El Parlamento Europeo ha logrado aprobar el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, un fondo millonario, de 672.500 millones de euros, para ayudar a los países de la UE a abordar los efectos de la pandemia de COVID-19. El reglamento sobre los objetivos, la financiación y las normas de acceso a este fondo ha sido adoptado este miércoles, 9 de febrero, por un total de 582 votos a favor, 40 en contra y 69 abstenciones. 

“Es una muy buena noticia porque va a llegar ese dinero, ese apoyo, a la ciudadanía, a las empresas, a las regiones de toda la UE que se han visto afectadas por el coronavirus y sus consecuencias”, destacó Siegfried Mureşan, vicepresidente del Grupo del Partido Popular Europeo y uno de los principales negociadores del fondo.

Según Mureşan, el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia servirá para “modernizar” nuestras economías, para que sean más ecológicas, más limpias, más digitales, más innovadoras. “Por eso es importante ver cómo vamos a utilizar estos fondos“, recalcó durante el debate previo a la votación.

“Entendimos que la recuperación no funcionaría si no adoptábamos un enfoque integral y la resiliencia no existiría sin ambición”, añadió Dragoș Pîslaru, eurodiputado del Grupo Renovar Europa.

Por su parte, Eider Gardiazabal, eurodiputada del Grupo S&D, quiso poner el énfasis en el “acierto de la UE” al afrontar la crisis económica derivada de la pandemia con un plan de inversiones de casi 700.000 millones. “Una respuesta absolutamente diferente a la que se dio en la crisis de 2008, donde austeridad y recortes fueron los titulares”, señaló. Por eso, considera que este fondo es la “respuesta correcta” y la ayuda que los ciudadanos esperan de las instituciones europeas.

Una vez que el Consejo también haya aprobado formalmente el reglamento, entrará en vigor un día después de su publicación en el Diario Oficial de la UE.

Cuota de prefinanciación

En total, se dispondrá de 672.500 millones de euros en subvenciones y préstamos para financiar medidas nacionales destinadas a paliar las consecuencias económicas y sociales de la pandemia. También podrán ser financiados por este fondo los proyectos relacionados que comenzaron a partir del 1 de febrero de 2020.

Además, apuntó el eurodiputado Siegfried Mureşan, el Parlamento ha logrado convenir en una cuota de prefinanciación más elevada, un 13 por ciento, de la que se propuso inicialmente, un 10 por ciento. De este modo, la financiación estará disponible durante tres años y los gobiernos de los países de la UE podrán solicitar hasta el 13 por ciento de prefinanciación para sus planes de recuperación y resiliencia.

“Esto significa que la recuperación va a ser más rápida, más determinada, podremos crear más empleo de manera acelerada gracias a esa prefinanciación. Eso es una propuesta y un logro del Parlamento Europeo”, afirmó Mureşan.

Un plan de doble respuesta y seis objetivos

Este plan supone una doble respuesta. “Por un lado, la recuperación a corto plazo con una inyección de dinero que va a frenar la caída del PIB en nuestros países, reactivar las inversiones y cuyo efecto se va a notar en el sector productivo y en los hogares. Y, por otro lado, la transformación, la resiliencia“, indicó Eider Gardiazabal.

Y es que, según la eurodiputada, no solo se trata de parar el golpe económico sino de llevar a cabo esas inversiones y reformas para realizar transformaciones sin precedentes.

“Las bases que se sentaron en el Consejo de julio fueron buenas: un pacto de gran envergadura, con más de 670.000 millones de euros; un plan de movilización rápida para que su impacto sea inmediato y un plan centrado en la transición ecológica y digital. Pero para el Parlamento no era suficiente y creímos que tenía muchas posibilidades de mejora“, explicó Gardiazabal.

Así, los eurodiputados involucrados en las negociaciones del fondo acordaron con la Presidencia Alemana un total de seis objetivos:

  1. Transición verde.
  2. Transformación digital.
  3. Cohesión económica y competitividad.
  4. Cohesión social y territorial.
  5. Reacción institucional a crisis.
  6. Preparación para crisis

Dentro de estos ejes impuestos por el Parlamento, han dejado “cierta flexibilidad” a los Estados miembro para que decidan cómo utilizar el dinero. “El 37 por ciento de los fondos deberán ir destinados a objetivos ecológicos y un 20 por ciento, a la transformación digital. Pero no imponemos proporciones para el resto de los objetivos, porque cada Estado miembro tiene sus particularidades”, aseguró Siegfried Mureşan.

El Parlamento también exige que los Estados miembro hagan una evaluación con respecto a la ciberseguridad de la UE a la hora de utilizar estos fondos. “Los fondos tienen que utilizarse de manera que la ciberseguridad de la UE en su conjunto y de los Estados miembro no se va afectada. No se podrían utilizar para invertir en empresas hostiles de fuera de la UE ni tampoco para financiar déficits. Esto tiene que ir destinado a inversiones y reformas. Las reformas van a ser un concepto clave si queremos fortalecer nuestras economías de cara al futuro y es algo en lo que el Parlamento Europeo va a insistir y mucho”, expuso el eurodiputado.

Además, el Parlamento controlará las fases siguientes del proceso y supervisará que el dinero se gasta de conformidad a las normas establecidas. “Junto a la Comisión Europea y los miembros del Consejo, hemos conseguido que el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia se someta a revisión tras 2 años de aplicación. Haremos un ejercicio de revisión para hacer balance de cómo ha ido todo y ver si es necesario mejorar o ajustar algo”, concluyó Mureşan.


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