El Gobierno ha presentado en audiencia pública un anteproyecto de la Ley de Industria y Autonomía Estratégica, el cual deberá ser aprobado posteriormente por el Consejo de Ministros. El Ministerio de Industria y Turismo ha iniciado por ello el proceso de Audiencia e Información Pública sobre esta nueva legislación, con el objetivo de recabar y considerar las opiniones de personas y organizaciones que se verán afectadas por esta nueva normativa. Esta fase de consulta pública es esencial para asegurar que la ley refleje adecuadamente las necesidades y preocupaciones de todos los sectores involucrados, promoviendo así una mayor transparencia y participación en el proceso legislativo.

La nueva Ley de Industria se presenta como un compromiso clave dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Actualmente, la industria manufacturera, excluyendo el sector energético, contribuye con un 11,6 por ciento al PIB español, una cifra que es inferior a la de otros países de nuestro entorno. Esto evidencia un considerable potencial de crecimiento en el sector industrial, no solo por su impacto directo e indirecto en la economía, sino también por la necesidad de enfrentar los desafíos actuales y superar las vulnerabilidades expuestas en los últimos años. Entre estos desafíos se incluyen la crisis provocada por la pandemia de COVID-19, el conflicto en Ucrania y la Ley de Reducción de la Inflación de Estados Unidos (IRA).

Cuando en 2023 se aprobó el IRA, la Comisión Europea decidió proponer el Plan Industrial del Pacto Verde, cuyo fin era reducir las emisiones y promover una pronta transición hacia la neutralidad climática mejorando la competitividad de la industria europea. Las bases de este plan son: la Ley sobre la industria con cero emisiones netas (NetZero Industry Act) y la Ley de Materias Primas Críticas (Critical Raw Materials Act) en el ámbito regulatorio; en el ámbito financiero, se pretende agilizar la inversión destinada a la producción de tecnologías limpias en Europa; y en el ámbito de las cualificaciones se pretende impulsar el reciclaje y perfeccionamiento profesional en las industrias estratégicas.

Estas bases ponen de manifiesto la necesidad de revisar y reformar la Ley de Industria, aprobada en 1992, incorporando la transformación económica hacia un modelo verde y sostenible e incluyendo los objetivos fijados en el borrador de la nueva ley.

Industria farmacéutica

Como ya anunció en enero el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, “nuestro objetivo es que, en un plazo razonable, podamos someter el texto a aprobación definitiva”, asegurando que su intención era que la nueva norma se aprobase con el mayor consenso posible.

La implementación de esta nueva ley tendrá un impacto significativo en los sectores farmacéutico y sanitario, con especial énfasis en la producción de vacunas y medicamentos. En España ya se cuenta con una reserva estratégica de medicamentos para frenar situaciones de emergencia, sin embargo, la nueva Ley de Industria y Autonomía Estratégica va más allá al proponer una inversión sustancial en las capacidades de producción nacionales. Este enfoque busca reducir la dependencia de suministros del extranjero, asegurando así un abastecimiento continuo en tiempos de crisis. Al fortalecer la infraestructura de producción local, la ley no solo mejora la resiliencia del sistema de salud español, sino que también posiciona al país como un actor clave en la industria farmacéutica global. Además, se espera que estas medidas impulsen la innovación y el desarrollo tecnológico en el sector, fomentando el crecimiento económico sostenible a largo plazo.


También te puede interesar…