Yescarta, una innovación disruptiva que cambia la historia natural de un linfoma

Las necesidades normativas se multiplican y obligan a una actividad frenética del Gobierno que salga tras el 23J

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En 2022 los premios Fundamed reconocieron a Yescarta como el mejor medicamento del año. El desarrollo clínico de moléculas innovadoras en oncohematología requiere de estudios que van confirmando con los años sus beneficios frente al tratamiento estándar. El potencial curativo en cáncer es un reto de la innovación que se está afrontando con éxito en medicamentos como Yescarta, de Kite (Gilead). El Congreso de la Asociación Americana de Oncología (ASCO) celebrado en Chicago en estos días, confirma los pronósticos y avanza el cambio de paradigma en la historia natural del linforma B difuso de células grandes.

“El potencial curativo en cáncer es un reto de la innovación que se está afrontando con éxito en medicamentos como yescarta”

Tratamiento disruptivo

Pero en las terapias CAR-T hay muchos aspectos disruptivos: es una administración única y ha demostrado una supervivencia global mayor que el tratamiento considerado hasta ahora de elección. Los beneficios de las terapias contra todo tipo de procesos cancerosos, sólidos o líquidos, miden su eficacia con distintos parámetros.

Así, es relevante la supervivencia global, la supervivencia libre de progresión y distintos parámetros de calidad de vida y seguridad. Los expertos hablan del “beneficio clínico” para destacar que es tan importante que la enfermedad cancerosa no progrese como que la calidad de vida sea adecuada.

Cuando se habla de la “incertidumbre” a la hora de aprobar ciertos medicamentos en España se refiere a que algunos estudios requieren de más tiempo y años para demostrar todo su potencial, que se ha avanzado en estudios clínicos con un número limitado de pacientes.

Potencial curativo

Pero lo que es indiscutible es que cuando hablamos de supervivencia global superior hablamos de cambiar el curso de la enfermedad cancerosa y eso es lo que se observa ahora con el linfoma B difuso de células grandes (LBDCG).

Una sóla administración de Yescarta ha demostrado un 38% de mejora relativa en la supervivencia global en pacientes con LBDCG en recaída o refractario, algo que no ocurría desde hace 30 años.

El estudio ZUMA-7 en fase III demuestra que este tratamiento podía utilizarse en los pacientes que no respondan al tratamiento estándar histórico de primera línea. La consecuencia de esto es que, con la evidencia científica en la mano, no hay que esperar a un horizonte de fracaso de distintas líneas para que algunos tratamientos consigan sus objetivos terapéuticos.

Avance de la ciencia

Las agencias reguladoras van a incorporar, y lo están haciendo ya, muchas nuevas indicaciones en procesos oncológicos a medida que la investigación avanza. El reto lo tendrán las administraciones sanitarias que deben hacer accesible estas innovaciones al tiempo que mantenemos la sostenibilidad del sistema.  Pero la innovación disruptiva siempre debe ser bienvenida porque cambia la vida de las personas y es la muestra del avance de la ciencia y el progreso de la sociedad.