Los tratamientos contra la Covid-19 cobran renovado protagonismo

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Estamos entrando en una fase en la que la incidencia acumulada sigue creciendo y ya supera los 3.000 casos a 14 días en España. La irrupción de la variante Ómicron es a corto plazo un problema y a medio plazo, quizás el principio del control de la pandemia.

El responsable de la OMS en Europa, Hans Henry P. Kluge ha advertido de que se “avecina una tormenta” de contagios de COVID en Europa, a la que no es ajena el resto del mundo. Calculan que el 50% de los europeos serán infectados de COVID-19 en las próximas 6-8 semanas.

El número desmesurado de contagios, en su mayoría leves, no impide que se incrementen los ingresos hospitalarios y las altas ocupaciones de camas de UCIs, último recurso para muchos pacientes.

Con una alta tasa de vacunación en España, las personas con riesgo de ingreso en el hospital son las beneficiarias de los nuevos tratamientos parala COVID-19.

Anuncio de adquisión de antivirales

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la compra a Pfizer de “334.000 dosis” del antiviral Paxolovid (la combinación de PF-07321332 y ritonavir). Es la primera vez que el presidente anuncia la compra de tratamientos, aunque sí lo ha hecho de las vacunas para prevenir la COVID-19. La combinación oral ha demostrado una reducción del riesgo de hospitalización y muerte cercana al 90% y el tratamiento oral dentro de los primeros 5 dias podría aliviar la presión hospiatalaria.

La pauta de 5 días cada 12 horas permite tratar a algo más de 33.000 pacientes con las dosis adquiridas a Pfizer.

La Agencia Europea del Medicamento (EMA) lo autorizó para su uso de emergencia el pasado mes de diciembre.

La hora de los tratamientos

Pedro Sánchez ha indicado que “serán necesarias nuevas herramientas” al entrar en una fase distinta de la pandemia. Las vacunas son importantes ahora y en el futuro, pero las herramientas terapéuticas necesarias se destinan a los que no pueden ser protegidos, a pesar de estar vacunados o sin haberse vacunado.

“entramos en un periodo en el que antivirales y anticuerpos monoclonales serán los protagonistas”

Entramos en un periodo en que los antivirales y los anticuerpos monoclonales serán los protagonistas: el último bastión para los que no consigan protección inmunitaria.

Desabastecimiento en Estados Unidos

Desde Estados Unidos se están produciendo desabastecimientos de tratamientos contra la COVID-19. La escasez lleva racionalizar los tratamientos y a monitorizar las entregas de los anticuerpos monoclonales contra la Covid-19 desde una página federal.

Y es que con el aumento de la demanda de los últimos días ha puesto en peligro el normal suministro de tratamientos necesarios para los pacientes ingresados en hospital.

La falta de suministro es un problema global, lo que va a complicar recibir tratamientos para la COVID-19 en las próximas semanas.

Test rápidos

De la misma forma, la falta de test rápidos de antígenos ha sido un problema global, que en España se ha solucionado en parte por facilitar la venta libre de los test de diagnóstico hasta ahora de prescripción. Setrata de las consecuencias globales que tienen el mismo origen: la irrupción de Ómicron.

Eficacia según la variante

Por otro lado, la eficacia de los anticuerpos monoclonales puede variar según sea la cepa a tratar de SARS-CoV-2. la infección por Delta u Ómicron puede determinar que sea más recomendable prescribir uno u otro anticuerpo monoclonal.

Los fármacos de Lilly (bamlanivimab/etesevimab) y GSK (sotrovimab) son los preferentes en Estados Unidos para Delta y Ómicron, respectivamente. Pero la dificultad en Estados Unidos de conocer la variante con rapidez impide tomar en tiempo la decisión acertada.

A finales de diciembre  se daban cifras por encima del 50% de casos de Ómicron, pero muchos de los ingresados durante más tiempo pueden ser de la cepa delta. Y es que la irrupción de Ómicron se produce cuando los hospitales y las UCIs siguen con muchos pacientes de la variante Delta en muchos países.

Según indica Pfizer, la eficacia de su combinación antiviral es independiente de la variante y se ha mostrado, in vitro, activa en todas las variantes de especial preocupación (VOC, en sus siglas en inglés) de la OMS, incluída Ómicron.