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¿Podría existir un futuro en el que los productos farmacéuticos no tuvieran aranceles en Europa? Esta es una de las ideas que propuso Phil Hogan, comisario de Comercio, durante un debate entre los ministros de la UE. Las propuestas se centraron en cómo facilitar el acceso a productos farmacéuticos y médicos asequibles para evitar perturbaciones del comercio en tiempos de crisis.

Phil Hogan, comisario de Comercio de la UE

“La crisis sanitaria actual podría ser de larga duración, y podría ir seguida de otras. Debemos actuar rápidamente a fin de mejorar la resiliencia de nuestros sistemas sanitarios, en particular a través de la mejora de las iniciativas de política comercial“, ha asegurado Phil Hogan. Por eso, ha compartido con los ministros de Comercio del Grupo de Ottawa, grupo de 13 socios afines de la Organización Mundial del Comercio (OMC) las ideas de la Comisión Europea, que podrían formar parte de un acuerdo internacional abierto a todos los miembros de la OMC.

Los ministros, entre otras cuestiones, debatieron la transparencia de las medidas relacionadas con el comercio adoptadas en respuesta a la pandemia de COVID-19 y el avance en las negociaciones multilaterales sobre el comercio electrónico. También se abordaron estos planteamientos entre los Estados miembros de la UE en la reunión de los ministros de Comercio del 9 de junio. Tanto ese debate como las primeras reacciones de los socios internacionales contribuirán a definir las próximas etapas para impulsar dicha iniciativa.

Facilitar el comercio de productos sanitarios

El posible futuro acuerdo podría facilitar el comercio de productos sanitarios y contribuir a una mayor preparación mundial para futuras crisis sanitarias gracias a estos tres objetivos:

  • Supresión de los aranceles sobre los productos farmacéuticos y médicos.
  • Establecimiento de un sistema de cooperación mundial en tiempos de crisis sanitaria que abarque cuestiones como las restricciones a la importación y la exportación, las aduanas y el tránsito, la contratación pública y la transparencia.
  • Mejora de las actuales normas de la OMC aplicables al comercio de bienes esenciales.

Según el comisario de comercio de la UE, estas ideas pretenden “facilitar el acceso mundial a productos sanitarios asequibles, también en el caso de los países vulnerables que carecen de capacidades de fabricación adecuadas. El objetivo es lograr que las cadenas de suministro sean más resilientes y diversificadas, y apoyar los esfuerzos para crear reservas estratégicas de equipos críticos. Se trata de un reto mundial que requiere soluciones globales, de modo que nos hemos comprometido a trabajar con socios afines para alcanzar esos objetivos”.

Una reserva estratégica española

Después de que la Comisión Europea creara ‘rescUE’, la primera reserva estratégica de equipos médicos, el Gobierno de España ha anunciado que está trabajando en la conformación de una reserva estratégica a nivel nacional de productos críticos. Incluye desde mascarillas quirúrgicas, mascarillas FPP2 y FPP3 y otros equipos de protección, hasta pruebas diagnósticas y medicamentos. Todo ello viene acompañado de una estrategia impulsada por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y el Ministerio de Ciencia e Innovación para reforzar y afianzar la producción nacional. Lo que se pretende es evitar, en la medida de lo posible, depender de importaciones de material crítico ante posibles crisis como la pandemia actual.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, enumeró en el Congreso algunos aspectos a tener en cuenta, como que la reserva debe dar cobertura a una estimación de necesidades que se ha calculado en base a los consumos semanales declarados por las comunidades autónomas, es decir, en base a la situación vivida en esta pandemia en nuestro país. “Esto es así porque, por un lado, no se dispone de precedentes y, por tanto, no es posible estimar qué número de personas se podrían infectar en una segunda oleada. Y, por otro, porque no se puede asegurar que la oleada coincida en el tiempo en todo el territorio nacional”, explicó Illa.

Con estos parámetros, la reserva estratégica contará con las cantidades necesarias para poder cubrir un periodo mínimo de entre seis semanas y dos meses. Además, el ministro añadió que la reserva debe ser eficiente, esto es, se debe vincular la utilización del material a la vida útil de los productos, garantizándose la reposición previa para disponer de la reserva íntegra.


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