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La lucha contra las resistencias antimicrobianas avanza, pero no en todos los ámbitos por igual. Según el cuarto informe de situación sobre la aplicación del plan de acción europeo, se han realizado “progresos sustanciales” dentro del enfoque One Health. Pero uno de los ejes del éxito de la lucha contra las resistencias, el desarrollo de modelos económicos e incentivos que ayuden a traer nuevos antibióticos al mercado, sigue pendiente. La Comisión Europea quiere darle la vuelta a esta situación. Para ello, anima a que los evaluadores entren en los debates sobre resistencias.

La cuestión de partida que pone de relevancia el papel de la evaluación de tecnologías sanitarias (HTA) en la lucha contra las resistencias antimicrobianas es muy compleja. El desarrollo de nuevos antibióticos requiere inversiones significativas y a largo plazo. Y la Comisión Europea reconoce que esto es incompatible con el “modelo de negocio clásico” del sector farmacéutico. Este modelo permite a las compañías farmacéuticas recuperar sus inversiones en I+D en base al volumen de ventas. Pero, cuando se habla de antibióticos, el consumo debe restringirse para que no acabe generando más resistencias.

El “fracaso del mercado”

Como consecuencia, dice la Comisión, “el modelo de negocio actual da lugar a un fracaso del mercado de los antimicrobianos”. Es más, considera que “se opone” a los esfuerzos dirigidos a conservar la eficacia de los antibióticos que ya tenemos.

Hace tiempo que Bruselas insiste en que para incentivar el descubrimiento y el desarrollo de antimicrobianos hacen falta “nuevos modelos económicos”. El cuarto informe de situación sobre la aplicación del Plan de Acción One Health contra la Resistencia a los Antimicrobianos insiste en ello. Pero, además, profundiza y plantea algunos de los requisitos que tal modelo debería cumplir.

Bruselas insiste en que para incentivar el descubrimiento y el desarrollo de antibióticos hacen falta nuevos modelos económicos.

En primer lugar, según la Comisión Europea, “debería conciliar” los incentivos al sector farmacéutico con el uso responsable de los antibióticos, algo que hoy no ocurre. En segundo lugar, esa tarea de conciliación debería llegar al segmento del diagnóstico y la tecnología sanitaria. Y en tercer lugar, cabría conciliar los dos puntos anteriores. Frente al bajo precio de los antibióticos, Bruselas deja constar el precio “relativamente alto” de los métodos de diagnóstico.

La HTA y el debate de las resistencias

En resumen, los futuros modelos económicos e incentivos destinados a fomentar la I+D de nuevos antibióticos tendrían que reflejar tres aspectos: el beneficio a largo plazo de los antibióticos; el valor de limitar su uso y las ventajas de promover la utilización de nuevos métodos de diagnóstico.

Por último, la Comisión Europea considera que todo ello, además, entronca con la tendencia creciente al desarrollo de nuevas terapias combinadas con un método de diagnóstico.

La Comisión Europea quiere que los órganos de HTA participen en los debates de la resistencia antimicrobiana

Las múltiples dudas que deja este planteamiento es lo que abre la puerta a la evaluación de tecnologías sanitarias. Bruselas recuerda que la HTA es necesaria para “evaluar el valor añadido de estas nuevas tecnologías” y aportar evidencia sólida a los decisores nacionales. Además, cree el trabajo de los evaluadores puede resultar útil para “para comprender los costes y beneficios de las inversiones que requiere la lucha contra las resistencias antimicrobianas.

Nuevos enfoques metodológicos

La participación de los órganos de HTA en los debates relacionados con la resistencia antimicrobiana ayudaría a “evaluar el valor añadido de los nuevos antimicrobianos y alternativas, los diagnósticos o una combinación de los mismos”, concluye la Comisión.

Para lograr este objetivo, el Plan de Acción One Health contra la Resistencia a los Antimicrobianos contempla que la Comisión desarrolle nuevos enfoques de HTA o mejore los existentes. Además, fomentará la consecución de “consensos metodológicos” que, en definitiva, beneficien el desarrollo de antibióticos, diagnósticos y sus combinaciones en en el ámbito de las resistencias.

Está previsto que el próximo informe de situación sobre el Plan de Acción se publique a finales de 2020.