Monitorización remota

“España avanza hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)”. Así lo asegura la Comisión Europea en el último informe que analiza los principales desafíos socioeconómicos de nuestro país. Es más, el área en la que los progresos han sido “más evidentes” es la del ODS 3, relativo a Salud y bienestar. Que estos avances continúen pasa, entre otras cosas, por abordar los que, hoy por hoy, son los dos grandes retos sanitarios de España: la I+D en el corto plazo y el envejecimiento a largo plazo.

Continuando con los avances en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3, “todos los indicadores subyacentes indican una mejora de los resultados generales”, dice la Comisión. Estos progresos hacen que España siga obteniendo “mejores resultados que la media de la UE” en materia de acceso a los servicios de asistencia sanitaria.

España avanza hacia los ODS, especialmente en salud, según la Comisión Europea.

Sin embargo, matiza la Comisión, “persisten disparidades entre las distintas zonas del país en lo relativo al acceso a determinados tipos de atención sanitaria” y la “calidad de estos servicios”. Como solución al primero de los retos sanitarios del SNS, Bruselas prescribe más colaboración. “Las comunidades autónomas obtienen buenos resultados en términos de servicios sanitarios, pero una coordinación reforzada y sostenida permitiría aplicar las políticas con mayor eficacia”, asegura.

Salud buco-dental, el punto rojo del acceso

Sin duda, el punto rojo del acceso al sistema sanitario español está en la atención buco-dental. Así lo ha detectado también la Comisión Europea. “España garantiza el acceso universal a la asistencia sanitaria, pero los pagos directos de la asistencia odontológica constituyen un obstáculo para el acceso de los hogares con bajos ingresos”, afirma.

La declaración de necesidades no satisfechas de los ciudadanos lo ratifica. “Los españoles declaran tener uno de los niveles más bajos de necesidades no satisfechas de asistencia médica en la UE (0,2 por ciento en 2018). En cambio, el porcentaje de necesidades no satisfechas de asistencia odontológica es relativamente elevado (4,6 por ciento, esto es, 1,7 puntos porcentuales por encima de la media de la UE). Y más todavía entre las rentas más bajas (12 por ciento, 6 puntos por encima de la media de la UE)”, confirma el análisis de nuestro país.

Incluir la salud buco-dental en la cartera de servicios es otro de los retos sanitarios de España. Pero el informe de la Comisión lanza una alerta al respecto de los incrementos de gasto.

Desequilibrios macroeconómicos

La Comisión Europea ha recordado a España los grandes retos sanitarios que tiene que abordar.

“En el programa del nuevo gobierno de coalición se han anunciado aumentos del gasto en sanidad“, entre otros ámbitos, afirma. Y aunque dicho programa también anuncia medidas para aumentar los ingresos “sin embargo, aún debe evaluarse el impacto de las medidas anunciadas”, añade la Comisión.

El motivo no es otro que el hecho de que España aún no tiene del todo saneadas sus cuentas. De hecho, nuestro país es uno de los que “siguen experimentando desequilibrios“, según las autoridades europeas. Pese a ello, la Comisión ve con buenos ojos los esfuerzos que se están haciendo al respecto en el área sanitaria. También asume buena parte de las consideraciones trasladadas al Gobierno por AIReF en el Spending Review de gasto de receta de 2019.

Los informes de la AIReF

“Se observan ineficiencias en la adquisición y el uso de medicamentos dispensados en oficina de farmacia”, apunta la Comisión. Y no es la única opinión de AIReF que menciona. En otro punto del informe se puede leer que “de acuerdo con las conclusiones de una evaluación del gasto, las diferencias entre comunidades autónomas en el gasto en medicamentos dispensados en oficina de farmacia no se explican por las necesidades de la asistencia sanitaria”.

La Comisión reconoce que “están previstas algunas medidas, entre ellas una nueva herramienta para evaluar el valor terapéutico de los medicamentos, con vistas a corregir estas ineficiencias”. También se hace eco de las 17 medidas incluidas en el Plan de Acción para fomentar el uso de medicamentos genéricos y biosimilares. Sobre los primeros, Bruselas recuerda que su uso “sigue siendo inferior a la media de la UE y no ha aumentado desde 2014 (48 por ciento)”.

En cuanto al gasto farmacéutico hospitalario, “continúa aumentando”, dice el informe, si bien con niveles variables entre comunidades autónomas. La Comisión aguarda, como el Gobierno español, la evaluación del gasto hospitalario de la AIReF y sus recomendaciones, que se harán públicas en julio.

El desafío a largo plazo del envejecimiento

La Comisión Europea asume muchas de las consideraciones trasladadas por AIReF en el Spending Review de gasto de receta.

Pese a los progresos de los que puede presumir el SNS, la Comisión Europea alerta sobre el desafío que encabeza los retos sanitarios a largo plazo. “El envejecimiento de la población crea nuevas necesidades de asistencia sanitaria, puesto que alrededor del 60 por ciento de los españoles de 65 años y más padece al menos una enfermedad crónica, más del 20 por ciento sufre algunas limitaciones en las actividades diarias y casi el 40 por ciento se ha quejado de síntomas de depresión”, resalta el informe.

Pero, en el marco de los retos sanitarios, el envejecimiento no viene solo. Le acompaña el igualmente importante desafío demográfico causado por la despoblación, especialmente en las zonas rurales. El informe recoge que el 80 por ciento de los municipios españoles registraron una disminución de la población entre 2011 y 2018.

“En combinación el envejecimiento, los efectos de la despoblación suponen un reto para la atención sanitaria y los cuidados de larga duración”, confirma Bruselas. Este contexto, unido a una “desfavorable situación presupuestaria inicial” hace que, a largo plazo, España presente un riesgo medio en sostenibilidad presupuestaria.

El desafío a corto plazo de la I+D

Más urgente es, para los expertos de la Comisión Europea, el problema al que se enfrenta el sistema de Ciencia y Tecnología en España. Esta área fue objeto en 2019 de recomendaciones específicamente dirigidas a nuestro país. Un año después, la Comisión Europea reconoce que el Gobierno de España no ha realizado los avances suficientes en esas recomendaciones, dirigidas a “centrar la política económica de inversión en el fomento de la innovación”.

En cuanto al aumento de la inversión en investigación e innovación, los avances, dice la Comisión Europea, han sido limitados. “Los esfuerzos para incrementar el apoyo público destinado a la inversión privada a fin de que tanto las grandes empresas como las de menor tamaño aumenten su inversión en I+D ha registrado avances limitados. La lógica de las iniciativas de I+i no siempre está clara”, considera el informe.

Según la Comisión Europea, siguen siendo necesarias “reformas de gran calado” en el sistema de I+D.

También se han registrado avances limitados en el aumento de la evaluación sistemática de las políticas de investigación e innovación. Y ello a pesar de que se han introducido medidas para reducir la burocracia o mejorar las condiciones de trabajo de los investigadores.

Como consecuencia de ello, “en todas las comunidades autónomas, los resultados de España en materia de innovación están por debajo de la media de la UE”. En general, concluye la Comisión, “siguen siendo necesarias reformas de gran calado” para mejorar las carreras profesionales de los mejores investigadores, estimular la movilidad y fomentar los puestos de trabajo y las carreras profesionales de los investigadores en el ámbito empresarial.

Asimismo, recuerda que “todavía no se han presentado reformas para mejorar la colaboración entre la investigación pública y las empresas privadas” y que la coordinación entre las comunidades autónomas y el Gobierno nacional “aún podría mejorar”.