP, cómo reducir y eliminar el riesgo cuando confluyen varios medicamentos con esas particularidades. Otro aspecto en el que insistimos mucho y tenemos un papel relevante es la coordinación de los PROA comunitarios de optimización de uso antibióticos, que este año tiene un aliciente como ha sido la publicación de las normas de certificación de la AEMPS. Es todo un reto porque los PROA en muchos casos están liderados o tienen una participación muy importante del FAP como coordinador de los mismos. Queremos ponernos al día y que los asistentes conozcan el alcance de las normas y su importancia en el futuro. Hay también clásicos como la complicación a largo plazo de la diabetes, la problemática con el cannabis medicinal, porque la información que llega a las personas es confusa, o la actualización relativa a las vacunas. Se van a abordar otras píldoras interesantes como las enfermedades neurodegenerativas. Afortunadamente muchas patologías tienen tendencia a cronificarse y esos pacientes están siendo manejados en AP en lo que respecta a interacciones o cómo interpretar la seguridad de los medicamentos que toman debido a sus enfermedades concomitantes. Por eso, habrá actualizaciones en el uso de anticuerpos monoclonales y novedades de la quimioterapia, que casi todas ellas son de ámbito hospitalario, pero que muchas van a llegar a primaria.

P. También abordaréis cuestiones relativas a la innovación y digitalización en los servicios de AP, ¿qué destacarías sobre esta materia?

R. Tenemos una mesa de innovación donde se van a abordar cosas tan interesantes como los estudios con resultados en el mundo real. Con la ayuda de la IA y todos aquellos programas que nos van a ayudar a detectar más datos, cómo manejarlos con un orden y de manera fiable. En definitiva, cómo innovar dentro de la AP y cómo adquirir más competencias digitales. Tenemos otras mesas que van a hablar de las experiencias en seguridad del paciente que para nosotros es uno de los puntos clave de la actividad profesional. Vamos a abordar herramientas de ayuda a la prescripción donde el FAP, en muchas ocasiones, participa, utiliza o ayuda en su diseño para detectar qué debe incluirse a la vista de la experiencia de cómo se están manejando los medicamentos y los problemas reportados. También va a haber un espacio para abordar el programa ‘Atento’ de resolución de dudas a la ciudadanía que se inició en Madrid. Al principio generó una controversia ahora ya superada, y es un programa con el que se da solución a muchos problemas gracias a que el FAP está siendo un interlocutor válido y práctico para resolver dudas o eliminar carga de trabajo asistencial a otros profesionales. Además somos nosotros los más indicados para poderlo resolver, salimos beneficiados todos.

«Somos el único titulado superior en el SNS que no tiene una especialidad que respalde su actividad laboral. Necesitamos una formación homologada para que no haya diferencias en función del territorio»

P. Una de las cuestiones que más reivindicáis es la formación reglada propia, ¿el Congreso es una buena oportunidad para poner el foco sobre ello?

R. Es una de las cosas que nos propusimos en la Junta al tomar el relevo, aunque es continuar con los mensajes de nuestros compañeros predecesores. Somos el único titulado superior en el SNS que no tiene una especialidad que respalde su actividad laboral. Nuestra idea ha sido tener una especialidad propia para AP, pero somos conscientes de que no sólo depende de nosotros. Estamos dispuestos a otra alternativa como se proponía con el el RD de troncalidad o con el Marco Estratégico de AP de 2019. El primero ya puso en marcha una formación especializada conjunta con la farmacia de AP y hospital y el plan estratégico también dice que es uno de los objetivos a corto plazo. Estamos trabajando en ello porque lo que está claro es que necesitamos esa formación homologada en todo el territorio nacional para que los pacientes del SNS tengan el mismo tipo de profesional y servicio. Que no haya diferencias en función del territorio donde está, algo que genera inequidades. Hoy en día por desgracia la cartera de servicios que lleva a cabo el FAP está más desarrollado en algunos sitios que en otros y esa formación va a corregir esas situaciones al alza, ofreciendo una mejor cartera de servicios. Me gustaría que fuera un Congreso donde podamos anunciar que estamos en las vías definitivas de obtener esa formación reglada y que contamos con el respaldo de todos los responsables de farmacia y RRHH de los servicios de Salud para que sea una realidad.

«Nos gustaría que al FAP le tuvieran presente por igual en todas partes, sobre todo a la hora de elaborar los planes estratégicos de AP»

P. Este encuentro permite, además de poner en común los avances y el aprendizaje profesional, enfatizar la labor asistencial y los desafíos del FAP a corto-medio plazo. ¿Cuáles destacarías?

R. Nos gustaría que al FAP le tuvieran presente por igual en todas partes, sobre todo a la hora de elaborar los planes estratégicos de AP y muchas veces se olvidan de nosotros. Estamos aquí y hemos venido para quedarnos. Queremos que se apueste por esta visión asistencial, cada vez más integrados en los servicios de salud, en contacto con pacientes y en colaboración con el equipo multidisciplinar. Todo ello sin dejar de coordinarnos con nuestros compañeros de farmacia comunitaria y de hospital. Nosotros somos un nexo de unión perfecto entre toda la coordinación asistencial y tenemos que explotarla mucho más, hay mucho camino por recorrer y nuestra intención es profundizar y avanzar en el mismo.