En los últimos años, las fusiones y adquisiciones en el sector farmacéutico han alcanzado niveles récord. A menudo, estos acuerdos se han centrado en tratamientos oncológicos, para enfermedades raras y para trastornos del sistema inmunológico, ya que se trataba de áreas de investigación que estaban obteniendo muy buenos resultados en ensayos clínicos y enormes beneficios al llegar al mercado. A días de que finalice el año, 2023 se ha configurado como un periodo “razonablemente sólido” para el sector en materia de adquisiciones y volumen de fusiones. Según los analistas, estos movimientos se han situado cercanos a los niveles previos a la pandemia y se espera que vuelvan a ser un catalizador del crecimiento de cara a 2024.

Un nuevo informe de PwC sobre el mercado en 2024 espera un aumento de los márgenes en las fusiones y adquisiciones en lugar de centrarse principalmente en las operaciones impulsadas por el crecimiento. “A medida que se conozcan mejor las perspectivas de los reguladores sobre los factores clave de las operaciones, es posible que vuelvan a producirse operaciones de mayor envergadura, junto con un interés continuado por las operaciones de entre 5.000 y 15.000 millones de dólares para colmar lagunas estratégicas específicas. Los enfoques tradicionales de fusiones y adquisiciones que nos trajeron hasta aquí no serán las estrategias que nos llevarán hasta aquí mañana. Esperamos que las fusiones y adquisiciones se centren cada vez más en lograr un aumento de márgenes”, reitera.

Además de buscar productos innovadores, las compañías de tecnología médica seguirán recurriendo a las fusiones y adquisiciones para impulsar la reinvención del modelo de negocio. Los adquirentes buscarán nuevas capacidades relacionadas con la robótica, la IA y los datos para hacer posibles estrategias centradas en nuevos centros de atención y una mayor colaboración en la atención sanitaria. El documento también plasma que más allá de las fusiones y adquisiciones tradicionales, el sector también buscará estructuras cada vez más creativas que permitan una mayor financiación de la I+D al tiempo que se mantiene el control sobre el desarrollo de compuestos críticos, dejando la puerta abierta a un mayor papel del capital riesgo y soluciones estructuradas como el crédito privado.

Repaso de las principales adquisiciones

El segundo trimestre del año siguió marcado por la complicada coyuntura económica, que tuvo repercusiones en el sector farmacéutico. Según un informe publicado por Evaluate Pharma, en el primer trimestre del año las farmacéuticas invirtieron 8.800 millones de dólares en adquisiciones empresariales. La situación se revirtió en el siguiente periodo, que comenzó con tres adquisiciones de gran envergadura. MSD, Astellas y GSK destinaron 18.700 millones de dólares en nuevas adquisiciones durante el segundo trimestre.

La mayor operación fue liderada por MSD, que desembolsó 10.800 millones de dólares por la biotecnológica Prometheus para reforzar su negocio de inmunología. Ambas compañías fueron las encargadas de anunciar la operación a través de un comunicado conjunto, en el cual especificaron que la transacción se cerraría en el tercer trimestre del año. Prometheus no tiene ningún tratamiento disponible en el mercado a día de hoy, pero es una empresa enfocada en la medicina de precisión para el descubrimiento, desarrollo y comercialización de nuevos productos terapéuticos y complementarios de diagnóstico para el tratamiento de enfermedades inmunomediadas. El principal candidato de la compañía, PRA023, es un anticuerpo monoclonal humanizado (mAb) para la colitis ulcerosa, la enfermedad de Crohn, así como otras enfermedades autoinmunes.

La siguiente gran operación fue la de Astellas, que pagó 5.900 millones de dólares por Iveric Bio, una compañía especializada en el desarrollo e investigación de tratamientos para enfermedades de retina. El acuerdo se produjo fruto del interés de la compañía japonesa por ampliar su cartera de productos en el sector oftalmológico. La compañía nipona aseguró que esa transacción era un paso clave en la construcción de la cartera de productos de Astellas.

La última gran operación del trimestre la llevó a cabo GSK. La compañía británica destinó 2.000 millones de dólares en la compra de Bellus Health con la intención de comercializar el medicamento camlipixant para la tos crónica en adultos. Se trata de un medicamento que en la actualidad se encuentra en fase III. Según anunció la compañía a través de un comunicado, contabilizará la transacción como una combinación de negocios y espera que la terapia genere beneficios por acción ajustados en 2027, el primer año completo esperado de ventas del medicamento.

Estados Unidos como centro de innovación

El análisis de PwC destaca que, tal y como ha sucedido en 2023, se espera que Estados Unidos siga siendo el centro de la innovación farmacéutica y biotecnológica global. Este aspecto conlleva que los compradores extranjeros continúen centrándose en el país norteamericano para realizar sus inversiones.


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