“El sistema centralizado que la UE ha desarrollado para la adquisición de vacunas ha logrado crear una cartera diversificada de vacunas candidatas y adquirir dosis suficientes de vacunas contra la COVID-19. Sin embargo, la UE comenzó la contratación más tarde que el Reino Unido y los EE. UU., y cuando se produjeron graves déficits de suministro en la primera mitad de 2021, quedó claro que la mayoría de los contratos firmados por la Comisión Europea no incluían disposiciones específicas para abordar las interrupciones del suministro”. Así lo refleja el Tribunal de Cuentas Europeo en un análisis sobre la adquisición de vacunas en Europa, que concluye que “el rendimiento del proceso de contratación no se evaluó suficientemente”. Los auditores también señalan que la Comisión aún no ha examinado o comparado ese proceso para extraer lecciones para el futuro, ni tiene previsto probar su sistema de contratación durante la pandemia a través de simulaciones. “Si la Comisión y los Estados miembros han adquirido vacunas contra el COVID-19 de manera efectiva es una cuestión muy pertinente”, señala Joëlle Elvinger, miembro del Tribunal de Cuentas Europeo que ha dirigido la auditoría . “Elegimos este tema dado el papel central que desempeñaron las vacunas en la respuesta a la pandemia de COVID-19, la naturaleza sin precedentes de la participación de la UE en la adquisición de vacunas y el gasto involucrado. Nuestros hallazgos están destinados a contribuir al desarrollo continuo de las capacidades de preparación y respuesta ante pandemias de la UE”.

Actuar cuanto antes

Cuando el proceso de adquisición de vacunas de la UE comenzó a mediados de 2020, se desconocía si una vacuna COVID-19 llegaría al mercado y cuando lo haría. La UE tuvo que actuar antes de obtener datos científicos claros sobre la seguridad y la eficacia de las vacunas candidatas y, por lo tanto, optó por respaldar una variedad de candidatas para crear una cartera inicial de diferentes tecnologías y fabricantes de vacunas. En noviembre de 2021, la Comisión había firmado contratos por valor de 71.000 millones de euros en nombre de los Estados miembros para comprar hasta 4. 600 millones de dosis de vacunas contra la COVID-19. La mayoría de estos contratos son acuerdos de compra anticipada en los que la Comisión comparte el riesgo de desarrollo de una vacuna con los fabricantes de vacunas y apoya la preparación de la capacidad de producción a escala mediante pagos por adelantado del presupuesto de la UE.

Las negociaciones en la UE

Las negociaciones siguieron un proceso de adquisición establecido en el Reglamento Financiero de la UE, mientras que el núcleo del proceso fueron las negociaciones preliminares que tuvieron lugar antes de que se enviara una invitación a licitar. La UE había asegurado dosis suficientes para vacunar al menos al 70 por ciento de la población adulta a fines del verano de 2021. Sin embargo se dieron casos de desabastecimiento. En este sentido, los auditores consideran que “los negociadores de la UE no analizaron completamente los desafíos de la producción y la cadena de suministro de la producción de vacunas hasta después de firmar la mayoría de los contratos”. Los términos de los contratos evolucionaron con el tiempo, y los firmados en 2021 tienen disposiciones más estrictas sobre cuestiones clave como los calendarios de entrega y la ubicación de la producción que los firmados en 2020. Así, explican que los términos negociados son diferentes para cada contrato, excepto por la adhesión a los principios de la Directiva de responsabilidad por productos defectuosos. Los Estados miembros acordaron reducir los riesgos de los fabricantes relacionados con la responsabilidad por efectos adversos (principio de riesgo compartido en la estrategia de vacunas). 

Las disposiciones de los contratos celebrados con las compañías siguen otro recorrido anterior a la pandemia, ya que los Estados miembros han asumido algunos de los riesgos financieros que normalmente asumen los fabricantes de vacunas.

La Comisión propuso continuar con el enfoque de adquisición establecido para COVID-19 para futuras crisis de salud, pero ni los informes de “lecciones aprendidas” de la Comisión ni del Consejo sobre la pandemia de COVID-19 examinaron el desempeño del proceso de adquisición de vacunas, más allá de su resultado general. En este escenario, los auditores recomiendan crear pautas de adquisición para pandemias sobre la base de las lecciones aprendidas, y poner a prueba el enfoque de adquisición de contramedidas médicas de la UE para estar mejor equipado si es necesario en el futuro.