El Global Madrid | miércoles, 12 de diciembre de 2018 h |

La ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, ha anunciado, en el acto de presentación del Libro blanco de la terapia celular en España, de la Red de Terapia Celular Española del Instituto de Salud Carlos III, la aprobación de la financiación de la primera terapia celular CAR-T industrial en el SNS. La autorización se ajusta a la indicación para tratar la leucemia linfoblástica aguda (LLA) de células B refractaria, en recaída post trasplante o en segunda o posterior recaída en pacientes pediátricos y adultos jóvenes de hasta 25 años de edad y para la indicación de Linfoma B difuso de célula grande (LBDCG), en recaída o refractario tras dos o más líneas de tratamiento sistémico en pacientes adultos. Horas después, Novartis ha emitido un comunicado en el que anuncia que su tratamiento Kymriah será la primera terapia CAR-T que será financiado por el Sistema Nacional de Salud. Este tratamiento, que ya había sido aprobado con anterioridad en Reino Unido, es un tratamiento innovador de una única administración, fabricado individualmente para cada paciente reprogramando las propias células del sistema inmunitario y que ha demostrado respuestas duraderas y un perfil de seguridad consistente. Kymriah sirve para tratar a pacientes pediátricos y adultos jóvenes hasta 25 años con leucemia linfoblástica aguda de células B refractaria, en recaída tras trasplante o en una segunda o posterior recaída, así como para el tratamiento de pacientes adultos con linfoma B difuso de célula grande en recaída o refractario después de dos o más líneas de tratamiento sistémico.

Carcedo ha recordado que el Ministerio de Sanidad ha desarrollado, en colaboración con las comunidades autónomas, Sociedades Científicas y asociaciones de pacientes, el Plan para el abordaje de las terapias avanzadas en el SNS: medicamentos CAR, presentado recientemente. El objetivo de este Plan es organizar de forma planificada, equitativa, segura y eficiente la utilización de estos medicamentos en unas condiciones que garanticen los estándares de calidad, seguridad y eficacia. Incorpora para ello la visión estratégica de impulsar la investigación pública así como la traslación de ésta a la práctica clínica y la fabricación propia de los CAR académicos. “La investigación tanto preclínica como clínica son criterios irrenunciables a la hora de la selección de centros para la utilización de estas terapias”, ha explicado la ministra.

Carcedo ha recordado también que España se encuentra a la vanguardia en investigación en materia de terapia celular, una investigación que lidera la Red TerCel, un proyecto colaborativo que comenzó su actividad, al amparo del Instituto de Salud Carlos III, en 2006 con el fin de promover la investigación en terapia celular y trasladar los avances científicos en este campo al Sistema Nacional de Salud. El Ministerio, ha destacado la ministra, destina cada año 4,5 millones de euros al Plan de apoyo a la investigación clínica independiente, gestionado a través del Instituto de Salud Carlos III e integrado en la Acción Estratégica en Salud, con un alcance definido y estratégico para este Ministerio que consiste en la realización de actividades tendentes a la traslación de la innovación y avances de la investigación, en particular en materia de terapias avanzadas, al Sistema Nacional de Salud.