La situación epidemiológica en toda Europa es preocupante. Hay un elevado incremento de los contagios por COVID-19, así como de la tasa de hospitalizaciones y muertes. “Estamos en los 473 casos por cada 100.000 habitantes en la UE”, ha informado Stella Kyriakides, comisaria de Salud y Seguridad Alimentaria durante un encuentro privado con medios de comunicación, entre los que se encontraba EL GLOBAL, en el Parlamento Europeo, en Estrasburgo.

Ese incremento se debe, ha apuntado Kyriakides, al descenso de la vacunación (la tasa de vacunación media en la UE es inferior a la deseada), a la relajación de medidas no farmacológicas y a la alta transmisibilidad de la variante Delta. Por ello, la comisaria ha querido poner en valor la importancia de la vacunación y el enorme beneficio que produce: “Las vacunas siguen protegiendo contra la enfermedad grave por COVID-19 y la mayoría de hospitalizados son personas no vacunadas“.

Terapias COVID-19

Kyriakides ha incidido en la vacunación, ya que la solución a la pandemia es vacunar, vacunar y vacunar. De hecho, ha señalado que la UE tiene suficientes dosis para abarcar la vacunación de todos sus ciudadanos y, además, para compartir dosis con terceros países. Ahora, lo crucial es “seguir impulsando que el mayor número posible de personas estén vacunadas”.

Sin embargo, ha recordado que la UE tiene una Estrategia sobre Opciones Terapéuticas. Dispone una cartera de 10 terapias prometedoras contra la COVID-19. “Al igual que con las vacunas, trabajamos con los Estados miembro, tenemos una negociación común y una compra conjunta”, ha explicado la comisaria.

La Agencia Europea del Medicamento (EMA) ya ha aprobado dos de esas terapiasRonapreve (la combinación de casirivimab/imdevimab), de Regeneron Pharmaceuticals y Roche; y Regkirona (regdanvimab), de Celltrion Healthcare Hungary Kft– y, además, Kyriakides espera que se aprueben otras cuatro antes de finales de este año.

“No perdamos de vista lo importante. La solución de la pandemia son las vacunas, pero hay muchos tratamientos prometedores en desarrollo”, ha declarado la comisaria.

Descenso de la vacunación

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha publicado este miércoles un informe sobre la evaluación de riesgo por COVID-19 en Europa. El documento detalla que, si bien la carga de COVID-19 es “particularmente alta” en varios países que tienen una baja tasa de vacunación, existe evidencia de un aumento de la carga incluso entre los países con altas tasas de vacunación.

Hasta la fecha, el 65,4% de la población total y el 76,5% de la población adulta en la UE cuentan con la pauta completa de vacunación contra la COVID-19. El ECDC destaca que el ritmo de aumento semanal inicial en la vacunación “se está desacelerando” y se está perdiendo ese despliegue de vacunas en los grupos de edad más jóvenes.

Así lo ha destacado también Stella Kyriakides: “La mayoría de casos se están produciendo en jóvenes, aunque los contagios se han incrementado en todos los grupos de edad”. De este modo, ha insistido de nuevo en continuar vacunado.

Y es que la presión vuelve a los sistemas sanitarios. La comisaria augura que los próximos meses van a ser duros, con un fuerte aumento de contagios y las correspondientes consecuencias en diciembre y enero, coincidiendo con las fiestas navideñas. Por eso, “los países con menos del 60 o 70 por ciento de vacunación, seguramente tendrán que adoptar medidas no farmacológicas para frenar el virus”, ha advertido.

La urgencia de la dosis de refuerzo

Ante este escenario, el ECDC recomienda una dosis de refuerzo para los mayores de 18 años, haciendo especial hincapié en los mayores de 40. “Los pronósticos destacan la necesidad de las medidas no farmacológicas para controlar la transmisión, en combinación con el lanzamiento de dosis de refuerzo de la vacuna para adultos, que deben priorizarse para las personas de 40 años o más, al menos seis meses después de completar un calendario de vacunación primaria”, apunta el ECDC.

El Centro explica que, según la experiencia de países como Israel y Reino Unido, hay evidencia de un “aumento significativo en la protección contra infecciones y enfermedades graves por COVID-19 después de una dosis de refuerzo en todos los grupos de edad a corto plazo”.

Todos los países de la UE han comenzado ya a administrar estas dosis adicionales para proteger a las personas cuyas respuestas inmunitarias no sean las adecuadas y vacunas de refuerzo para mejorar la protección de aquellas para quienes la inmunidad puede disminuir con el tiempo una vez cuentan con la pauta completa.


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