Premios Fundamed
El Global Madrid | viernes, 10 de enero de 2020 h |

Dijo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que habría sorpresas en la composición de su nuevo Ejecutivo y una de ellas ha permitido desvelar el nombre de quien sustituirá a María Luisa Carcedo en el Ministerio de Sanidad. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Barcelona y MBA en el IESE, Universidad de Navarra, el actual secretario de Organización del PSC, Salvador Illa, será quien asuma finalmente la cartera, sin las competencias de Igualdad, Bienestar Social, ni Consumo, que han pasado a formar parte de otros departamentos ministeriales.

Hombre de partido, empezó a militar en el PSC en el año 1995, ocupando varias responsabilidades dentro de la organización. Desde 2005 hasta 2009 fue director general de Gestión de infraestructuras del Departamento de Justicia de la Generalidad de Cataluña. Tras un breve paso por el sector privado, asumió la dirección de Gestión Económica del Ayuntamiento de Barcelona para más tarde asumir la coordinación del Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Barcelona (2011-2016). En mayo de 2016, coincidiendo con la incorporación del PSC en el gobierno de Barcelona, ​​fue nombrado Gerente de Empresa, Cultura e Innovación del Ayuntamiento de Barcelona.

Su nombramiento como sustituto de Carcedo frente a otras apuestas presentes en las quinielas —especialmente se especuló con las posibilidades de Magdalena Valerio— tiene todo que ver con el importante papel que ha jugado en la mesa de negociación del acuedo con ERC… Un perfil que le convierte en el interlocutor ideal para un sector tan necesitado de diálogo como el farmacéutico, donde para empezar toca renegociar el pacto-PIB firmado con Farmaindustria y aprobar el Plan de Genéricos y Biosimilares. Para más adelante, el equipo de Illa debe retomar proyectos largamente atrasados, como el Real Decreto de Precios o la reforma del sistema de precios de referencia.

Asimismo, deberá hacer realidad las prioridades a las que Sánchez ha prestado más atención en la investidura: la eliminación progresiva del copago y el impulso de una mayor transparencia en la fijación de precios de medicamentos.