Contribución de la farmacia a la salud de los ciudadanos, por Antonio Torres

Tribuna por Antonio Torres, Presidente de la Federación de Asociaciones de farmacias de Cataluña (FEFAC)

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La red de farmacias comunitarias es un servicio que cohesiona y aporta eficiencia al sistema sanitario, ofreciendo al ciudadano soluciones y respuestas accesibles, y aliviando la presión asistencial en atención primaria. En 2014, en este anuario, concluía así mi artículo “Servicios como herramienta de futuro y sostenibilidad”. En 2023, podemos afirmar lo mismo, pero con la seguridad que da el haber superado eficientemente la mayor prueba de estrés a la red de farmacias, la Covid-19.

La farmacia es el establecimiento sanitario de referencia en relación al uso correcto y adecuado del medicamento, seguimiento farmacoterapéutico, cumplimiento y control de enfermos crónicos. Es esencial para mejorar la adherencia al tratamiento y conseguir mejores resultados en salud, evitando la sobreutilización de recursos de primaria, urgencias y reduciendo los ingresos hospitalarios.

La farmacia, como todo el sistema, también debe evolucionar. Es preciso desarrollar, de forma coordinada con atención primaria y salud pública, las capacidades para ejercer un papel muy activo en la respuesta frente a patologías menores, dispensación de emergencia, detección de problemas de salud, cribados, campañas de prevención e información, seguimiento epidemiológico y vacunación, entre otros.

Es necesario también mejorar la accesibilidad a los fármacos. Tanto en sí misma, ampliando las posibilidades de sustitución para hacer frente a los desabastecimientos, como en la dispensación, facilitando las capacidades para mejorar el cumplimiento terapéutico y la seguridad en su uso.

Se requieren también vías de colaboración entre farmacia comunitaria y hospitalaria, a partir de las implantadas durante la Covid-19, para mejorar el acceso y cumplimiento con los medicamentos hospitalarios de dispensación ambulatoria.

Debe existir coordinación e información asistencial y profesional compartida entre los diferentes recursos asistenciales. Los sistemas de comunicación e información disponibles en el marco de la receta electrónica, así como el acceso a los datos de salud del paciente, por parte del propio paciente, deben ser potenciados.

“Debe existir coordinación e información asistencial y profesional compartida entre los diferentes recursos asistenciales, los sistemas de comunicación e información disponibles en el marco de la receta electrónica deben ser potenciados”

Antonio Torres, Presidente de la Federación de Asociaciones de farmacias de Cataluña (FEFAC)

Se deben desarrollar nuevos modelos de atención, especialmente para personas de riesgo, mayores, frágiles, vulnerables, con discapacidad y pacientes crónicos. Es preciso articular un nuevo marco normativo que permita desarrollar la atención farmacéutica domiciliaria desde la red de farmacias de proximidad.

La farmacia ha de integrarse, además, en la estructura digital del sistema, aprovechando las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías y la digitalización, para sacar el máximo partido a la capilaridad, accesibilidad y confianza del ciudadano en el farmacéutico.

La crisis sanitaria ha hecho ver la necesidad de no depender de determinados mercados para abastecer a la población de los recursos esenciales. También que las políticas nacionales autónomas de reducción del precio del medicamento, combinadas con la promoción de la libertad de movimiento de bienes de consumo y competencia dentro de la UE, llevan a que grandes diferencias de precio entre países generen desabastecimientos en los países con precios menores, como España, para proveer a países con precios mayores. Las políticas de contención del coste sanitario, centradas en reducir el gasto y focalizadas en la reducción de los precios de los medicamentos y los salarios de sus profesionales, deben revertirse para reducir la deslocalización y dependencia externa, así como la falta o pérdida de profesionales de la salud en todas sus especialidades.

Hay que dejar de ver los fondos destinados a financiar los medicamentos como un gasto que hay que recortar y considerarse como una inversión en salud. Un contexto de equilibrio de precios en los países de la UE permitirá garantizar la sostenibilidad y solvencia económica de las farmacias, el servicio de salud más accesible y un acceso equitativo al medicamento a todos los ciudadanos europeos. El medicamento es una herramienta estratégica al servicio de la salud y no una mercancía o bien de consumo más.

Finalmente, recordar que el envejecimiento, la mayor duración de la vida y las nuevas realidades sociales hacen necesaria una mayor integración entre los estamentos de atención sanitaria y social, siendo la farmacia el servicio más frecuentado y en el que se detectan ambas situaciones.

Es necesario articular nuevos modelos de atención y prestación basados en la proximidad y la profesionalidad de la red de farmacias, orientados a la mejora en salud. Sumar e incorporar decididamente la red de farmacias al sistema es parte de la solución a las actuales necesidades de personales y operativas de nuestro sistema de salud, al estilo de muchos países desarrollados. ¿Puede nuestro sistema de salud prescindir de 80.000 profesionales sanitarios de los más de 22.000 puntos de atención que constituyen la red de farmacias?