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Mario Ruiz Madrid | jueves, 05 de diciembre de 2019 h |

La artritis reumatoide provoca un alto impacto para los pacientes y para la sociedad, por la pérdida de calidad de vida y el coste de su atención. El tratamiento precoz resulta fundamental para conseguir un mejor resultado y evitar secuelas irreversibles de la enfermedad. De ahí la importancia de favorecer un diagnóstico temprano, ya que, además, se ha demostrado que los tratamientos actuales consiguen inducir la remisión de la enfermedad en un alto porcentaje de pacientes, permitiendo que los afectados tengan una vida prácticamente normal. Esta es una de las grandes conclusiones que ha dejado el último Diálogo Médico-Paciente impulsado por la Fundación Farmaindustria y Somos Pacientes, protagonizado en su tercera edición por José María Álvaro-Gracia, presidente de la Sociedad Española de Reumatología (SER) y Laly Alcaide, directora de ConArtritis.

Tal y como ha afirmado en el encuentro el máximo responsable de la SER, España es uno de los países de nuestro entorno que mejor garantiza el acceso de los pacientes con artritis reumatoide a las nuevas terapias biológicas. Estos medicamentos innovadores, junto a la mejora de las estrategias terapéuticas, han resultado clave en la evolución de la enfermedad en el lapso de tiempo que comprenden los últimos 20 años. Según Álvaro-Gracia, actualmente existen “alrededor de 12 terapias disponibles, por lo que siempre existen recursos suficientes para tratar a los pacientes”.

El presidente de Farmaindustria, Martín Sellés, también incidió en la importancia de disponer de medicamentos innovadores y de que los pacientes y los médicos tengan el protagonismo que les corresponde. “El paciente es el receptor del medicamento y de la atención del sistema, el que nos puede orientar sobre los aspectos que hay que mejorar. Los médicos son los que más íntimamente interaccionan con el paciente, son los responsables últimos de lo que le pasa al paciente y, por tanto, han de tener total libertad para decidir lo que hay que hacer con cada paciente. Porque cada paciente es único y necesita un tratamiento individualizado”, afirmó.

Sellés también destacó que para la industria farmacéutica “es fundamental que se tome conciencia de lo importante que es seguir invirtiendo en investigación básica y clínica para tener mejores medicamentos y poder curar enfermedades que hoy no tienen curación”.