El Global Madrid | viernes, 09 de septiembre de 2016 h |

La patronal europea de la industria farmacéutica innovadora, Efpia, ha lamentado la decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de ratificar que los acuerdos sobre el citalopram firmados en 2002 entre Lundbeck y cuatro empresas de genéricos (Generics, Alpharma, Arrow y Ranbaxy) constituyen, como había estimado la Comisión Europea, una “restricción de la competencia por el objeto”.

A juicio de la Efpia, el fallo es contrario a la jurisprudencia reciente del Tribunal de Justicia Europeo, que afirma la restricción de la competencia por el objeto “debe interpretarse de forma restrictiva”, teniendo en cuenta el contexto económico y regulatorio. Según el Tribunal, la Comisión ha satisfecho esta prueba en virtud de la “lógica interna de la decisión impugnada”, pero al mismo tiempo considera que no está obligada a evaluar plenamente “la categoría específica de un acuerdo en un sector en particular”.

El Tribunal ha argumentado que Lundbeck y las cuatro empresas de genéricos eran competidores potenciales al tiempo de concluir los acuerdos… Algo insuficiente, según Efpia, como para calificar de “ilegal” un acuerdo legal. La patronal ve con preocupación que se haya desestimado la necesidad de tener en cuenta las características específicas del sector farmacéutico y vaticina que la sentencia generará “incertidumbre” para las compañías innovadoras con grandes carteras de patentes. Por todo ello, anuncia que seguirá apoyando Lundbeck si la compañía decide apelar el fallo, que confirma una multa de cerca de 150 millones de euros impuestas al conjunto de empresas afectadas.