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El ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, ha indicado este 13 de abril en declaraciones a Cadena Ser que las mascarillas irán llegando con asiduidad a las farmacias “a finales de semana”. Unos vaticinios que justifica en que la producción nacional asegurará normalizar próximamente el abastecimiento.

Grande Marlaska no ha concretado si esas mascarillas serían para su stock —y venta— o para un hipotético reparto a la población a través de ellas —como ocurrirá en Cataluña—. Sea como fuere, estas declaraciones solo hacen a día de hoy añadir más presión a la que ya sufren las farmacias en torno a la disponibilidad, su reclamo por la población… Y los (aún altos) precios asociados.

Sold out de mascarillas desde el ‘día 1’

Desde que se inició la crisis sanitaria por el coronavirus —cuando no había casos de Covid-19 en España pero eran adquiridas por la comunidad china— y especialmente en plena expansión de la pandemia en nuestro país, el “sold out” de mascarillas ha reinado en las farmacias españolas.

farmacias mascarillas
Desde antes de que se registrasen los primeros contagios en España, ya existía el “sold out” de mascarillas en farmacias.

Tanto las distribuidoras nacionales, como organizaciones y los boticarios a pie de mostrador vienen denunciando el desabastecimiento de estos y otros productos. Y, cuando el mercado ofrece oportunidades, lo hace con frecuencia a precios y condiciones desorbitadas: volumen, pago por adelantado y en metálico, etc. Y, aquellos que aseguran existencias, no suelen ser proveedores habituales en el sector o de confianza.

En muchos casos, los farmacéuticos han optado por no entrar en el juego especulador del mercado y no adquirir estos productos a precios inflados que luego repercutir, a su vez, en el usuario. En el otro extremo, cuando ha primado facilitar el acceso a ellos, los PVP con los que han tenido que ofertarlos han generado críticas en la opinión pública. ¿Matar al mensajero?

Denuncias populares, ¿y populistas?

Esta suerte de fuego cruzado también se ha visto alentado por los mensajes en redes sociales por perfiles que gozan de alta popularidad. Es el caso, por ejemplo, de la crítica del médico Jesús Candel (conocido como Spiriman) al supuesto interés económico de las farmacias inflando precios. Una crítica que ha sido rápidamente contrarrestada por los propios farmacéuticos.

La realidad dice que la profesión farmacéutica ha rehusado —en su análisis global— cualquier participación en estas especulaciones. Por ejemplo, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid alerta de la existencia de un “mercado negro”. Por ello, se solicitó a sus colegiados que no acudiesen a él en el intento de aprovisionarse de estos productos. Todo ello a riesgo de repercutir en la disponibilidad de estos productos.

Olmed
Los distribuidores habituales del canal farmacéutico vienen denunciando las dificultades de abastecimiento de mascarillas.

También el COF de Guipoúzcoa ha recomendado a sus 286 boticas que no carguen el correspondiente margen profesional en las ventas de mascarillas hasta que se normalice el suministro. Es decir, que las pongan a la venta a precio de coste.

Según explican desde el COFG, esta recomendación obedece a que las mascarillas que llegan son muy pocas y tienen unos precios que consideran excesivamente elevados (fijados por parte del fabricante). Esta recomendación “ha obtenido una respuesta muy favorable por parte de las farmacias”, explica Miguel Ángel Gastelurrutia, presidente del colegio vasco.

El CGCOF pide intervenir precios

Igualmente, el Consejo General de COF ha denunciado al Ministerio “las prácticas especulativas de las que están siendo víctimas las farmacias”. Por ello, insta a la intervención del precio de estos productos “en origen”.“Los farmacéuticos fuimos los primeros en pedir al Gobierno que fijara un precio fijo, para frenar la especulación”, indica Jesús Aguilar, su presidente.

Ahora, ante un hipotético próximo reparto estatal —como ya se hace en estaciones— el CGCOF ha ofrecido la red de farmacias para su distribución “controlada” a margen cero. Es decir, sin ninguna ganancia ni beneficio para la farmacia, en las condiciones y precio que fije que Gobierno. “Sería la mejor solución, porque las 22.000 farmacias son el recurso sanitario más numeroso de España”, apunta Aguilar.

También la patronal farmacéutica nacional FEFE ha alertado acerca de esta especulación.