Un total de 33 eurodiputados, entre ellos el español Miguel Urbán (Podemos), han enviado una carta abierta a la Comisión Europea y a la Iniciativa de Medicamentos Innovadores (IMI) para garantizar que “las patentes y los monopolios” no restringen la producción y el acceso a las innovaciones fruto de la I+D desarrollada para hacer frente al Covid-19. La misiva, a la que ha tenido acceso HAI, pide “licencias no exclusivas” para las vacunas, tratamientos o métodos diagnóstico que puedan aparecer.

Esta posibilidad permitiría otorgar una misma licencia a varios fabricantes, lo que permitiría una aceleración de la producción mundial para satisfacer la demanda global. Además, subrayan los eurodiputados, debería garantizarse “un precio justo y asequible” para las innovaciones, que tenga en cuenta los fondos públicos destinados a su I+D. Es más, consideran que la apuesta por formas de licencia “no exclusivas” debería ser una condición previa exigida para recibir financiación de la UE.

Los eurodiputados firmantes también piden a la Comisión que aproveche su inversión para “exigir transparencia en el proceso de I+D”. Por último, insisten en la importancia de crear mecanismos de gobernanza global que garanticen el suministro equitativo según las necesidades. “No podemos permitir que el exceso de existencias en un país o región del mundo provoque escasez en otros lugares. Esto es particularmente pertinente para los países con pocos recursos”, añaden.

Preocupados por el acceso

La carta de los eurodiputados se envío el 27 de marzo, cuando Europa seguía siendo el epicentro de la pandemia. Sus firmantes agradecen “la respuesta de la Comisión Europea a la crisis y la movilización de fondos para investigación” a través de Horizonte 2020 e IMI. Pero algunos gestos individuales les hacen mirar con preocupación la cuestión del acceso, dentro y fuera de Europa.

“Nos horroriza que algunos Estados miembro hayan puesto los intereses nacionales por encima de la solidaridad europea”, aseguran los parlamentarios. La referencia es directa a la decisión adoptada por países como Alemania o Francia, que en plena demanda italiana, decidieron prohibir las exportaciones de respiradores.

No es la única inquietud que trasladan a las autoridades. “Observamos con gran preocupación que, si bien la Comisión Europea invierte más del doble que cualquier socio del sector privado en proyectos de investigación frente al Covid-19 financiados por la UE, no parece que se hayan establecido disposiciones o requisitos legales para garantizar que los resultados de la investigación permanezcan en el dominio público”, añaden.

Por todo ello, la carta abierta requiere que las nuevas herramientas médicas “estén disponibles inmediatamente” una vez autorizadas “a un precio asequible y en cantidades lo suficientemente altas” como para satisfacer la demanda mundial. Este requisito se alinea, dicen, con la ambición de la Comisión Europea de garantizar «el suministro de medicamentos asequibles” para satisfacer las necesidades de los ciudadanos.

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