Premios BiC

Diversas Comunidades Autónomas ya han procedido a modificar sus sistemas de receta electrónica de cara a facilitar a los pacientes la retirada de tratamientos en el actual contexto de confinamiento domiciliario y reducir las visitas a centros de salud y farmacias.

Esta mayor flexibilidad en la retirada de medicamentos en farmacias —en especial en renovaciones— es una de las “medidas excepcionales” reclamadas por el Consejo General de Farmacéuticos en la actual crisis originada por el coronavirus. El objetivo final es mantener la accesibilidad y calidad de la prestación farmacéutica.

El CGCOF ya había pedido que, en la actual crisis del coronavirus, se flexibilizasen los criterios de retirada de tratamientos.

Una de las primeras Administraciones que actuó al respecto fue Canarias. En la región insular, los pacientes pueden renovar mediante llamada telefónica sus tratamientos crónicos que hayan caducado en su hoja de medicación, sin necesidad de desplazarse físicamente a la consulta médica. Esta renovación telefónica también ha sido adoptada, por ejemplo, en Andalucía y Comunidad Valenciana. En este caso, la renovación supone la ampliación automática para los próximos dos meses.

Flexibilizar fechas de retirada de tratamientos

En otras regiones, como Cataluña, las medidas tomadas incluyen alargar los intervalos de planes terapéuticos en la medicación de pacientes crónicos a fin de que el paciente pueda retirar varios envases del mismo tratamiento en la misma visita a la farmacia.

Otra iniciativa semejante es la de flexibilizar los plazos de renovación de medicamentos para que, en el caso de polimedicados, puedan retirar el mayor número posible de sus tratamientos en una única visita (aunque en condiciones normales aún no pudiesen hacerlo en alguno de ellos por cuestión de plazos). Por ejemplo, en Aragón se ha decidido que los tratamientos de larga duración se prescribirán “con una duración de 90 días a través de receta electrónica”.

Baleares también ha anunciado que facilitaría esta doble vía. Por un lado, se permite recoger la retirada de tratamientos en la farmacia con una antelación de 15 días (en lugar de 10). Por otro, los tratamientos con aviso de renovación próxima se irán prorrogando automáticamente por 2 meses, “siempre y cuando tengan una fecha de próxima recogida programada”, concretan desde el Servicio de Salud balear. No obstante, aún habría un 17 por ciento que “por cuestiones técnicas” no se han podido renovar automáticamente, reconoce la Administración.

En Cantabria, la Consejería de Sanidad ha desarrollado nueva versión de la aplicación de la receta electrónica que elimina la necesidad del número de hoja de tratamiento para la retirada de medicamentos en la farmacia. En adelante, el paciente no tendrá necesidad de aportar, además de la tarjeta sanitaria, el PIN o número de orden de la hoja de tratamiento para retirar los medicamentos de la farmacia.

“Se trata de una mejora significativa que ya se pensaba implementar, pero que hemos agilizado para reducir la presencia innecesaria de pacientes en los centros de salud», indica el consejero de Sanidad regional, Miguel Rodríguez, en alusión a la crisis del coronavirus.

Mientras, en Castilla y León, Consejería y colegios farmacéuticos concretarán de forma inminente un nuevo procedimiento —en consonancia con los anteriores—. El mismo “permitirá reducir las visitas innecesarias a los centros de salud y las farmacias y evitar contactos y posibles contagios que afecten tanto a los profesionales del sector como a los pacientes que acuden a estos centros sanitarios”, han avanzado ambas partes.

Por su parte, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha renovado de forma automatizada todas las recetas prescritas a los pacientes con enfermedad crónica, por un período de 90 días. Esta medida, ya implementada, se lleva a cabo para evitar que la población acuda a los centros de salud y, con ello, minimizar el riesgo de transmisión del coronavirus entre los profesionales de los 430 dispositivos de Atención Primaria de la región y la población más vulnerable.