La consejera de Salud del País Vasco, Gotzone Sagardui, ha comparecido junto al presidente del Consejo de Farmacéuticos del País Vasco, Juan Uriarte, y el presidente de Euskalsida, Marco Imbert, en una rueda de prensa en la que han expresado su apoyo a las metas de Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA) para acabar con la epidemia de VIH en 2030.

Con la puesta en marcha en Euskadi del Plan Estratégico de Prevención y control de la infección por el VIH y otras infecciones de transmisión sexual 2022-2030, Sagargui ha destacado sus objetivos, en línea con los de ONUSIDA.

Estas metas son: promover la prevención combinada del VIH y otras infecciones de transmisión sexual, promover el diagnóstico precoz, impulsar el tratamiento temprano y el manejo de la cronicidad de la infección por VIH y mejorar la calidad de vida de las personas con VIH, garantizando la no discriminación.

Por usa parte, el presidente del Consejo de Farmacéuticos del País Vasco, Juan Uriarte, ha resaltado la eficacia del programa de test rápido de VIH en farmacias, experiencia que comenzó en marzo de 2009, de la mano del Plan del Sida, el Departamento de Salud y los Colegios de Farmacéuticos de Euskadi. 

Este programa se lleva a cabo en 60 farmacias de Euskadi, mejorando la accesibilidad de esta prueba a toda la población y convirtiendo así a las farmacias comunitarias en un complemento a los recursos de la propia Osakidetza. Así lo demuestran los datos aportados por el propio Uriarte, que revelan que, desde su inicio en 2009 hasta septiembre de este año, el programa ha posibilitado la realización de 32.694 test rápidos de VIH, de los cuales un 0,7 por ciento han sido nuevos resultados positivos.

Desafíos futuros

Según ha recordado la consejera vasca, a través de las acciones desarrolladas en el marco de este Plan regional mencionado, Euskadi ha obtenido resultados importantes, como, por ejemplo, que Osakidetza atendió el pasado año con tratamientos antirretrovirales a un total de 6.273 pacientes, con un gasto de cerca de 18 millones de euros, un 5,5 por ciento más que en 2021.

“A través del programa de Profilaxis pre-exposición al VIH (PrEP), en los tres años desde su puesta en marcha se ha tratado de forma preventiva a 674 personas”, ha señalado la consejera.

No obstante, según ha admitido al titular de sanidad, quedan todavía importantes retos que resolver, entre los que ha señalado el diagnóstico precoz. “Un 7,7 por ciento de las personas con infección por VIH no están diagnosticadas, cuando el objetivo de ONUSIDA es reducirlo al 5 por ciento en 2025”, ha explicado Sagardui.

Un problema, ha recordado, que tiene además una segunda vertiente, la del diagnóstico tardío. “Al igual que ocurre en el resto de Europa, más de la mitad de los nuevos diagnósticos anuales de VIH en Euskadi son tardíos, es decir, se realizan cuando el sistema inmunitario ha sufrido ya un daño relevante”, ha comentado.


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