Carlos B. Rodríguez Madrid | viernes, 25 de noviembre de 2016 h |

En 2014, el porcentaje de genéricos en el mercado de reembolso español alcanzó el 48 por ciento en volumen y el 22 por ciento en valores, cuando en el año 2000 las cifras estaban en el 3 por ciento. Esta evolución ha sido digna de mención en el último informe Health at a Glance, elaborado por la OCDE, como un ejemplo que debería cundir en otros países de Europa, como Luxemburgo, Italia o Grecia, donde los genéricos representan menos del 20 por ciento del mercado. Según la OCDE, estos productos son una de las claves para conseguir unos sistemas de salud “más resistentes”. Pese a la favorable evolución, España sigue lejos de las cifras de Reino Unido, Alemania, Países Bajos o Eslovaquia, donde el volumen supera el 70 por ciento.

Sin duda las políticas de promoción del uso de genéricos son el mensaje estrella en Farmacia de la última revisión del informe de la OCDE, que insta a los estados miembro a conseguir “un gasto más racional” en medicamentos. Para ello, lanza dos sugerencias: aprovechar “plenamente” las oportunidades de sustitución y promover “el precio más bajo posible” para los genéricos.


Las políticas de promoción del uso de genéricos son el mensaje estrella en informe del informe Health at a Glance 2016


En relación al primer punto, si bien la prescripción por principio activo está permitida en muchos países, sólo es obligatoria en algunos: Estonia desde 2010, Portugal y España desde 2011 y Francia desde 2015. De la misma manera, la sustitución en la farmacia es una práctica permitida en casi todos los estados, pero de nuevo obligatoria en unos pocos: Dinamarca, Finlandia, España, Suecia e Italia.

Allí donde estas prácticas no son obligatorias han aparecido incentivos a los profesionales. Francia lo introdujo para los médicos entre 2009 y 2012. En el caso de las farmacias, la OCDE reconoce que su financiación mediante márgenes es un “desincentivo” a la sustitución, que ha sido enfocado de diversas maneras: Francia les garantiza un margen equivalente, mientras en Suiza reciben tasas específicas por sustitución. En muchos países, además, los farmacéuticos tienen la obligación de informar a los pacientes sobre la existencia de alternativas más económicas.

Los pacientes son la última pata de esta política. El porcentaje de copago suele ser menor para los genéricos en los sistemas con precios de referencia. Pero hay otros modelos. Grecia obliga a que los pacientes que eligen la marca paguen la diferencia de precio sobre el genérico. En Francia, desde 2010, los pacientes que rechazan la sustitución tienen que pagar sus fármacos por adelantado y esperar su posterior reembolso.


La OCDE reconoce que el modelo de financiación de la farmacia mediante márgenes es un “desincentivo” a la sustitución


Sobre el “precio más bajo posible” el informe detecta una amplia brecha en los diferenciales de precio entre marcas y genéricos. Reino Unido y Alemania son los estados en los que este diferencial es mayor y lo cierto es que la UE profundiza en esta vía. Francia y Grecia lo han subido al 40 y el 60 por ciento, respectivamente. La OCDE también resalta el “éxito” de las subastas a este respecto allí donde se han aplicado.