C. R. Madrid | viernes, 22 de noviembre de 2019 h |

Además de seguir adecuando la prescripción al desarrollo científico, los presupuestos sanitarios de Cantabria para 2020 pretenden reducir el período medio de pago de las facturas del Sistema Cántabro de Salud (SCS), que a lo largo del año se sitúa en torno al mes y medio de demora “y que se incrementa en los últimos meses del año”, reconoce la Consejería. La previsión contempla una reducción de este último período en dos meses respecto al ejercicio de 2018 y 2019, ha afirmado el consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez, en la presentación de las cuentas del departamento.

En general, el presupuesto de la Consejería de Sanidad crece un 4,5 por ciento, hasta los 21,3 millones, para hacer frente, entre otras cuestiones, a las dos nuevas competencias asumidas en política farmacéutica y transformación digital y TIC, “que si bien no crean nuevos puestos, sí precisan el traslado de algunos que antes estaban en el SCS. El presupuesto del SCS, por su parte, sube un 5,5 por ciento (47 millones), superando los 900 millones de euros.

Entre las partidas destacadas se encuentran las de la Dirección General de Ordenación, Farmacia e Inspección (4,7 millones de euros); la de Salud Pública (9,7 millones, de los cuales 3,7 se destinarán a la compra de vacunas y medicamentos) y la de bienes corrientes y servicios (290,7 millones que engloban, entre otros gastos, la farmacia hospitalaria).