El impacto económico del coronavirus es una de las mayores preocupaciones del mundo y, por ende, de Europa. Por eso, distintos organismos y entidades mundiales están aunando los esfuerzos para invertir en el Covid-19 cantidades millonarias. El objetivo es paliar los efectos negativos que puedan provocar en las economías de los distintos países afectados. Además, se destinará una parte importante del presupuesto para ayudar a financiar proyectos de investigación del virus.

Hasta el momento la Comisión Europea ha destinado 232 millones de euros para la prevención y contención del virus a nivel mundial. De esta cantidad, 114 millones se destinarán a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Otros 100 millones irá a parar a la investigación urgente relacionada con diagnósticos, terapias y prevención, incluida la Iniciativa de Medicamentos Innovadores (IMI). Además, 15 millones serán África y tres millones al Mecanismo de Protección Civil de la Unión para vuelos de repatriación de ciudadanos de la UE procedentes de Wuhan.

Consecuencia del brote: así responde Europa

Tal y como confirmó Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, tras la cumbre mantenida con los líderes del continente, la UE pondrá en marcha un fondo que alcanzará los 25.000 millones de euros. Durante el encuentro participó también la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, y el presidente del Eurogrupo, Mário Centeno.

De la inversión total, la Comisión Europea echará mano de 7.500 millones de forma inmediata. Esta partida se utilizará para apoyar a los sistemas sanitarios de los Estados miembro, ayudar a las pymes más afectadas o actuar en el marcado laboral y asistir a los sectores más vulnerables.

Para lograr la citada cuantía, la Comisión propone renunciar a la devolución por parte de los Estados de las partidas de prefinanciación no ejecutadas. A continuación, plantea que este dinero se destine a cubrir la cofinanciación nacional de los fondos estructurales de este ejercicio, lo que provocaría una aceleración del desembolso de 17.500 millones para alcanzar la cifra de 25.000 millones anunciada por la responsable del Ejecutivo europeo.

Además de la activación de este fondo de inversiones, Von der Leyen ha comunicado que, en el plano económico, se tomarán medidas para garantizar que los países pueden dirigir ayudas públicas a las empresas que tenga problemas de liquidez y flexibilidad en las normas fiscales. En este sentido, ha prometido que presentará ideas concretas para aclarar “las normas del juego a los Estados miembro”.

Financiación de proyectos de investigación

En el marco del Horizonte 2020 –programa que cuenta con un fondo de 80.000 millones de euros para el periodo 2014-2020–, se invertirá parte del presupuesto para financiar proyectos de investigación del Covid-19.

Por una parte, la Iniciativa sobre Medicamentos Innovadores (IMI) destinará 45 millones de euros procedentes de Horizonte 2020. Además, se espera que la industria farmacéutica contribuya con una cantidad similar. Por tanto, esta inversión total de la convocatoria rápida que se puso en marcha el pasado 3 de marzo, podría alcanzar los 90 millones.

A esta cifra, habría que sumar los 10 millones de euros que la Comisión Europea destinó inicialmente, también procedentes del fondo especial para la investigación de emergencia del programa Horizonte 2020. Y, tras ese presupuesto inicial, la comisaria de Salud de la UE, Stella Kyriakides, anunció un importe adicional de 37,5 millones de euros.

De esta manera, aunando esfuerzos económicos entre la IMI, la industria farmacéutica y la Comisión Europea, el importe total para financiar la investigación del coronavirus podría llegar a los 140 millones de euros.

Contención del coronavirus a nivel global

El Banco Mundial ha anunciado que ofrecerá un paquete inicial de hasta 12.000 millones de dólares –equivalentes a unos 10.730 millones de euros– de apoyo inmediato para los afectados por el Covid-19.  Este financiamiento tiene por objetivo “ayudar a los países que deben hacer frente al impacto sanitario y económico de este brote mundial”. 

Este presupuesto total se desglosa de la siguiente manera:

  • 2.700 millones de dólares en nuevo financiamiento del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF).
  • 1.300 millones de dólares de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), que se complementarán con la reasignación de 2.000 millones de dólares de la cartera actual del Banco Mundial.
  • 6.000 millones de dólares de Corporación Financiera Internacional (IFC), que incluyen 2.000 millones de dólares de líneas existentes de financiamiento del comercio. 

El paquete financiero ofrecerá donaciones y préstamos de bajo interés de la AIF a los países de ingreso bajo y préstamos del BIRF los países de ingreso mediano, y se utilizarán todos los instrumentos operacionales del Banco con un procesamiento acelerado. IFC, la entidad del Grupo Banco Mundial dedicada al sector privado, proporcionará a sus clientes el apoyo necesario para que continúen funcionando y mantengan el empleo.

Previsión del impacto económico: OCDE

La crisis del coronavirus ha puesto freno al crecimiento del PIB del 2,9 por ciento que preveía el pasado mes de noviembre la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Según la entidad, el impacto se dejaría notar con una desaceleración de medio punto del crecimiento de la economía mundial en el presente 2020. Un vaticinio “alentador”, puesto que también contempla un rebote positivo para el curso siguiente, 2021.

Esta predicción se hacía siempre y cuando en China iniciara una recuperación gradual a partir del trimestre de año, mientras que los casos en otros países tuvieran un carácter esporádico y lograrán contenerse. Bajo este planteamiento base, la OCDE recortaba en tres décimas la previsión de crecimiento de 2020 en el caso concreto de Europa, hasta el 0,8 por ciento, que no lograría recuperar en 2021. Para este último curso, el organismo mantenía sin cambios su pronóstico de expansión a un ritmo del 1,2 por ciento.

Por otro lado, la OCDE ofreció su perspectiva más alarmista para un escenario que parece cercano al actual: que la epidemia se extendiera a través de la región Asia-Pacífico, Europa y Norteamérica. La predicción para el mismo situaba así el crecimiento en tan solo un 1,5 por ciento en 2020, con varias economías entrando en recesión, incluyendo Japón y la zona euro.

La economista jefe de la OCDE, Laurence Boone, ha señalado la necesidad de que los gobiernos asuman un compromiso similar al de los bancos centrales durante la Gran Recesión. “Necesitamos el mismo ‘big bang’ presupuestario para que los Estados hagan frente a la pérdida de confianza de la industria, las empresas y los consumidores”, ha advertido. En opinión de Boone, en el caso de haberse aplicado en Occidente las mismas medidas de contención implementadas por China se habría entrado en recesión.

Apoyo a economías asiáticas en desarrollo

El Covid-19 provocará un grave impacto económico mundial, pero los países asiáticos en desarrollo son algunos de las más afectadas por el coronavirus. Por eso, el Banco Asiático de Desarrollo, cuya función es apoyara sus miembros –países en desarrollo de Asia y el Pacífico– a reducir la pobreza y mejorar la calidad de vida de la población, destinará ayuda económica.

Esta ayuda se traducirá en dos millones de dólares para apoyar a China y la Subregión del Gran Mekong prevenir, detectar y responder al brote actual de Covid-19 y futuros brotes de enfermedades transmisibles.

Además, aportará otros dos millones de dólares en forma de donación regional de asistencia técnica para los miembros en desarrollo para apoyar las actividades de respuesta.

El compromiso del sector privado está siendo respaldado a través de una línea de crédito a corto plazo de 18.6 millones de dólares a un distribuidor farmacéutico privado chino en Wuhan. Es el responsable de la adquisición y distribución centralizada de suministros médicos en la provincia de Hubei, el epicentro del brote.

También se está reasignando los recursos existentes, ya que el BAsD tiene varios proyectos de salud en la región por un total de 469 millones de dólares. Parte de esta cantidad se puede reasignar en respuesta al brote.