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Hace aproximadamente tres meses, cuando nos hallábamos en plena fase aguda de la pandemia, escribí unas líneas en esta misma tribuna, bajo el título “Aprender de la experiencia”. En ella me refería a la puesta en marcha del Registro Español de Resultados de Farmacoterapia frente el COVID-19 (RERFAR COVID-19). Explicaba que dicha iniciativa, promovida por la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), consistía en la recopilación de evidencias científicas sobre las distintas estrategias terapéuticas actualmente disponibles en España para el tratamiento de los pacientes ingresados en nuestros hospitales con ocasión de la infección por coronavirus. También decía que muy probablemente dicha iniciativa, en la que sin duda los farmacéuticos de los servicios de farmacia hospitalaria tienen un papel clave, sería de ayuda para mejorar el manejo de la enfermedad, la efectividad de los tratamientos y, en definitiva, la supervivencia de los pacientes. En efecto, mientras no se descubra algún nuevo fármaco y/o vacuna específicos para hacer frente al Covid-19, deberemos combatirla con los tratamientos actualmente disponibles y, por ello, cuanta más y mejor información dispongamos sobre estos últimos, mucho mejor.

Transcurridos estos tres meses, no podía ahora dejar pasar la ocasión para hacerme eco de la reciente difusión de los resultados de este estudio observacional, en el que han acabado participando 174 hospitales de nuestro país, y en los que en total se han recogido datos de hasta 5.386 pacientes. Algunas de las conclusiones alcanzadas confirman, por ejemplo, que el uso de corticoesteroides (dexametasona, metilprednisolona) reduce su mortalidad hasta en un 50%, al igual que los anticoagulantes, como la heparina, si bien no en un porcentaje tan elevado; que los antivirales, por el contrario, parecen no asociarse a una mayor supervivencia; y que la hidroxicloroquina, en dosis menos altas a las empleadas en el marco del controvertido ensayo clínico Solidarity, también tiene un efecto protector contra la enfermedad.

En suma, gracias a la mera observación -de ahí el término “estudio observacional”- de la práctica seguida en nuestros hospitales, hemos podido conocer qué se ha conseguido con los diferentes tratamientos que se han empleado frente al Covid-19, los resultados particulares de cada tratamiento en términos de efectividad y la comparación entre ellos. Y no es casualidad que, precisamente ahora, todos estos medicamentos hayan pasado a formar parte de la lista de medicamentos considerados esenciales en la gestión de la crisis sanitaria ocasionada por el Covid-19, de acuerdo con la Resolución de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios de 19 de junio de 2020, que actualiza el listado contenido en la Orden SND/276/2020 dictada al inicio de la pandemia.

Hace unos meses decíamos también, refiriéndonos a este tipo de iniciativas, que “la experiencia es un grado”, y, efectivamente, queda confirmado que lo es.

Ya no se oyen aplausos que cada día a las ocho de la tarde dedicábamos al colectivo de los profesionales sanitarios, pero no por ello queremos dejar de dar desde aquí un gran aplauso, en señal de reconocimiento, al RERFAR COVID-19 y a la gran labor que viene desempeñando por la farmacia hospitalaria.