Carlos B. Rodríguez Madrid | viernes, 15 de noviembre de 2019 h |

Si a los datos ya conocidos de la no adherencia (en España el 50 por ciento de los pacientes no cumplen los tratamientos prescritos con un coste estimado de 11.500 millones de euros) sumamos los avances de los tratamientos y el envejecimiento de la población, el resultado es un escenario en el que el abordaje de la adherencia es inaplazable. Así lo han trasladado los expertos que han participado en la octava Jornada de Adherencia al Tratamiento del OAT, y muy especialmente Ana Dávila, viceconsejera de Asistencia Sanitaria de la Comunidad de Madrid, encargada de clausurarla.

“Es necesaria una reflexión profunda sobre este problema complejo y multifactorial y un abordaje desde los distintos ámbitos y actores implicados”, ha resaltado Dávila, quien ha añadido no obstante que la Atención Primaria constituye “un entorno ideal” no solo para el control de la adherencia, sino también para la obtención de las causas que motivan que el paciente no siga las pautas.

En este sentido, y a la luz de la experiencia de la Comunidad de Madrid con el Programa del Mayor Polimedicado, Dávila ha reiterado que la implicación de los profesionales es “clave” y ha destacado en concreto la participación “de los farmacéuticos de las más de 3.000 oficinas de farmacia que hay en la Comunidad de Madrid y que por su mayor proximidad al paciente contribuyen a hacer llegar la importancia de seguir las pautas marcadas por los médicos.

“Debemos trabajar todos para favorecer que los pacientes posean suficiente formación e información a fin de lograr una mayor implicación en su propio autocuidado para que san copartícipes de su tratamiento, especialmente en patologías crónicas”, ha finalizado la viceconsejera, en un mensaje compartido por todos los expertos.

En AP, el 50 por ciento de los pacientes son pluripatológicos y el 94 por ciento de ellos requiere polimedicación. Además, el 80 por ciento de las consultas de AP se deben a pacientes crónicos y estos pacientes representarán el 60 por ciento de las hospitalizaciones en la parte de ingresos no programados. “Es preciso dar una respuesta coordinada y programada a estos pacientes”, defendió Álvaro Hidalgo, presidente de Fundación Weber.

Para ello, es necesario analizar los aspectos que determinan los aspectos de la no adherencia, un ámbito muy trabajado desde el Observatorio de la Adherencia al Tratamiento desde un enfoque global, cuyo abordaje incluye desde el tratamiento farmacológico hasta la prescripción de hábitos de vida saludables, tal y como recordó el presidente de su Comité Científico, José Manuel Ribera.

El valor de la adherencia

Sólo en el terreno farmacológico (adherencia terapéutica) son muchos los estudios que demuestran el valor de trabajar en el cumplimiento de los tratamientos prescritos. “Aumentar las tasas de adherencia va a suponer un incremento del gasto farmacéutico, pero una reducción en otros aspectos, como reducción del absentismo, incremento de la productividad, hospitalizaciones, visitas médicas…”, apuntó Hidalgo.

Hoy, una de las grandes incógnitas que plantea el abordaje de la falta de adherencia al tratamiento sigue siendo la capacidad de identificar al paciente no adherente. Los expertos insisten en la necesidad del trabajo multidisciplinar y animan a no perder de vista el potencial de las nuevas tecnologías. Los dispositivos electrónicos pueden implicar mejoras en la relación coste-efectividad de las terapias que se combinan, mientras que el Big Data puede ser parte de la respuesta al gran enigma en el campo de la adherencia. “La Inteligencia Artificial está permitiendo avanzar en la identificación de patrones de pacientes poco adherentes o de profesionales sanitarios que tienen un mayor o menor grupo de pacientes adherentes”, comenta Hidalgo.