J.V. Madrid | viernes, 04 de noviembre de 2016 h |

La eHealth es ya una herramienta que ha demostrado utilidad para mantener la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS ) y lograr que este sea más eficiente, en un momento en donde las dificultades de acceso a los tratamientos y las inequidades conforman la realidad de la sanidad en España. Asimismo, con la llegada de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) o la irrupción de numerosas aplicaciones móviles de salud, es posible potenciar el diagnóstico temprano, mejorar el seguimiento de los pacientes, facilitar la adhesión a los tratamientos e, incluso, fomentar la atención domiciliaria.

Sin embargo, son muchas las cuestiones que hay que resolver y más si se trata de una patología que ha experimentado un cambio de paradigma como es la esclerosis múltiple. Así, con el objetivo de clarificar conceptos, se organizó el café de redacción ‘Impacto de la eHealth en la gestión de los pacientes andaluces con EM’, con el patrocinio de Merck.

Juan Carles March, director de la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP), dejó claro que la eHealth “ha llegado para quedarse y cambiar la forma en la que se abordan las enfermedades en general, las crónicas en particular y la EM en concreto”.

En su opinión, la clave es proporcionar fuentes digitales y de información para todos, así como mejorar el acceso a información más adecuada y permitir a los profesionales recetar links a páginas web y materiales. En definitiva, no solo se trata de ayudar a los pacientes con esta patología y a sus cuidadores, sino de proveer a los profesionales de instrumentos que favorezcan el desempeño de su práctica clínica diaria.

Una idea suscrita por Félix Bravo, tesorero de la Federación de EM de Andalucía (Fedema), quien destacó que la prescripción de enlaces sería una opción “muy resolutiva”. Añadió que “algunas veces es preferible estar sin información, que tener mala información”. Lo que indica que la eHealth, aun siendo una opción óptima, todavía permite un amplio campo de mejora.

En este sentido, Ángel Ayuga, gerente médico del Área de Neurología de Merck, recordó que “en internet existe mucha información disponible y no toda es veraz; se está saturando tanto a profesionales como a pacientes. Por eso desde Merck trabajamos en aportar información veraz. En cualquier caso, tanta información disponible (bases de datos, big data…) podría permitir llegar a un mejor tratamiento y un manejo individualizado de los pacientes”.

Ventajas

Una de sus principales ventajas, además de permitir que los pacientes adquieran más (y mejores) conocimientos, es que tienen la opción de intercambiar impresiones y experiencias; pero sobre todo mejorar la adhesión a los tratamientos, como aseguró Esperanza Quintero, presidenta de la Sociedad Andaluza de Farmacéuticos de Hospitales y Centros Sociosanitarios. Asimismo permite hacer un seguimiento “más adecuado sin tener que recurrir a la consulta física”, agregó.

Jaime Espín, profesor de la EASP, reconoció que la mejora de la adherencia es uno de sus puntos fuertes. Cierto es que aprovechó el encuentro para advertir de que uno de los puntos en los que se debería incidir más es en la medición de los resultados en salud. “Nos hace falta obtener datos, pero también hay que medir los resultados”, insistió. Por ello, precisó que contamos con sistemas de información “muy potentes” pero que, hasta el momento, no se han explotado como se podría.

La perspectiva clínica fue de la mano de Óscar Fernández, presidente de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Para el especialista, la EM es un “buen nicho” en el que desarrollar la eHealth. Sobre todo, centrándola en el seguimiento y apoyo de pacientes y cuidadores. Con esta tecnología, “es posible ver a los pacientes más veces sin requerir de su presencia en el hospital”, apostilló, al tiempo que precisó que a través de internet podrían pasarse escalas de discapacidad, resolver algunas de las dudas que les surgiesen a los pacientes y controlar su adhesión.

Ante esta situación, Fernández mencionó que los fármacos para el abordaje de esta patología son caros por lo que “si no se emplean bien, es tirar el dinero”. Por eso, existen dispositivos electrónicos de dispensación de fármacos que permiten controlar la adecuada administración y adherencia, llegando a tasas de cumplimiento superiores al 90 por ciento. También recalcó que deberían hacerse esfuerzos en este sentido y sacarle todo el partido posible a las app y TIC ligadas a la salud.

Igualmente, María Ángeles Prieto, directora de la Escuela de Pacientes de Andalucía, señaló que, desde hace unos meses están desarrollando recursos formativos y estrategias de formación digital para todos los públicos. En ella, no solo proporcionan información acerca de cuidados clínicos o medicamentos, sino que ofrecen recursos sobre alimentación, actividad física y sexual, relaciones sociales, bienestar, etc. “Los temas que son importantes para ellos, los vamos incorporando como activos en salud”, puntualizó.

Puesto que no todo el mundo puede desplazarse a la consulta, la tecnología aplicada a la salud permite que los pacientes se formen, informen y eviten la sensación de soledad que puede derivarse de su enfermedad.