El Global Bruselas | martes, 11 de julio de 2017 h |

La eurodiputada socialista y responsable de la evaluación intermedia de la ejecución del programa Horizonte 2020 y ponente del informe sobre medidas para mejorar el acceso a los medicamentos en la UE, Soledad Cabezón, ha mantenido un debate con expertos en temas de sanidad y de investigación en el que se ha analizado la relación público privada en la investigación en salud, donde ha defendido la necesidad de garantizar el retorno de la inversión pública en I+D en términos de acceso a los resultados de la misma por parte de los pacientes. “El derecho a la salud de las personas es un derecho fundamental recogido en la carta de derechos fundamentales de la UE y como tal ha de garantizarse a través de la puesta a disposición de los pacientes de asistencia sanitaria de calidad y de tratamientos adecuados para sus necesidades”, ha reivindicado la eurodiputada socialista.

“Los retos en salud son crecientes y necesitamos de inversión pública y privada para encontrar las soluciones, sin embargo, mientras el sector privado busca el retorno de la inversión y un beneficio, el sector público debe garantizar el acceso a los resultados de la investigación, especialmente cuando hay financiación pública”, ha explicado Cabezón, haciendo referencia a que, a nivel europeo, el 40 por ciento de la inversión en investigación sanitaria es pública.

En este encuentro, en el que han participado EFPIA representando a la industria farmacéutica europea, el partenariado público privado de la Comisión para la promoción de medicinas innovadoras (IMI), la ONG Global Health Advocated y representantes de las organizaciones de pacientes, entre otros, Cabezón ha apuntado a la existencia de diferencias “en cuanto a la medición en resultados u objetivos del sector y la necesidad de medirlos en base a criterios objetivos de impacto social, donde el crecimiento es importante, pero una vez más, la perspectiva de la sociedad civil debe ser incluida y, en este sentido, ha emplazado a la Comisión a incluir una evaluación del mismo en el próximo programa de investigación”.

Igualmente, Cabezón ha emplazado a la UE a jugar un mayor papel en la priorización de las necesidades de I+D, especialmente en áreas tan sensibles como la salud, facilitando el acceso a las publicaciones y a los datos para maximizar los resultados de la investigación, una mayor transparencia y coherencia de las alianzas público-privadas y, por último y más importante, el acceso de la sociedad a los resultados de la investigación en términos de equidad”.