Carlos B. Rodríguez Madrid | viernes, 10 de febrero de 2017 h |

No suele ser habitual que una interpelación parlamentaria sea promovida por el grupo político que sustenta un gobierno, o por su socio de gobierno. Esto último es lo que ocurrió la semana pasada en el Parlamento de Navarra, donde las formaciones que apoyan el Ejecutivo de Uxue Barkos han presentado toda una batería de propuestas a su consejero de Sanidad, Fernando Domínguez, en el transcurso de una interpelación sobre el gasto farmacéutico, y que incluyen desde la subasta de medicamentos hasta la incorporación al protocolo de sostenibilidad firmado entre el Gobierno Central y Farmaindustria. La Consejería se mostró de acuerdo en llevar a cabo una “reflexión profunda” sobre la evolución de una factura a tenor de dos datos que el consejero presentó como llamativos: Navarra gasta 680.000 euros al día en Farmacia y la factura sólo está controlada en el ámbito de receta. El gasto hospitalario, en cambio, ha crecido un 118 por ciento desde 2007, entre otras cosas por la financiación de fármacos “con dudosa eficacia clínica”.

El punto de partida de la preocupación por el gasto en la comunidad foral parte, al igual que ocurrió recientemente en el País Vasco, de los créditos para Farmacia contemplados en el proyecto de presupuestos para 2017: 248 millones de euros. Pero si en Euskadi el gasto en Farmacia es del 20 por ciento, y al consejero Jon Darpon le parece “excesivo”, en Navarra se eleva hasta el 25 por ciento del presupuesto sanitario y al 6 por ciento del presupuesto total de la comunidad. “Tenemos un problema”, resumió María Chivite, la portavoz de Sanidad del grupo socialista.

El resto de grupos contribuyeron a completar una exhaustiva radiografía del gasto. “Si hacemos mirada retrospectiva, [el presupuesto farmacéutico navarro de 2017] supone un aumento del 7,3 por ciento con respecto a 2016; del 13,75 con respecto a 2015; del 22,27 por ciento sobre 2014 y del 32,6 por ciento sobre 2013”, indicó Bakartxo Ruiz, portavoz de Sanidad de EH Bildu, autora de la interpelación y socia del Gobierno de Geroa Bai. A todo ello se une el hecho de que, como en el resto de comunidades autónomas, el capítulo de Farmacia en Navarra siempre ha estado infrapresupuestado, lo que ha llevado a recurrentes ampliaciones de créditos: 28 millones de euros en 2009; 50,5 en 2010; 40 en 2012 y entre 8 y 10 (a falta de concretar el cierre del ejercicio) en 2016.


Según Fernando Domínguez, Navarra gasta 680.000 euros al día en Farmacia y el gasto hospitalario ha crecido un 118 por ciento desde 2007


La respuesta del consejero trató de diferenciar bien los dos componentes del gasto. Desde 2012, dijo, el aumento en el apartado de receta nunca ha llegado al 4 por ciento y se ha debido principalmente al envejecimiento de la población y al mayor número de pacientes crónicos, pluripatológicos y plurimedicados… Nada que ver con lo que ocurre con el gasto hospitalario, donde la Consejería añade dos factores más: por un lado, la llegada de nuevos tratamientos sujetos a patentes “de altísimo precio”; por otro, la financiación de medicamentos con “dudosa eficacia clínica”.

Los tratamientos para la hepatitis C ya no son el problema. La preocupación está ahora en otra área. “La industria ha pisado el acelerador en Oncología, lo que vaticina un incremento del gasto que, hay que decirlo, no siempre irá acompañado de resultados en salud —dijo Domínguez— . Se pude afirmar que se está produciendo de manera acusada la financiación de medicamentos de dudosa relevancia clínica”. Para apoyarlo, señaló que casi un 30 por ciento de los nuevos medicamentos “no mejoraban la supervivencia global más de tres meses”. Todo ello llevó al consejero a trasladar la reflexión de “dónde gastar los recursos: si en esos fármacos o en prevención y programas paliativos”.

Koldo Martínez, portavoz de Geroa Bai, retomó el discurso destacando que los medicamentos oncológicos lanzados desde 2013 suponen ya el 18 por ciento del gasto. Instó por ello a tener en cuenta la evaluación económica de fármacos y servicios. “Uno de los retos del SNS es interiorizar que la evaluación no es meramente una opción, sino el gran cambio cultural que precisamos para garantizar la solvencia del sistema de salud”. No sólo eso. Parece que el intento de obtener un puesto permanente en la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos no ha acabado con la respuesta que la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, dio la semana pasada al grupo vasco. Geroa Bai, el partido del gobierno foral, cree que “Navarra debe estar continuamente” en este foro.

Del Pacto/PIB a las subastas

De “desbocado incremento del coste” habló Begoña Ganuza, portavoz de UPN. Fue este grupo, uno de los que conforman el ‘cuatripartito’ navarro, quien pidió al Gobierno de Navarra que “reconsidere” la decisión de no participar en el foro abierto entre los ministerios de Sanidad y Hacienda y la industria farmacéutica para “rentabilizar el gasto [farmacéutico]” mediante un “compromiso de sostenibilidad”. No sólo eso. UPN le hizo los deberes completos al grupo popular al instar también al Gobierno a participar en las compras centralizadas en farmacia, que han permitido ahorrar más de 134 millones de euros,

Tere Sáez, su homóloga de Podemos, indicó que “los datos cantan, hay mucho gasto y poco resultado”. La cuarta pata que sustenta el Ejecutivo foral fue quien lanzó a Domínguez la pregunta de “por qué no empieza Navarra ya a hacer subastas de medicamentos”.