“Seguimos firmemente convencidos de que los beneficios de la vacuna de AstraZeneca (frente a la COVID-19) superan a los riesgos”. Así de contundente se ha manifestado este 16 de marzo la directora ejecutiva de la Agencia Europea del Medicamento, Emer Cooke, en una rueda de prensa extraordinaria tras conocerse las recientes decisiones de una quincena de países, entre ellos España, de paralizar temporalmente las inmunizaciones con esta vacuna hasta que se confirme (o no) su relación con la aparición de eventos tromboembólicos en personas inmunizadas con esta vacuna —como así se podría haber producido al menos con uno de sus lotes—.

Esta situación ha provocado la puesta en marcha de una investigación por parte de la EMA y cuyos resultados se presentarán este jueves 18 tras la celebración de una reunión extraordinaria de este organismo. Aunque su directora ha recalcado en esta rueda de prensa que la investigación y consultas siguen abiertas y se recaba información “de forma exhaustiva”, sí ha insistido que, por el momento, no hay evidencias de la “causalidad” directa y clara que tendría la vacuna en la aparición de estos eventos tromboembólicos.

Confianza en la vacuna de AstraZeneca

Así las cosas, la directora de la EMA ha querido mandar un mensaje de confianza y tranquilidad respecto a esta vacuna  y su uso en las campañas nacionales de inmunización.

Primero de todo, dado que todavía no está confirmada esta relación. Y, segundo, puesto que “en todo caso”, el número de estos casos detectados de trombos en europeos vacunados “no es mayor que los observados en la población general” por cualquier otra circunstancia y/o complicación de salud. “Hay miles de europeos que desarrollan coágulos de sangre cada año” ha recordado. Incluso, de nuevo pensando en la vacuna, Cooke ha planteado si podría tratarse de “coincidencias o efectos secundarios raros”. “La situación es inevitable. Cuando se vacuna a millones de ciudadanos pueden surgir algunos problemas”, ha contextualizado.

Por todo ello, siempre a expensas de lo que se dictamine en el informe final de su comité de expertos en farmacovigilancia, la EMA sigue confiando en la vacuna de AstraZeneca. Al menos, si las manifestaciones de su directora general pueden entenderse como un anticipo o preámbulo de lo que dirá el informe, o un pronunciamiento a tenor de los datos disponibles hasta el momento.

Cabe recordar que la propia compañía farmacéutica fabricante ha asegurado que “no se ha mostrado evidencia de un mayor riesgo de embolia pulmonar, trombosis venosa profunda (TVP) o trombocitopenia en cualquier grupo de edad, género, lote definido o en cualquier país en particular”. También la propia EMA, antes de que aumentase el número de países que posponían el uso de esta vacuna por precaución, había animado a seguir empleando las dosis de AstraZeneca en las campañas de vacunación.