La Autoridad de Preparación y Respuesta a las Emergencias Sanitarias (HERA) o el programa de investigación de la Unión Europea (Horizonte 2020) y el programa de salud EU4Health, son algunos de los instrumentos de los que Europa se sirve para hacerse fuerte en la lucha contra las resistencias antimicrobianas. Una cuestión que, según ha adelantado Carolina Darias, ministra de Sanidad, será prioridad para la Presidencia española del Consejo Europeo en 2023.

Asimismo, la amenaza de las resistencias a los antibióticos se aborda, de manera transversal, en varias de las iniciativas de la Comisión Europea, como la Estrategia Farmacéutica o la Estrategia ‘De la Granja a la Mesa’. Pero de nada sirven estas herramientas o estrategias si no se adopta un enfoque ‘One Health’, una sola salud, bajo el que se entiende la salud humana, la salud animal y la salud del medioambiente como partes de un mismo todo.

Los eurodiputados Dolors Montserrat (PPE) y Nicolás González (S&D) han contado a EG su visión sobre cómo avanza Europa en esta materia. Ambos coinciden en que los tres pilares bajo los que se rige el Plan de Acción de la UE ‘One Health’ –conseguir que la UE sea un modelo en cuanto a buenas prácticas, fomentar la I+D+I y configurar la agenda mundial– son imprescindibles para afrontar el problema que provocan las resistencias antimicrobianas.

Próximas acciones de la Comisión

«En general, podemos decir que estamos avanzando a buen ritmo. Hemos reducido el uso indebido de antimicrobianos, tanto en humanos como en animales, y hemos asimilado el concepto ‘Una sola salud’, teniendo en cuenta también los perjuicios que estos productos pueden tener en el medio ambiente. Sin embargo, aún queda mucho por hacer«, destaca Nicolás González.

Los últimos datos publicados por el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) muestran cifras preocupantes: 35.000 personas mueren cada año en la UE por infecciones bacterianas resistentes a los antibióticos y, según las encuestas, la mitad de los europeos no saben que los antibióticos no son eficaces contra los virus o que solo tres de cada diez saben que su uso innecesario los hace ineficaces. Del mismo modo, el reciente estudio publicado en The Lancet, del que se ha hecho eco este medio, revela que de las 13,7 millones de muertes relacionadas con infecciones en 2019, cerca de 8 millones están asociadas a patógenos bacterianos resistentes o susceptibles a los antimicrobianos.

Como acciones prioritarias, se espera que en el primer semestre de 2023 llegue una propuesta de Recomendación del Consejo sobre resistencia antimicrobiana. Asimismo, los eurodiputados destacan la revisión de la legislación farmacéutica europea, que «hará hincapié en muchos aspectos relacionados con las resistencias antimicrobianas y definirá un sistema de incentivos para impulsar el desarrollo de nuevos productos», según González. Para Dolors Montserrat, esta revisión de la legislación supone una «oportunidad no solo de abordar la falta de desarrollo y comercialización de nuevos antimicrobianos, sino también de regular su uso adecuado».

«La revisión de la legislación farmacéutico europea será una oportunidad para abordar la falta de desarrollo y comercialización de nuevos antimicrobianos y regular su uso adecuado»

Dolors Montserrat, eurodiputada del PP

Por otro lado, Montserrat señala que se pondrá en marcha «una acción conjunta financiada por 50 millones de euros con los Estados miembro sobre la resistencia antimicrobiana en el marco del programa EU4Health». La UE también continuará financiando proyectos de investigación a través de Horizonte Europa.

«La lucha contra la resistencia a los antimicrobianos no puede ganarse sin políticas eficaces en materia de infección, prevención y control, medidas para garantizar el uso prudente de los antimicrobianos, sensibilización y planes de acción nacionales sólidos«, insta la eurodiputada popular. «Necesitamos un rol más ambicioso y activo de la UE de la Salud, para ofrecer una oportunidad de coordinación y aprendizaje compartido», agrega.

¿Cómo incentivar la innovación?

Por otro lado, Nicolás González apunta que en Europa «no hemos logrado incentivar adecuadamente la investigación y la innovación, y aún no contamos con nuevos antibióticos para sustituir a aquellos para los que los microorganismos ya han generado resistencias». De hecho, Dolors Montserrat apunta que, entre el 2014 y el 2020, se aprobaron en la UE cinco antibióticos críticos, y 10 fueron retirados del mercado. «La mayoría de países europeos, y otros fuera de Europa, han indicado que la escasez de antibióticos existentes es un problema grave a nivel nacional», indica la eurodiputada.

¿Y cómo se puede entonces incentivar a las compañías farmacéuticas para impulsar la innovación y conseguir nuevos antibióticos y más eficaces? «Esta será una de las grandes cuestiones que debatiremos en los próximos meses en el Parlamento, cuando la Comisión presente sus propuestas para la revisión de la legislación general farmacéutica, la de medicamentos huérfanos y la de pediátricos», responde González.

«Según el actual Reglamento de medicamentos huérfanos, los antimicrobianos podrían haberse beneficiado de incentivos bajo la disposición de ‘retorno de la inversión insuficiente’, pero la industria no ha recurrido a él. Esto demuestra que será necesario hacer un análisis más profundo con los Estados miembro y las partes interesadas para definir unos incentivos justos, que complementen la inversión pública en I+D, y que no generen problemas en el acceso de los pacientes a sus terapias», opina el eurodiputado socialista. En la misma línea va Montserrat, quien considera que el desarrollo y la investigación de nuevos agentes antimicrobianos requiere «una mejora los actuales mecanismos de financiación, necesitamos soluciones a corto y largo plazo para superar las limitaciones más urgentes» y propone dedicar fondos europeos de recuperación a la investigación de nuevos antibióticos.

«Es necesario definir incentivos justos, que complementen la inversión pública en I+D y no generen problemas de acceso a las terapias para los pacientes»

Nicolás González, eurodiputado de S&D

Precisamente, la Comisión planea incluir en la revisión de la legislación farmacéutica nuevos incentivos, aunque no hay todavía una propuesta forma sobre la mesa. «Se espera que llegue a finales de febrero 2023«, indica Montserrat. «Desde el Parlamento ya estamos estudiando diferentes modelos de incentivos que nos ayuden a desarrollar una cartera de nuevos fármacos antimicrobianos, basados en mecanismos de acción distintos a los que ya están comercializados. Los bonos transferibles pueden ser una opción a debatir, pero debemos valorar hasta qué punto podrían frenar el acceso de los pacientes a otro tipo de medicamentos y hasta qué punto eso podría resultar ético», añade González.


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