2021 pone fin a la distinta reacción de los países ante crisis sanitarias como las pandemias

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Todos miramos con sana envidia cómo el Instituto Robert Koch alertaba al Gobierno Alemán desde Enero de los riesgos de la pandemia. Eso permitió al sistema sanitario prepararse con equipos EPI y respiradores artificiales, entre otros materiales y productos. La misma anticipación que permitió lanzar recomendaciones de prevención a la población. Alemania soportó demasiado bien la primera ola. De la misma forma, miramos horrorizados cómo el premier británico, Boris Johnson presumía de “haber estrechado las manos” de enfermos de Covid-19 en Febrero, y se contagiaba unos días después.

Reino Unido se encontraba en proceso, a comienzos de 2020, de salir de la Unión Europea (UE). Pero la reflexión es válida: las urgencias y necesidades de los países de la UE no pueden estar al albur de lo que decidan políticos que no entienden de riesgos ni hacen caso a los que saben.

Prestigio de instituciones

Tampoco cada país tiene instituciones de como el Instituto Robert Koch en Alemania, que están preparados para anticiparse, aunque eso no sea un seguro de evitar el golpe de la pandemia. Lo que sí sabemos es que Alemania pudo contener con más éxito la pandemia en su primera ola, y Reino Unido no pudo.

El Instituto Robert Koch es una agencia del gobierno federal alemán e instituto de investigación responsable del control y prevención de enfermedades infecciosas. Sus oficinas y laboratorios principales se encuentran en Berlín y Wernigerode. Como agencia federal superior, está subordinada al Ministerio de Salud. Los políticos alemanes hicieron caso temprano de sus recomendaciones, con Ángela Merkel al frente.

“La UE se ha propuesto que estemos mejor preparados para dar respuestas a las crisis de salud pública”

La UE se ha propuesto que estemos mejor preparados para dar respuestas a las crisis de salud pública y que eso no dependa de ninguna decisión política de un Estado miembro solamente. Debe depender sólo de equipos preparados y del manejo adecuado de los riesgos y los datos que, muchas veces, un sólo país puede no tener al alcance de la mano.

Medidas anunciadas

Desde la presidencia de la Comisión Europea (CE) se apuesta por la cooperación transfronteriza, el fortalecimiento de los sistemas sanitarios y una coordinación sanitaria, más allá de las emergencias.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha trazado estos ejes que tratarán de evitar que algunos países respondan mal y tarde a las crisis. Para ello se reforzará el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC en su siglas en inglés) que se creó en 2005 y tiene su sede en Estocolmo.

“von der Leyen insiste que los países deberán estar preparados igual, con las mismas condiciones”

Todos los países igual

Por eso, von der Leyen insiste que “los países deberán estar preparados igual, con las mismas condiciones”. Desde la prevención hasta las soluciones.

Nadie podrá arrogarse el conocimiento para recomendar ir a una manifestación, ni desaconsejar el uso de la mascarilla. Resulta bueno para los países de la UE que las recomendaciones no caigan en manos de personas sin la experiencia, información y  capacidad necesarias.

“La realidad ha demostrado que, aunque un país lo haga bien al principio, la pandemia lo arrasa todo, tarde o temprano”

Solidaridad y sentido común

Y que no haya países más rápidos o que se anticipen más respecto a otros. Eso va contra la solidaridad europea. Y no sólo eso, sino que la realidad ha demostrado que, aunque un país lo haga bien al principio, la pandemia lo arrasa todo, tarde o temprano. Un país que haga las cosas bien y esté preparado no se garantiza a medio plazo que sea ajeno a una pandemia. Ya sabemos que eso no sucede.

Unos países tendrán más fallecidos que otros por diversas razones, sin duda, pero todos sufrirán la devastación de las pandemias que, por definición, no tienen fronteras. Todos por igual; los preparados y los que llegaron tarde. Porque eso es una pandemia: o salimos todos a la vez, o fracasamos y pagamos las consecuencias.