El fármaco anti-PD1 de MSD, Keytruda (pembrolizumab), se ha convertido en el tratamiento de inmunoterapia para el cáncer con más indicaciones financiadas por el Sistema Nacional de Salud (SNS), con un total de 17 indicaciones. El último hito de este fármaco ha sido la primera aprobación en Europa de una terapia anti-PD-1/L1 en cáncer de pulmón no microcítico (CPNM) resecable. El director médico de MSD, Joaquín Mateos, explica a EG la importancia de esta aprobación y las líneas de investigación hacia donde se dirige la inmunoterapia.

Pregunta. Recientemente, la EMA ha aprobado pembrolizumab más quimioterapia como tratamiento neoadyuvante y a continuación como monoterapia en tratamiento adyuvante para CPNM resecable con riesgo alto de recurrencia en adulto. ¿Qué supone esta aprobación para el tratamiento del cáncer de pulmón?

Respuesta. En primer lugar, es importante subrayar que en nuestro país aún no se dispone de la aprobación de la financiación de esta indicación. En MSD trabajamos con el compromiso firme de desarrollar soluciones terapéuticas frente al cáncer que mejoren la calidad de vida de los pacientes y que, en la medida de lo posible, también alarguen su vida. Gracias a avances como éste, la larga supervivencia de los pacientes con cáncer de pulmón ya es una realidad en muchos casos. Además, pembrolizumab es un tipo de inmunoterapia que ha demostrado ser eficaz en varios tipos de cáncer, y su uso en el cáncer de pulmón no microcítico es particularmente prometedor. En este sentido, otra de las características que hacen que esta aprobación sea tan importante es que el tratamiento es efectivo independientemente de la expresión de PD-L1, lo que significa que el rango de pacientes que pueden obtener resultados positivos con él es mucho más amplio.

P. ¿Cuáles fueron los resultados de la fase 3 KEYNOTE-671?

R. Con una mediana de seguimiento de 36 meses, el tratamiento neoadyuvante con pembrolizumab más quimioterapia, seguido de pembrolizumab como monoterapia después de la cirugía, mejoró significativamente la supervivencia global en pacientes con CPNM resecable en estadio II, IIIA o IIIB. Este enfoque redujo significativamente el riesgo de muerte en un 28 por ciento en comparación con el tratamiento neoadyuvante de placebo más quimioterapia, seguido de placebo como monoterapia después de la cirugía, sin importar la expresión de PD-L1. El régimen basado en pembrolizumab también aumentó la mediana de supervivencia libre de eventos, en casi dos años y medio, en comparación con los pacientes que recibieron solo quimioterapia y placebo. Creemos que el impacto de estos hallazgos es significativo para la comunidad médica y para los pacientes. Tradicionalmente, el CPNM resecable en estadios avanzados ha sido una de las formas de tumor pulmonar más difíciles de tratar, con altas tasas de recurrencia y mortalidad. La introducción de pembrolizumab en el manejo del paciente como tratamiento neoadyuvante y adyuvante ofrece una nueva estrategia terapéutica que, no solo ataca el cáncer de manera más efectiva, sino que también mejora la calidad de vida de los pacientes al reducir la necesidad de tratamientos adicionales y potencialmente más invasivos en el futuro.

P. ¿Cuáles son las necesidades no cubiertas todavía en el abordaje del cáncer de pulmón?

R. A pesar de los avances clínicos para los pacientes con cáncer de pulmón metastásico, continúa siendo la principal causa de muerte por cáncer en Europa. Esta estadística subraya la importancia crítica de abordar la enfermedad en sus etapas más tempranas, donde el tratamiento puede tener una efectividad mayor, mejorando el pronóstico y permitiéndonos hablar de la larga supervivencia como una realidad. En las fases iniciales, el cáncer de pulmón es generalmente más localizado y susceptible a intervenciones efectivas, como la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. Intervenir antes de que el cáncer se disemine puede mejorar significativamente las tasas de supervivencia y la calidad de vida de los pacientes. Además, tratar el cáncer de pulmón en etapas tempranas puede reducir la necesidad de tratamientos más agresivos y extensos en el futuro. Esto no solo disminuye la carga de la enfermedad en el paciente, sino que también puede reducir el coste de la atención médica a largo plazo y liberar recursos para otras áreas de necesidad en el sistema sanitario, garantizando su sostenibilidad.

P. Actualmente, es el tratamiento de inmunoterapia para el cáncer con más indicaciones financiadas por el SNS ¿Qué nuevas indicaciones están en investigación para pembrolizumab?

R. En la actualidad, MSD tiene un robusto programa de investigación clínica en inmunooncología con más de 1.600 ensayos clínicos. De estos, 120 ensayos se están llevando a cabo en España con la participación de más de 1.800 pacientes. Desde que en 2015 se lograra la primera indicación para el melanoma, nuestro equipo dedica sus esfuerzos para trasladar los resultados de la investigación a soluciones reales para los pacientes. Sin embargo, es difícil aventurar cuál puede ser la próxima indicación que se apruebe puesto que las investigaciones en marcha son numerosas. Lo que sí veremos por parte de MSD en el corto plazo será, con ocasión de la celebración de ASCO 2024, la presentación de datos prometedores en investigaciones con regímenes basados en pembrolizumab o en combinación para patologías como cáncer avanzado de las vías biliares, cáncer gástrico o de la unión gastroesofágica avanzado HER-2 negativo, o cáncer urotelial localmente avanzado o metastásico no tratado previamente, entre otros.

P. ¿Hacia dónde se dirigen las líneas de investigación en inmunoterapia?

R. En la actualidad, la investigación en inmunoterapia está experimentando una expansión verdaderamente emocionante en diversas direcciones. Estamos viendo avances significativos en áreas clave que están redefiniendo la forma en que abordamos el tratamiento del cáncer. En MSD estamos estudiando nuestro inhibidor de PD-1, pembrolizumab, en aproximadamente 20 estudios de registro en curso en múltiples tipos de cáncer en estas etapas iniciales. Nuestro objetivo es ofrecer más alternativas terapéuticas a los pacientes, ya que la detección precoz puede aumentar significativamente las probabilidades de supervivencia. En este sentido, desde MSD creemos que la clave de la investigación oncológica reside en la colaboración. Uniendo esfuerzos con la industria farmacéutica, la comunidad científica, la Administración, y gracias a la generosidad de los pacientes, las asociaciones, y sus familiares y cuidadores, somos capaces de llevar a cabo conjuntamente nuevos estudios clínicos que evalúen la combinación de diferentes medicamentos en distintas indicaciones y tipos de tumores.

P. Desde la primera aprobación de pembrolizumab en 2015, ¿Cómo ha mejorado el conocimiento de los anti PD-1?

R. La aprobación inicial de pembrolizumab marcó un hito en inmunoterapia contra el cáncer. Desde entonces, nuestro conocimiento sobre esta clase de fármacos ha crecido exponencialmente. En este tiempo también hemos profundizado en cómo esta terapia no solo es útil en fases metastásicas, sino que también es posible lograr importantes resultados en etapas más iniciales del desarrollo de los tumores. Gracias a múltiples ensayos hemos identificado los prometedores resultados de pembrolizumab cuando la enfermedad aún se encuentra en estadios iniciales, lo que nos sitúa en un escenario en el que el pronóstico de la enfermedad es mucho más favorable y se incrementan las posibilidades de una mejora en la calidad de vida y una mayor supervivencia. La medicina de precisión en esta área es decisiva. Nos ha permitido identificar biomarcadores predictivos como la expresión de PD-L1 y la inestabilidad de microsatélites, que nos permiten dirigir el tratamiento de manera mucho más específica a aquellos tumores cuyas características apuntan a una respuesta mucho más eficaz. Y, por supuesto, con más experiencia clínica, hemos mejorado el manejo de los efectos secundarios relacionados con pembrolizumab, como las reacciones autoinmunes.

P. ¿Cuáles son los siguientes retos de MSD en Oncología?

R. Como ya he comentado, nuestro principal objetivo es seguir investigando para poner soluciones terapéuticas innovadoras a disposición de cada vez más profesionales y pacientes. Nuestro compromiso es brindar más alternativas de tratamiento a los pacientes, mejorar su calidad de vida e impulsar las tasas de larga supervivencia mediante la detección y el abordaje terapéutico del cáncer en estadios tempranos. La investigación llevada a cabo en los últimos años ha permitido entender mucho mejor todos los mecanismos que subyacen en el desarrollo de esta enfermedad. Esto ha supuesto el desarrollo de la medicina de precisión, en la cual se busca administrar el tratamiento más adecuado basándose en las características de cada tumor y la genética de cada persona. Éste es un área clave para MSD. De cara al futuro, no nos limitamos solo a la inmunooncología. Estamos explorando activamente otras vías de investigación prometedoras que nos permitan transformar la ciencia en hechos, y con ellos lograr que mejoren los resultados y la calidad de vida de los pacientes.


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