El cáncer de hígado es un tumor desconocido y con una alta letalidad. En España, se diagnostican cerca de 6.590 casos de cáncer de hígado al año, lo que supone el 2,3 por ciento de todos los tumores y el sexto en orden de frecuencia. Sin embargo, se trata un cáncer “tremendamente” prevenible, por lo que anticiparse a la enfermedad supone el principal arma y a la vez desafío que existe para combatir contra ella.

Así se ha puesto de manifiesto en el Foro por el Día Internacional del Cáncer de Hígado, celebrado en el marco de la campaña de este tumor durante el mes de octubre. El encuentro ha sido organizado por Gaceta Médica en colaboración con la Asociación Española del Estudio del Hígado (AEEH).

Foro por el Día Internacional del Cáncer de Hígado.

Dentro de los tumores primarios del hígado, el hepatocarcinoma es el más frecuente, suponiendo el 80-90 por ciento de los casos. Asimismo, más del 90 por ciento de los hepatocarcinomas que se diagnostican en nuestro país están asociados a cirrosis hepática. A pesar de cumplir con los requisitos necesarios -población diana fácil de identificar y ser una neoplasia frecuente-, no se cuenta con un programa de cribado nacional.

Según apuntó José Luis Calleja, presidente de la AEEH y jefe de servicio de Gastroenterología y Hepatología del Hospital Universitario Puerta de Hierro, es necesario “concienciar a todos los profesionales de la necesidad de hacer ecografías de cribado en paciente con enfermedad hepática crónica”. Además, añadió que hace “falta también un plan para descubrir enfermedad hepática oculta en población general”. “Más del 1 por ciento de los pacientes en población general tienen una enfermedad hepática avanzada desconocida”, señaló.

”El cáncer de hígado está estigmatizado; tiene una incidencia en crecimiento y se ha convertido ya en el tercer tumor más letal”

José Luis Calleja, presidente de la AEEH

En ello coincidió Inmaculada Fernández, jefa de servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, que insistió en la pertinencia de “hacer un cribado para hepatocarcinoma mediante la realización de una ecografía cada 6 meses” en pacientes detectados con enfermedad hepática crónica. Asimismo, incidió en la necesidad de “concienciar desde atención primaria como primer escalón asistencial”.

A este respecto, Calleja indicó que la AEEH trabaja en consenso con las sociedades científicas de primaria sobre cómo hacer estos cribados en este nivel, dado que se trata de un tumor asintomático en sus fases iniciales. No obstante, quiso agregar que “no se diagnostican pacientes con enfermedad hepática oculta en primaria; cuando se diagnostican, solo un 40 por ciento de los tumores lo hace en programas de cribado; y un 60 por ciento son en fases más avanzadas”.

”Los pacientes diagnosticados en estadios precoces pueden optar a terapias curativas”

Beatriz Mínguez, médico adjunto del servicio de Hepatología del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona

Y es que tal y como evidenció Beatriz Mínguez, médico adjunto del servicio de Hepatología del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona e investigadora del grupo de cáncer hepático- enfermedades hepáticas del VHIR (Vall d’Hebron Institut of Research) y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD), el pronóstico de los pacientes que son detectados precozmente cambia totalmente.

“Los pacientes diagnosticados en estadios precoces pueden optar a terapias curativas, mientras que, en estadios intermedios y avanzados, hablamos de supervivencias medianas en torno a 40 meses en el estadio intermedio e inferiores en estadios más avanzados”, explicó.

Prevención, concienciación y educación

Para el presidente de la AEEH, hay una falta de sensibilización con respecto a este tumor “en profesionales y sociedad, pero sobre todo en las autoridades sanitarias; cuando analizas todos los factores que ocurren en el proceso, en todas hay barreras casi insalvables”.

En este sentido, señaló que los pacientes que precisan tratamiento “en la mayor parte de hospitales en España no están en ninguna lista de prioridad oncológica”. Además, no tenemos apoyo psicooncológico, enfermeras gestoras de casos que ayuden a gestionar esta información… en comparación, nos sentimos muy poco apoyados por la estructura administrativa”.

Calleja subrayó así que se trata de un cáncer que está estigmatizado, que no recibe el mismo tratamiento que otros tumores y carece de planes con financiación. “Tiene una incidencia en crecimiento y se espera que se convierta en el tercer tumor más letal”, avisó. “El paciente que se cura o está en tratamiento farmacológico por hepatitis virales reduce su riesgo de cáncer disminuye un 80 por ciento. En España quedan todavía 80.000 pacientes con hepatitis C (VHC) sin tratar: deberíamos ir a buscar a estos pacientes para reducir este riesgo de una manera activa”, añadió.

”Es necesario concienciar desde atención primaria como primer escalón asistencial”

Inmaculada Fernández, jefa de servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid

El estigma prevalece también dentro del concepto propio de cáncer de hígado. “Todavía hoy la gente asocia al paciente cirrótico, como algo relacionado con alcohol, una cierta marginalidad… algo que los especialistas saben que no es así”, apuntó Mínguez. “La gente está muy desinformada, la enfermedad hepática por depósito de grasa asociada al síndrome metabólico, entre otras, está siendo una auténtica epidemia; todo el mundo sabe que alcohol provoca cirrosis hepática, pero la población no entiende que la grasa también”, ahondó Fernández.

Por todo ello, además, resulta fundamental educar en salud, tal y como remarcó Jesús Fargas, secretario de Relaciones Institucionales de la Federación Nacional de Enfermos y Trasplantados Hepáticos (FNETH). “Si se tiene unos hábitos de conducta, se puede minimizar el riesgo y por tanto la salud será mejor”.

El motor investigador español

Una de las armas para combatir el cáncer de hígado es la investigación, un área en el que España juega precisamente un papel fundamental como líder en ensayos clínicos. Marta Puyol, directora de Investigación de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), explicó que una de las grandes líneas en las que trabajan tiene que ver con “el diagnóstico precoz de los pacientes con cáncer hepático con los distintos subtipos que pueden tener”. También lo hacen respecto a su tratamiento, “tenemos algunos proyectos en resistencias”.

Sin embargo, Puyol señaló lo crucial de “identificar marcadores claves que permitan distinguir pacientes con un riesgo mayor y que van a desarrollar una enfermedad hepática oncológica”. “Uno de los mayores problemas es la baja supervivencia, situada en un 18 por ciento. No solo es que esté baja, está estancada a 5 años. Hay que hacer algo para impulsar la investigación”, demandó.

”Es crucial identificar marcadores para distinguir pacientes que van a desarrollar enfermedad hepática oncológica”

Marta Puyol, directora de Investigación de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC)

Desde la AEEH, además de incentivar la investigación a través de inversiones anuales en becas, se ha creado Oncoliver, “una herramienta web para visibilizar todos los ensayos clínicos que hay en cáncer de hígado en los diferentes centros de España”, puntualizó Calleja. “Tenemos una red de centros donde cualquier socio o médico tiene ensayos disponibles para pacientes que de alguna manera se podrán beneficiar. Este un esfuerzo importante que hay que intentar fomentar”, describió.

Acceso a tratamientos y derivaciones

En el terreno de las herramientas terapéuticas disponibles y su acceso en España conviven, según Calleja, dos tipos de situaciones distintas. Por un lado, “hay un retraso entre la aprobación de la EMA y la obtención del precio de reembolso”. Por otro, “hay tres fármacos de segunda línea con un dictamen positivo en cuanto a eficacia y seguridad de la EMA, pero en España se ha denegado el precio-reembolso de estas alternativas”.

Según explicó el presidente de la AEEH, “eso significa que hoy en día en España hay un grupo de pacientes importante a la que la primera línea no les funciona, progresan de su enfermedad, y no tenemos herramientas fuera de los ensayos para poderles dar un tratamiento que se ha demostrado en estudios serios”. Por ello, quiso hacer un llamado a hacerse un mayor esfuerzo en este aspecto.

Mínguez, por su parte, destacó que “todas las sociedades científicas involucradas en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de hígado, liderados por la AEEH, hicimos un esfuerzo colaborativo para actualizar las guías españolas de práctica clínica para el diagnóstico y tratamiento del hepatocarcinoma, que han sido publicadas este mismo año. Este documento, que recoge la evidencia de estas terapias sistémicas, ha entrado a formar parte de la cartera de guías de práctica clínica del SNS, pero sin embargo, como se ha comentado, algunas siguen sin financiarse”.

Fargas, que también coincidió en este aspecto, apuntó también a las derivaciones otro de los temas también importantes. “Hay pacientes a los que hay que derivar a los centros de referencia porque en el que están no disponen de los recursos necesarios para hacer el diagnóstico correcto. Los circuitos asistenciales son muy mejorables para que el diagnóstico y el tratamiento se hagan lo más rápido posible”, explicó.

Pacientes: papel y necesidades

Desde FNETH, Fargas incidió en la necesidad de mejorar los mecanismos de información hacia los pacientes e implicación de los mismos en la relación médico-paciente. “Esta relación médico-paciente-familia es muy importante para el correcto seguimiento terapéutico, para que realmente la disciplina sea lo más eficaz posible”, destacó. También hizo hincapié en la demora de entre “6 y 8 semanas” desde que un paciente “es sospechoso de tener una enfermedad hepática hasta que realmente entra en fase de diagnóstico”.

Además, resaltó el aspecto psicooncológico como esencial, ya que “el paciente tiene un impacto emocional muy importante”. En este aspecto coincidió Puyol. “Vemos que los pacientes se aíslan mucho, les cuesta verbalizar lo que están pasando y decírselo a sus familiares por la estigmatización”. “Lo silente de la enfermedad y el estigma se dan de la mano”, aportó Fargas.

”La relación entre médico, paciente y familia es importante para el seguimiento terapéutico y una disciplina eficaz”

Jesús Fargas, secretario de Relaciones Institucionales de la Federación Nacional de Enfermos y Trasplantados Hepáticos (FNETH)

Por otro lado, los interlocutores señalaron el importante papel que juegan las asociaciones de pacientes en dos campos. Por un lado, en la propia concienciación de la enfermedad; por otro, su capacidad de sensibilizar a las administraciones.

“Necesitamos que nos consideren como un agente importante en el proceso y financiación suficiente para realizar proyectos más potentes. Si no tenemos esa capacidad para llegar más y mejor es difícil”, culminó Fargas.