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El ‘yo invito y tú pagas’ ha sido una constante de la política farmacéutica de los últimos años. Las decisiones de precio y financiación volvieron a protagonizar parte de la primera comparecencia de Salvador Illa en la Comisión de Sanidad. Quedan apuntadas como una de las grandes cuestiones a debatir en la futura estrategia de política farmacéutica del SNS. Así se desprende de los discursos, entre otros, de los portavoces de Sanidad de PNV o el Grupo Parlamentario Republicano.

Joseba Agirretxea, portavoz de Sanidad del grupo vasco en el Congreso.

El grupo vasco siempre ha reclamado una participación permanente, con voz y voto, en la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos. Actualmente este papel está reservado a tres comunidades de manera rotatoria. La formación nacionalista seguirá insistiendo en tener un papel activo continuo en materia de precio y financiación.

“Seguimos solicitando que, por la capacidad que tenemos por el concierto económico, por nuestra capacidad de gestionar y financiar nuestra propia salud, ya que pagamos, necesitamos estar donde se deciden los precios“, apuntó Joseba Agirretxea, portavoz del grupo.

Joseba Agirretxea: “Necesitamos estar donde se deciden los precios”

Condicionantes a las competencias

El Grupo Parlamentario Republicano criticó que el proceso de toma de decisiones y algunas estrategias centrales condicionen la gestión autonómica. “Las decisiones de precio y financiación establecen cada vez más criterios clínicos muy concretos que condicionan nuestras competencias en cuanto a la priorización presupuestaria y ordenación asistencial, puesto que no necesariamente responden a nuestras necesidades o criterios”, apuntó Francesc Eritja.

El diputado Francesc Eritja, del Grupo Parlamentario Republicano.

El diputado catalán también se refirió a cómo el establecimiento de planes nacionales de abordaje de patologías “y, en concreto, de tratamientos específicos como, por ejemplo, el tratamiento de la hepatitis C o la Estrategia Nacional de Terapias Avanzadas o el tratamiento de la atrofia muscular espinal”, condicionan “de manera muy estrecha” la gestión de determinados medicamentos de muy alto impacto, “en ocasiones de manera discrepante” de los criterios establecidos en el Siscat. “Estas decisiones a menudo implican un impacto presupuestario relevante pero no se prevén partidas económicas que acompañen las decisiones”, apostilló Eritja.

Para el Grupo Republicano, “la obligatoriedad de incluir estas prestaciones en la cartera básica deriva, en ocasiones, los recursos sanitarios hacia la adquisición de medicamentos, lo cual puede comprometer la planificación de otros servicios sanitarios o inversiones”.

Francesc Eritja: “Los criterios clínicos de las decisiones de precios y financiación condicionan nuestras competencias”

Transferencia en productos farmacéuticos

Por alusiones, Agirretxea también dedicó parte de su discurso a defender la transferencia de la legislación sobre productos farmacéuticos al País Vasco. “Aparece en el Estatuto de Guernica […] Una ley orgánica”, recordó a los grupos críticos con este proceso. Para el grupo vasco, es clave que la transferencia se haga “a la mayor brevedad posible” y con la “oportuna y adecuada” dotación económica.