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Los marcos regulatorios farmacéuticos son unos de los más complejos que existen, pero ninguno es perfecto. Pero, hasta ahora, todos han dejado un espacio abierto. Este vacío genera variabilidad en las evaluaciones del beneficio clínico de los medicamentos y dificulta la tarea de determinar el valor de la innovación. Rellenar este espacio no es sencillo. Las sociedades científicas en el campo de la Oncología llevan tiempo trabajando en ello. El resultado han sido escalas que ahora buscan su armonización. En esta tarea, los profesionales ya no estarán solos. También será una competencia de la Comisión para la lucha contra el cáncer creada en el Parlamento europeo.

La constitución de esta Comisión especial ha estado en la agenda desde que la Comisión Europea lanzó su propuesta para firmar un Plan Europeo contra el Cáncer. Sin embargo, el coronavirus obligó a postergar su creación, tal y como indicó en una entrevista a EG y  GM el diputado socialista Nicolás González. Poco después, era la eurodiputada popular Dolors Montserrat quien anunciaba la inminente aprobación de esta Comisión. Salió adelante en el Pleno por 651 votos a favor, 28 en contra y 8 abstenciones.

Su creación se inspira, entre otros, en el principio de que la cooperación europea en prevención, diagnóstico, tratamiento, investigación y otras áreas “beneficia claramente” la lucha contra el cáncer. Estará compuesta de 33 miembros (la lista no se conocerá hasta la próxima sesión plenaria) y su mandato —prorrogable, si es preciso— será de 12 meses. Fruto de su trabajo, esta organismo elaborará un informe final con recomendaciones específicas en todos los ámbitos de su competencia. Dichas recomendaciones serán presentadas a las comisiones permanentes competentes del Parlamento. Ellas serán las encargadas de darles seguimiento. 

Evaluación del marco farmacéutico

Tal y como se ha comentado, entre esas competencias se sitúa la evaluación del marco farmacéutico. En general, para “valorar si se precisan cambios para incentivar mejor la auténtica innovación y los tratamientos pioneros para los pacientes”. En particular, para determinar las posibilidades de mejorar el tratamiento del cáncer en los niños y para “armonizar a escala de la UE la evaluación científica de la eficacia, del valor añadido y de la relación coste-beneficio de cada medicamento anticáncer, incluidas las vacunas con el VPH y las aplicaciones de sanidad electrónica”.

No obstante, no es la única competencia importante que la Comisión para la lucha contra el cáncer tendrá en política farmacéutica. La Comisión especial para la lucha contra el cáncer abordará la innovación desde la perspectiva de la Misión de investigación en Cáncer en Horizonte Europa y el espinoso asunto de la transparencia de los precios.

La colaboración público-privada

Pero de entre los muchos considerandos que incorpora la propuesta de creación de esta Comisión especial (incidencia, predisposición genética, diagnóstico temprano, factores de riesgo, sostenibilidad…), cabe resaltar, en línea con la cooperación europea, el mensaje a favor de la colaboración público-privada. “La investigación financiada por el sector público constituye una fuente fundamental de avances científicos”, dice la propuesta, que también resalta “que una industria de las ciencias de la vida sólida y líder a nivel mundial es también importante para garantizar la investigación y el desarrollo privados, pues constituye un factor decisivo en la lucha contra el cáncer”.

Ante ello, la Comisión para la lucha contra el cáncer nace apoyada en dos ideas clave. La primera, que resulta “fundamental” que los responsables políticos creen el “marco adecuado” para que la innovación beneficie a todos los pacientes, sin excepción. La segunda, que los sectores público y privado cooperen en este terreno.

Las competencias de la Comisión para la lucha contra el cáncer

  • Analizar posibles acciones para fortalecer el enfoque en cada etapa clave de la enfermedad (prevención, diagnóstico, tratamiento, calidad de vida y cuidados paliativos) y asegurar un vínculo estrecho con la Misión de investigación sobre el Cáncer en el futuro programa de Horizonte Europa. Se hará “prestando especial atención a las competencias de la UE”.
  • Atender a los datos disponibles e identificar políticas y prioridades adecuadas a las necesidades de los pacientes.
  • Determinar los ámbitos en los que es posible la acción europea y aquellos en los que sólo son posibles las recomendaciones a los Estados miembro.
  • Evaluar el conocimiento científico sobre la mejor prevención del cáncer. Identificar acciones concretas, incluidas la “aplicación estricta de la legislación vigente” y la identificación de medidas futuras en los ámbitos de la nutrición y el consumo de tabaco y alcohol. También medidas para aumentar la vacunación y el tratamiento de infecciones, para reducir la exposición a sustancias químicas, la contaminación del aire y la exposición a carcinógenos en el lugar de trabajo. Evaluar, cuando sea posible, los efectos cuantificables de tales medidas.
  • Avanzar en el diagnóstico temprano desde los programas de cribado para garantizar que las futuras revisiones de las recomendaciones se incorporan rápida y eficientemente.
  • Evaluar la mejor manera de apoyar la investigación para fortalecer la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la innovación, especialmente con la vista puesta en la nueva Misión sobre el Cáncer en Horizonte Europa. Centrarse en áreas en las que los Estados miembro, por sí solos, no pueden tener el éxito suficiente, como el cáncer infantil o los tumores raros.
  • Apoyar ensayos clínicos sin ánimo de lucro para mejorar el tratamiento en áreas de rentabilidad limitada.
  • Evaluar el actual marco farmacéutico. Valorar si se precisan cambios para incentivar mejor la auténtica innovación y los tratamientos pioneros para los pacientes. En particular, para determinar las posibilidades de mejorar el tratamiento del cáncer en los niños y para armonizar a escala de la UE la evaluación científica de la eficacia, del valor añadido y de la relación coste-beneficio de cada medicamento anticáncer, incluidas las vacunas con el VPH y las aplicaciones de sanidad electrónica.
  • Evaluar la posibilidad de llevar a cabo acciones, incluso legislativas, para garantizar el desarrollo de normas comunes destinadas a mejorar la interoperabilidad entre los sistemas de asistencia sanitaria, incluidos los registros de cáncer y las estructuras de salud necesarias para abordar los diversos aspectos de las terapias especializadas. Entre otras cosas, para evitar desplazamientos innecesarios de los pacientes.
  • Examinar la implementación de la Directiva de Sanidad transfronteriza. Proponer mejoras para que los pacientes puedan consultar a los especialistas más adecuados sin asumir cargas innecesarias.
  • Analizar y evaluar el funcionamiento de las redes europeas de referencia, incluido su papel en la recopilación y el intercambio de conocimientos y mejores prácticas en el ámbito de la prevención y el control de los cánceres raros.
  • Evaluar la posibilidad de que la UE actúe para facilitar la transparencia de los precios de los tratamientos, con el fin de mejorar la asequibilidad y accesibilidad de los medicamentos contra el cáncer, de evitar situaciones de escasez y de reducir las desigualdades entre y dentro de los Estados miembro.
  • Estudiar la posibilidad de mejorar los derechos de los pacientes en varios ámbitos: datos personales (derecho al olvido), no discriminación, empleo, acceso a tratamientos de fertilidad, cuidados paliativos. etc. Evitar también cualquier discriminación psicológica o financiera por predisposición genética al cáncer.
  • Abordar las posibilidades de mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias.
  • Evaluar las posibilidades de apoyar la investigación en cuidados paliativos y de fomentar el intercambio de mejores prácticas en esta materia.
  • Formular las recomendaciones necesarias con respecto a la política de la UE con el fin de alcanzar un elevado nivel de protección de la salud humana con un enfoque orientado al paciente. Realizar visitas y organizar audiencias a tal fin con las demás instituciones y las agencias pertinentes de la UE, así como con las instituciones nacionales e internacionales, las ONG y las industrias relevantes, teniendo en cuenta la perspectiva de diversas partes interesadas, como profesionales, pacientes y familiares. Por último, recomendar modos de movilizar fondos específicos de la UE para alcanzar estos objetivos.

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