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A partir del jueves, entrará en vigor en Madrid la modificación de la Orden 668/2020 de la Consejería de Sanidad, por la cual se establece nuevas medidas para evitar la proliferación del virus. Así lo ha anunciado la presidenta de la comunidad, Isabel Díaz Ayuso, acompañada del consejero Enrique Ruiz Escudero. La región activa así su plan de choque frente a la COVID-19, una estrategia que hará obligatorio el uso de mascarilla, limitará las reuniones a grupos máximos de 10 personas y acotará el ocio nocturno hasta las 1:30 horas.

Según han apuntado, esta se cimentará sobre cinco pilares: medidas de prevención y control, mantenimiento del sistema sanitario, atención a colectivos vulnerables, comunicación fluida y de formación para la salud de la población y otras medidas para facilitar la vuelta a la normalidad.

Dentro del primer apartado, se ha anunciado la duplicación del número de rastreadores disponibles, hasta llegar a los 360 esta misma semana, respecto de los 182 existentes. En este sentido, estará disponible una bolsa de rastreadores para aumentar su número en función de las necesidades.

Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, y Enrique Ruiz Escudero, consejero de Sanidad

Además, se incrementarán las  compras  de  material  sanitario y de protección para tener suministro suficiente durante los próximos 75 días, respecto al margen actual de 45. Por otro lado, el Gobierno regional ha encargado por parte del Canal de Isabel II, un estudio de aguas residuales de cara a detectar posibles brotes en base al alcantarillado.

Los mecanismos previstos en esta modificación de la Orden se unen así al plan de elasticidad ya contemplado en el ámbito del SERMAS. A este respecto, los diferentes niveles asistenciales como hospitales, Atención Primaria y SUMMA-112 pueden, en caso de ser necesario, duplicar las camas de hospitalización y triplicar las camas de UCI disponibles.

Cartilla COVID-19

Uno de los puntos más novedosos del plan de actuación madrileño atañe al proyecto piloto de cartilla COVID-19, que tendría lugar en septiembre. En opinión de la administración madrileña, esta cartilla ayudaría a evitar confinamientos, acceder con seguridad a determinados establecimientos. La idea según Ayuso es que quede reflejado si una persona ha pasado la epidemia, tiene anticuerpos, se ha hecho PCR o ha tenido acceso a otras pruebas. “Es un modelo que debería exportar España y otros países”, ha considerado.

Esta medida ha recibido réplica desde el Ministerio, donde el propio Salvador Illa. En este sentido, ha subrayado que la cartilla no está recomendada “por ningún organismo internacional, ni la Organización Mundial de la Salud” ni por ninguno de los documentos técnicos que ha elaborado Sanidad.

Por su parte, la presidenta madrileña ha defendido la necesidad de instaurar un lenguaje internacional en este sentido. Así, ha explicado que tiene “bastante lógica” que estando en un pandemia se empiece a “poner nombre y apellidos a quién está protegido o a quién no lo está”.A su juicio, “es bueno que haya un registro” de las personas que lo ha tenido y de quien tiene anticuerpos. “Queremos proteger”, ha sentenciado.

Prevención y diagnóstico

Para ello, la  capacidad  de  realización de  test  serológicos,  –ELISA,  QLIA,  EQULIA-  y pruebas PCR se va a aumentar hasta llegar a las 60.000 pruebas diarias. Además, se habilitarán puestos de PCR en unidades móviles para hacer test selectivos por aquellas zonas donde se detecte una mayor incidencia de contagio.

En esta misma línea de actuación, se hará un muestreo selectivo en los centros educativos, colegios e institutos. Así, tras terminar el estudio en personal sanitario, se hará especial hincapié en los estudiantes y profesores de Educación Especial, a los que se hará de manera masiva, y en los de 2º de Bachillerato.

Asimismo, se va a impulsar la campaña de vacunación frente a la gripe, con el objetivo de llegar a una mayor población, y se ha adquirido un mayor número de dosis. Junto a este  refuerzo,  también se ha previsto captar  y  vacunar  frente  al neumococo a los adultos a partir de los 60 años, así como los diferentes grupos de riesgo recomendados con el objetivo de evitar enfermedades de carácter respiratorio.

IFEMA y el hospital de pandemias

En última instancia, y mientras se avanza en la construcción del hospital de pandemia Isabel Zendal, el Gobierno regional, abrirá temporalmente los dos pabellones que quedaron disponibles en IFEMA. Estos se podrán volver a levantar en menos de 48 horas. El objetivo en este sentido es ofrecer apoyo al sistema sanitario y aligerar la presión asistencial.

En la misma línea, se mantienen hoteles medicalizados, y, además del Ayre Colón, al que se dirigen los casos detectados que no requieren de hospitalización, el Gobierno madrileño tiene preparadas para activar otras 500 camas más.


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