Monitorización remota

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, ha presentado un plan B frente a la política actual que está impulsando el Gobierno. Así comienza la ofensiva parlamentaria que vaticinó la portavoz del grupo en la Comisión de Sanidad del Congreso, Elvira Velasco.  De este modo, el PP propone reformar siete leyes del sistema sanitario “para dotar de mayores instrumentos al ministerio frente a la detección de pandemias, coordinación de alertas y dotación de medios”.

Entre la batería de reformas, los populares piden reformar la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios. Una propuesta que paliaría los efectos del dictamen de la Comisión para la Reconstrucción, que se aprobó hace unos días en el Congreso. Hay que recordar que el PP había presentado 32 enmiendas en materia de farmacia y ninguna consiguió salir adelante.

Revisar “urgentemente” la política de vacunas

En esta ‘reordenación’ sanitaria, el Partido Popular tiene también en mente la actualización de la Ley General de Salud Pública. Dentro de este capítulo, el Grupo apuesta por revisar de “forma urgente” la política de vacunas. Asimismo, son partidarios de  la obligatoriedad de planes de contingencia para emergencias sanitarias y una evaluación periódica de los indicadores de salud pública.

Además en esta reforma, las alertas de la OMS y las recomendaciones del Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades tendrían un carácter vinculante y de aplicación estricta.

En materia de protección individual, se contemplaría un plan de  acceso de los profesionales sanitarios, trabajadores, empleados públicos y voluntarios a estos equipos “homologados y con provisión de reservas estratégicas”.

En materia de información, se establecerían “canales de plena transparencia sobre datos de fallecidos”.

Ley General de Sanidad

La reforma que defiende el PP, también incluye la Ley General de Sanidad. El objetivo es adoptar medidas para garantizar la equidad en el acceso a prestaciones y servicios, no sólo en un contexto de crisis sanitaria, también de manera normalizada. Otro de los capítulos que contempla esta normativa es la coordinación asistencial. El PP plantea garantizar y fomentar la coordinación entre atención primaria y atención sociosanitaria, “a efectos de colaborar activamente en la gestión de la crisis”. Asimsimo, la coordinación y cooperación entre centros sanitarios de diferentes autonomías y entre públicos, concertados y privados estarían garantizados.

Con todo, el resto de  normativas  a reformular, incluidas en este ‘plan de choque’ son: La Ley de Contratos del Sector Público, la Ley de Investigación Biomédica, la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios, y la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias.

Para Casado el motivo de esta ‘ofensiva’ parece claro: “ya hemos sufrido mucho para tener que enfrentarnos a los rebrotes con un Gobierno pasivo y desbordado, que vuelve a lavarse las manos”. De este modo, ha exigido al Ejecutivo “más humildad, menos aplausos y autobombo y dejar de decir que se ha hecho todo bien”.