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El Sistema Nacional de Salud ha sido sometido a una presión sin precedentes. Mantener su calidad y su condición de pilar del estado del bienestar pasa por dotarlo de “reformas estructurales” y de los “recursos necesarios”. Por eso ahora más que nunca todas las fuerzas políticas deberían alcanzar “un Pacto de Estado por la Sanidad”. El ‘Pacto Cajal’ es la base sobre la cual se articulan las propuestas del PP en Sanidad y Salud Pública.

Estas son sus claves farmacéuticas.

Hora de acuerdos en la Comisión para la Reconstrucción. En la imagen, varios diputados, entre ellos Ana Pastor y Concepción Gamarra, ambas del PP.

Industria sanitaria y farmacéutica

  • La industria farmacéutica y la de tecnologías sanitarias han de considerarse aliadas estratégicas del sistema sanitario a la hora de poner la innovación al servicio de los ciudadanos. La generación de sinergias entre las administraciones sanitarias y la industria, es esencial para favorecer una respuesta satisfactoria y sostenible a las necesidades asistenciales crecientes y cada vez más complejas.
  • El Programa Profarma, que arranca en 1986, necesitaría una actualización, al igual que los incentivos fiscales, en particular los relativos a medicamentos huérfanos.
  • Elaboración de un mapa tecnológico de necesidades junto a las Comunidades Autónomas y poner en marcha un Plan de Renovación de Tecnología Sanitaria.
  • La evaluación de medicamentos y de tecnologías es imprescindible por razones de sostenibilidad y de eficiencia del sistema sanitario, Para ello sería conveniente establecer una Agencia de Evaluación de Medicamentos y Tecnologías,independiente y profesional con capacidad decisoria,similar a la NICE británica. Por iguales razones sería importante avanzar en la utilización de nuevas y transparentes formas de financiación y fijación de precios, como el riesgo compartido, la aportación de valor u otras similares.
  • Establecer líneas de colaboración con la industria farmacéutica de medicamentos genéricos y la de los biosimilares, así como con el sector de las empresas españolas biotecnológicas y de tecnología sanitaria con el objetivo de favorecer el autoabastecimiento o reducir cuanto menos la dependencia frente a otros países para garantizar ‘stock’ de este tipo de productos.
  • Ante futuras emergencias de salud pública o nuevas ondas epidémicas es necesario establecer una “Reserva Estratégica de Productos Sanitarios Críticos”, en coordinación con el sector tecnológico sanitario.
  • Las actividades del sector de hospitales y centros sanitarios privados, que han colaborado intensamente en la gestión de la pandemia, requieren una cierta actualización en consonancia con el tiempo transcurrido desde que se aprobó la Ley General de Sanidad en 1986, configurando líneas ágiles y transparentes para desarrollar su papel de apoyo dentro del sistema sanitario.
Ana Pastor, diputada del PP y miembro del grupo de trabajo de Sanidad y Salud Pública de la Comisión para la Reconstrucción.

I+D+i y la producción de vacunas

  • La investigación biomédica y los ensayos representan grandes avances en España, situándonos entre el grupo de países con mejores condiciones para acoger proyectos internacionales de I+D para lo que es imprescindible implicar a todos los agentes y hacer frente a los grandes retos que este desarrollo plantea: la revolución en biotecnología a través de nuevas terapias moleculares, genéticas y celulares.
  • Es preciso establecer cuantas medidas puedan incentivar y promover la investigación y desarrollo en nuestro sistema sanitario, a partir de la atracción a este área estratégica de profesionales cualificados y del objetivo de depender, lo menos posible, de lo que hagan terceros países. España, que dedica actualmente un 1,2% del PIB a I+D+i, debe aspirar incrementar este tipo de inversiones hasta el 2%.
  • Es esencial innovar en áreas que ofrezcan soluciones sostenibles en ámbitos como los medicamentos, terapias avanzadas, vacunas, enfermedades raras, la longevidad, la protección del medio ambiente y el cambio climático, así como apostar por la biotecnología y las ciencias de la vida como sector estratégico.
  • Con el fin de acelerar el desarrollo, fabricación y despliegue de vacunas contra la COVID-19 España ha de contar con una Estrategia de Vacunas en coordinación con Europa.
  • Han de incrementarse los esfuerzos y los recursos destinados a la investigación, el desarrollo y la innovación biomédicos como fundamento para mejorar los resultados en salud, estrechando lazos entre universidades, centros asistenciales, industria y organismos públicos de investigación, e impulsando la especialización competitiva desde una mayor convergencia con la Unión Europea.

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