El auge de las variantes del SARS-CoV-2 está causando preocupación en todo el mundo. Y es que ahora el foco está en las vacunas contra la COVID-19 y en si serán efectivas para luchar contra las nuevas cepas emergentes.

Así, representantes de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) expusieron el pasado 15 de marzo en el Parlamento Europeo la situación actual de las variantes de COVID-19 existentes. Abordaron la efectividad de estas vacunas, los desafíos globales y la necesidad de una respuesta global coordinada para luchar contra las variantes.

Las variantes que más preocupan en Europa

El COVID-19 se replica y eso es algo inevitable. Sin embargo, Bruno Ciancio, presidente de vigilancia del ECDC, explicó al Parlamento que, por suerte, no todas estas mutaciones llevan a variantes preocupantes. “Muchas desaparecen o se propagan sin inquietud público”, aseguró.

“Para que sea variante de inquietud debe tener un efecto en la transmisibilidad o severidad del virus, provocar un cambio en la epidemiología o tener un impacto sobre las medidas de salud pública, el diagnóstico, el tratamiento o las vacunas”, expuso Ciancio.

Así pues, el presidente de vigilancia del ECDC señaló que, ahora mismo, existen tres variantes preocupantes en la UE: la B.1.1.7, conocida como variante británica porque se detectó en Reino Unido en primer lugar; la B.1.351 o variante sudafricana; y la P.1 o variante brasileña.

Variante británica

Se le atribuye hasta un 75 por ciento más de transmisión respecto a las variantes anteriores del virus. “No sabemos aún si está provocando efectos directos en cuanto a la severidad de la enfermedad, pero el elevado número de casos ha llevado a un aumento en la hospitalización y severidad en muchos países”, apuntó el experto. Tampoco se tienen pruebas de que esta variante esté provocando problemas en la inmunidad adquirida a través de infecciones previas ni tampoco a través de la vacunación.

Variante sudafricana

Es hasta un 50 por ciento más transmisible. “No tenemos datos aún sobre si es más o menos severa esta variante, aunque hay informes de una reducción en la protección de los anticuerpos generados previamente”, afirmó Ciancio. Además, podría haber un riesgo de reinfección, aunque habría que confirmarlo con estudios realizados con población real.

Variante brasileña

Aún no es muy común en la UE pero es más transmisible. “Tenemos pruebas de que puede provocar reinfección de personas contagiadas previamente”.

Bruno Ciancio indicó que se han definido, hasta la fecha, 24.000 casos de la variante británica en 28 países de la UE, 900 casos de la sudafricana en 18 países y 200 casos de la brasileña en 9 países. Y la mayoría de estos casos están relacionados con los viajes.

Desigualdad en la capacidad de secuenciación

“En la UE estamos reforzando nuestra capacidad de identificar y vigilar las diferentes variantes, pero todavía queda camino por recorrer”, dijo Bruno Ciancio. Y, precisamente, los eurodiputados lamentaron que ciertos Estados miembro tienen una capacidad baja o nula para analizar muestras de virus (secuenciación genómica). Lo que significa, resaltaron los eurodiputados, que la propagación de variantes y su impacto no se puede controlar adecuadamente.

Ciancio coincidió en la preocupación que los eurodiputados mostraron en este aspecto. El experto afirmó: “En la última semana de febrero de 2021, solo 9 países estaban secuenciando al nivel necesario para poder detectar el auge de estas nuevas variantes”.

Sin embargo, Ciancio destacó que, aunque muchos países miembro están lejos del objetivo en cuanto a la secuenciación por semana, sí está aumentado la capacidad de los Estados con el tiempo.

Ante esta problemática, el ECDC, junto a la Comisión Europea, ha puesto en marcha un programa para fortalecer la secuenciación de todo el genoma en varios Estados miembro y así controlar la emergencia de las variantes. “Ofrecemos la secuenciación a países que están teniendo problemas. Empezamos este servicio en febrero y hasta la semana pasada recibimos más de 3.000 muestras de Estados miembro para secuenciar; queremos que el ritmo vaya aumentando y llegar a 15.000 o más secuenciaciones por semana“, declaró Bruno Ciancio.

Rendimiento de las vacunas contra las cepas

Por su parte, Marco Cavalieri, presidente de amenazas biológicas para la salud y estrategia de vacunas COVID-19 de la EMA, abordó los datos disponibles en relación al rendimiento de las vacunas y las nuevas variantes.

Según un estudio realizado en Sudáfrica con la vacuna de AstraZeneca (no era una muestra muy grande, de 2.000 personas), la vacuna ChAdOx1 “no parecía ser muy útil contra el contagio de la variante sudafricana”, resaltó Cavalieri. “Esto nos ha preocupado, pero hay que destacar que estamos hablando de un estudio pequeño y no sabemos si para la enfermedad grave sí funcionaría”, dijo. Por tanto, se necesitarían más datos para valorar la protección de la vacuna contra esta variante.

También hay datos sobre la vacuna de Janssen, que se ha estudiado en algunas pruebas clínicas que incluyen algunas zonas de Brasil y Sudáfrica. En Sudáfrica, seguía protegiendo esta vacuna, tanto de la enfermedad moderada como de la más grave. “Es algo alentador, porque creemos que esta vacuna puede seguir protegiendo ante las nuevas variantes”, apuntó el experto de la EMA.

Asimismo, se han realizado pruebas en Reino Unido y Sudáfrica con la vacuna Novavax, aunque aún no ha sido aprobada en todo el mundo. En Reino Unido, la vacuna ha sido muy exitosa frente a la variante británica (90 por ciento). Incluso en Sudáfrica, una variante más peligrosa, el nivel de protección también es muy alto (60 por ciento). “Por tanto, es una vacuna que también puede proteger frente a las variantes”, resumió Cavalieri.

Por último, en cuanto a las vacunas de ARNm, recientemente se obtuvieron algunos datos de Israel. “Ahí la cepa más importante es la británica y vemos que la vacuna de Pfizer ha sido muy eficaz”, concluyó el experto.

Coordinación y vigilancia

“Necesitamos urgentemente coordinarnos en relación con la vigilancia y evaluación de las variantes y su potencial impacto en la respuesta que pueden tener las vacunas en relación con las medidas que podamos tomar”, declaró Katherine O’Brien, directora del Departamento de Inmunización, Vacunas y Productos Biológicos de la OMS.

Así, abogó por un mecanismo de coordinación que aúne el control, la vigilancia y la evolución viral de las variantes. Pero para hacer una buena evaluación de riesgo, se deben saber los siguientes datos: si la variante es más virulenta o transmisible; si necesitamos adaptar medidas de salud públicas; si necesitamos cambiar la política de vacunación o adaptar la composición de la vacuna; si necesitamos cambios terapéuticos; si necesitamos cambiar o adaptar la estrategia de testeo y qué test utilizar; cuál es el impacto en los sistemas sanitario o qué podemos hacer para mitigar le impacto, qué implicaciones tiene para la equidad; qué estudios son necesarios; y si son variantes o variantes preocupantes.

Para llevar a cabo la vigilancia de cepas, O’Brien ve la necesidad de basarnos en los sistemas o las redes ya existentes para ver cuál es la distribución de las mutaciones en todo el mundo. “Es importante ver las pruebas clínicas y formar un grupo de trabajo que se centre en la eficacia de las vacunas y el impacto sobre todo donde están circulando las vacunas”, indicó. Y añadió que la red de gripe llamada GISRS es la base de la vigilancia también para el SARS-CoV-2.

Por otro lado, recordó que los reguladores han desarrollado rápidamente una guía para evaluar las vacunas y efectos de las variantes. Pero, aunque se ha producido una gran alineación en cuanto a los reguladores, “se necesita más orientación regulatoria para las candidatas a vacunas que están en fase 3”.

Además, Katherine O’Brien hizo hincapié en que existe el “riesgo de que la opinión pública no entienda muy bien la utilidad de las vacunas actuales, por lo que tenemos que generar confianza a los ciudadanos”.

Aumento del presupuesto para HERA Incubator

A propósito de este encuentro, el Director General Adjunto de Salud de la Comisión Europea, Pierre Delsaux, presentó el HERA Incubator al Parlamento. Este proyecto está diseñado para monitorear variantes, intercambiar datos y cooperar en la adaptación de vacunas.

La Comisión ha propuesto modificar el procedimiento reglamentario actual para permitir la aprobación más rápida de las vacunas COVID-19 que se adaptan a nuevas variantes. “Ahora mismo no queremos crear una autoridad, sino una asociación entre todas las partes interesadas para poder actuar con rapidez; el objetivo es estar preparados para luchar contra las nuevas variantes”, explicó Delsaux.

Para la detección de las variantes, proponen aumentar la dotación presupuestaria en 200 millones de euros. Esta cantidad se sumaría a los 75 millones ya acordados para este fin. Además, para mejorar la secuenciación, quieren desarrollar y comprar más PCRs. Y, respecto al ámbito de la I+D, quieren movilizar 250 millones de Horizonte 2020 para realizar estudios y entender mejor cómo funcionan las variantes. “Este dinero se va a invertir desde ya”, aseguró Delsaux.

Otro aspecto novedoso es la creación de una red de ensayos clínicos con 200 socios en toda Europa. “No existía hasta ahora y facilitará la realización de pruebas y nos ayudará a coordinarnos con la EMA”. Además, pretenden usar esta red para hacer pruebas a niños pues, ahora, este colectivo se había quedado al margen de las pruebas.


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