La reciente experiencia con la COVID-19 ha reafirmado la importancia de la vacunación, que juega un papel fundamental en la reducción de enfermedades e, incluso, en su erradicación, y en la mejora de la salud a nivel global, así como en la lucha contra las pandemias. Así lo ha expuesto Vaccines Europe en un comunicado en el que demandan que la UE implemente una Estrategia de Inmunización durante el próximo mandato.

El grupo de vacunas de la patronal de la industria europea, la Efpia, reclama con ello que, tras las elecciones europeas de 2024, se fortalezca la protección contra enfermedades prevenibles a través de la vacunación, ya que es necesario contar con «políticas sólidas de inmunización». Y es que los principales desafíos a los que se enfrenta la UE actualmente –el envejecimiento de la población, la crisis climática, los conflictos en sus fronteras, las presiones económicas y la inflación, la disminución de la alfabetización científica y la confianza en las instituciones– están interconectados con la propagación y el aumento de enfermedades infecciosas nuevas y existentes.

Por tanto, Vaccines Europe apunta que la inmunización «debe estar en el centro de la construcción de unos sistemas de salud más resilientes y sostenibles», pues sirve como una gran herramienta que «previene enfermedades, salva vidas, ahorra dinero y contribuye a un crecimiento sólido». Por ello, el grupo de vacunas hace un llamamiento a los Estados miembro para establecer políticas de vacunación más fuertes.

Los tres pilares de la estrategia

Para Vaccines Europe, una Estrategia de Inmunización consistente en la UE es «esencial» para su misión de 2024-2029 de lograr una Europa innovadora, saludable y próspera, conformando así los tres pilares de la estrategia.

«Al priorizar y fortalecer las políticas de inmunización, podemos habilitar un marco para una mejor coordinación y colaboración transparente entre las partes interesadas, garantizar una asignación y utilización adecuadas de los recursos, superar las disparidades existentes y fomentar el acceso equitativo y la aceptación en todos los Estados miembro», indican.

Una Europa innovadora

La media de tiempo para que las nuevas vacunas lleguen a los ciudadanos europeos es de 6 años a partir de la aprobación regulatoria de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y para un tercio de los Estados miembro, incluso es más de 6 años. Asimismo, desde el año 2000 ha habido una disminución del 35 por ciento de ensayos clínicos de vacunas realizados en la UE.

Para revertir y mejorar esta situación y conseguir una Europa innovadora, Vaccines Europe pide que la UE promueva políticas con visión de futuro que fomenten la innovación y establezcan un marco para el intercambio regular entre todas las partes interesadas relevantes, incluida la industria de las vacunas.

«La innovación en vacunas nos ayuda a estar un paso por delante de las amenazas de salud pública«, afirman. De este modo, ponen de manifiesto que las vacunas contribuyen a la protección de enfermedades prevenibles por vacunación, ciertos tipos de cáncer y nuevas enfermedades infecciosas y a la reducción de la necesidad de algunas intervenciones médicas o de la dependencia de los antibióticos.

En este sentido, mencionan la importancia de contar con un ecosistema innovador de investigación, desarrollo y fabricación, con «marcos de protección de propiedad intelectual sólidos y predecibles». «Se necesita agilidad regulatoria para respaldar una aceptación más rápida de los cambios en los procesos de fabricación», insisten.

Además, Sibilia Quilici, directora ejecutiva de Vaccines Europe, recalca que la colaboración transparente e inclusiva entre todas las partes interesadas en la toma de decisiones es «fundamental para avanzar en la innovación de vacunas».

Una Europa saludable

Casi medio millón de vidas se salvaron en menos de un año entre las personas de 60 años o más tras el inicio de la vacunación contra la COVID-19 en la Región europea de la OMS. Y lo mismo ocurre con otras tantas enfermedades provocadas por virus que la vacunación puede prevenir, como la gripe, el VPH o el neumococo.

Las vacunas «protegen de enfermedades paralizantes y discapacidades desde el momento en que nacemos hasta las últimas etapas de la vida, a través de programas de inmunización pediátrica, adolescente y adulta; salvaguarda la salud pública al proteger a todos contra las enfermedades prevenibles por vacunación; contribuye a prevenir la resistencia a los antimicrobianos; y ayuda a mantener sanos y activos tanto a los adultos como a los ancianos con sistemas inmunitarios debilitados, contribuyendo así a la sociedad y a la economía al mismo tiempo que alivia la creciente presión sobre los sistemas de salud», tal y como expone el documento del grupo de vacunas de la Efpia. Ante ello, hacen un llamamiento a la UE para que «establezca y controle los objetivos de inmunización a lo largo de la vida«.

Sin embargo, Vaccines Europe menciona las desigualdades en el acceso a las vacunas, tanto entre los Estados miembro como dentro de ellos. En este contexto, instan a la UE a implementar la Agenda de Inmunización de la OMS para 2030 y a los partidos políticos europeos a comprometerse a «garantizar el acceso equitativo a la inmunización en todas las etapas de la vida y alentar la aceptación de la vacuna utilizando la evidencia científica».

Una Europa próspera

La vacunación también influye favorablemente en la economía. Por ejemplo, la vacunación anual frente a la gripe «puede ahorrar entre 248 y 332 millones de euros de costes sanitarios en Europa», evitando hospitalizaciones y visitas a atención primaria. «En Italia, cada euro invertido en inmunización de adultos genera un ahorro total de 16 euros», agrega Vaccines Europe, que concluye que invertir en inmunización «merece la pena».

A pesar del beneficio que las altas tasas de vacunación provocan a nivel económico y social, en la actualidad los presupuestos sanitarios nacionales dedican un «porcentaje muy pequeño» a la prevención: solo el 0,5 por ciento se destina a la vacunación. «Esto es insuficiente para adaptarse al cambio demográfico y mejorar las tasas de inmunización. Muchos no reciben las vacunas que necesitan y los programas nacionales de inmunización se enfrentan a retrasos en la inclusión de nuevas vacunas en sus calendarios», denuncia el grupo europeo de vacunas. Por ello, insisten en incrementar los presupuestos en vacunas «para satisfacer mejor las crecientes necesidades de salud pública» actuales y futuras.


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