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El Senado ha rechazado una moción que instaba al Gobierno a adoptar medidas para garantizar la viabilidad de la farmacia rural. Entre ellas, la creación de un fondo de compensación económica para cubrir los gastos básicos de explotación estos establecimientos como el que ya propuso al propio Ministerio de Sanidad, sustentado en un informe, la Sociedad Española de Farmacia Rural (Sefar).

La moción, presentada por el Grupo Parlamentario Izquierda Confederal —Adelante Andalucía, Més per Malorca, Mas Madrid, Compromís, Geroa Bai y Catalunya en Común Podem— y defendida por el senador Carlos Mulet en la Comisión de Sanidad de la Cámara Alta celebrada este 13 de octubre, ha sido rechazada al recibir en las votaciones 13 votos negativos —entre ellos de los grupos Socialista y Popular—, nueve abstenciones y apenas cinco votos positivos.

Medidas planteadas en la moción

  • Contemplar medidas compensatorias para las farmacias más desfavorecidas
  • Actualizar las cuantías de las ayudas a farmacias VEC en función del IPC
  • Establecer un mecanismo de pago adelantado y/o compensatorio con las cuotas de autónomos para farmacias VEC
  • Establecer un fondo de compensación para las farmacias ubicadas en municipios de menos de 1.000 habitantes de 18.319,44 euros anuales (según los gastos de explotación básicos de una oficina de farmacia sin personal), fondo que debería aportar el propio sector de su facturación
  • Implicar a los Ayuntamientos y Diputaciones en el mantenimiento de los servicios de guardia de farmacias rurales

La moción recogía una batería de medidas para garantizar la viabilidad de las farmacias rurales entre las que, además de la creación de este fondo de compensación, también figuraba la actualización de las ya establecidas ‘ayudas VEC’ en función de la evolución del IPC (lo cual no ocurre desde hace ocho años), la compensación en las cuotas de autónomos para los titulares de establecimientos calificados VEC (Viabilidad Económica Comprometida), así como implicar a los Ayuntamientos locales a garantizar la prestación del servicio de guardias (cesión de locales, posible abono de los servicios de urgencia, etc.).

Si cierra la farmacia rural, ¿el ‘fin’ del pueblo?

“Muchas farmacias rurales son a día de hoy inviables a pesar de su vital importancia en aquellos municipios donde se hace difícil mantener una atención sanitaria continuada”, defendió el senador Mulet.

Carlos Mulet (Grupo Izquierda Confederal), durante su intervención en la Comisión de Sanidad del Senado.

El representante del Grupo Izquierda Confederal recordó que “si se quiere revertir la despoblación en el mundo rural, hay que buscar la complicidad de los servicios de carácter público como son los farmacias”. Y avisó: “un pueblo en el que se cierra una farmacia es un pueblo en el que previamente habrá cerrado la escuela, la sucursal bancaria….y al que apenas le quedarán unos años de vida”.

Respecto a la creación de un fondo específico de compensación para las farmacias rurales, la moción hace suya la propuesta de Sefar. Según dicha propuesta, este fondo se dotaría con la retención de 0,04 euros de cada receta pública, lo que apenas supondría un 0,18 por ciento de la facturación pública anual total. El objetivo es el de cubrir los gastos básicos de explotación que permita seguir abriendo diariamente sus puertas.

Posición de los grupos con la farmacia rural

Respecto al resto de grupos representados en el senado, apenas el Grupo Ciudadanos mostró un apoyo explícito a la misma. Incluso, la formación naranja fue un paso más allá e instó a que el propio Estado contribuyese a la dotación de este mecanismo a través del Fondo de Cohesión  Sanitaria. “Debemos recordar que el ministro de Sanidad, salvador Illa, ya avanzó ante el Senado hace unos meses que en su agenda sanitaria apostaría por la farmacia rural”, indicó su senador Miguel Sánchez.

Otros grupos parlamentarios (como el Popular y Mixto) coincidieron en sus críticas al planteamiento de partida de esta moción. En concreto, por considerar que la viabilidad de las farmacias solo está comprometida en el ámbito rural. “La moción aborda el problema de forma parcial; la viabilidad no depende de la ubicación”, expuso el senador popular (y farmacéutico rural) Francisco José Fernández.  “La generalización que se realiza en esta moción no es válida. Se debe avanzar en garantizar la viabilidad de toda la red y no a través de un fondo de compensación con las propias aportaciones del sector que generaría más distorsión. Es preferible revisar los criterios de planificación y ordenación o retribuir servicios a las boticas rurales”, argumentó por su parte José Manuel Marín (Grupo Mixto).

Por parte del grupo socialista, su representante Miguel Ángel Fernández, aseguró compartir “el espíritu y la filosofía” de lo moción, si bien su rechazo a la misma se sustenta en que “algunas de las propuestas que incluye requieren un análisis previo equilibrado”. Por ejemplo, respecto a la que insta a implicar a los Consistorios locales en la viabilidad del servicio farmacéutico, el senador socialista considera que “por el escaso tamaño y capacidad financiera de muchos Ayuntamientos, resulta complicado pedirles que contribuyan a mantener los servicios de guardia”.

Pese a este rechazo de la moción, su defensor Carlos Mulet adelantó: “continuaremos defendiendo la farmacia rural, a pesar de todo”.