La semana pasada el Ministerio de Sanidad publicó en audiencia pública el Proyecto de Real Decreto por el que se regula el procedimiento de financiación selectiva de productos sanitarios para pacientes no hospitalizados, uno de los once Reales Decretos que el Ministerio de Sanidad prevé aprobar en 2024.

Esta norma tiene como objeto la actualización del procedimiento de financiación y fijación de precio de los productos sanitarios para pacientes no hospitalizados, así como la regulación detallada del procedimiento para su inclusión, revisión y exclusión de la prestación farmacéutica. Tres ideas al respecto.

Joan Carles Bailach, abogado de Faus & Moliner
Joan Carles Bailach.

La primera, en relación con la oportunidad de esta norma. El actual Real Decreto en la materia data de 1996 y venía a regular la financiación de estos productos en base a las disposiciones de la derogada Ley 25/1990 del medicamento. La actualización de esta norma debería haberse hecho hace tiempo – la nueva Ley de Garantías y uso racional de medicamentos y productos sanitarios se aprobó hace más de 20 años-. De todas formas, ya saben, nunca es tarde si la dicha es buena.

En segundo lugar, en relación con la innovación de algunos aspectos de la norma. El proyecto de Real Decreto prevé expresamente la posibilidad de establecer modelos de financiación innovadores que incluyan, entre otros, techos máximos de gasto, coste máximo por paciente y/o periodos de tiempo. En los últimos años, hemos podido observar un incremento del uso de estos modelos para la financiación de nuevos fármacos. Veremos si la aplicación de este tipo de modelos a los productos sanitarios puede contribuir a facilitar la inclusión de nuevos productos en la prestación farmacéutica.

En tercer lugar, en relación con las sensibilidades que incorpora la norma. El Proyecto de Real Decreto establece los márgenes correspondientes a la distribución y dispensación en oficina de farmacia de productos sanitarios financiados. A los productos ya financiados, estos márgenes se descontarán de su actual precio de financiación. La memoria del análisis de impacto normativo que acompaña al proyecto recoge la preocupación de los fabricantes de que este factor, sumado al incremento de los costes de producción, pueda suponer llegar a vender a pérdidas algunos productos. Sensible con esta preocupación, el Proyecto de Real Decreto incorpora la posibilidad de solicitar la revisión del precio. En particular, la memoria prevé una revisión media de un +5% del precio de los productos sanitarios actualmente financiados; lo que supondría un incremento paulatino de hasta 33,5 millones de euros anuales.

Oportunidad, innovación y sensibilidad. Sin duda tres adjetivos que deberían incorporar todas las normas que el Ministerio está actualmente trabajando. Parece que la maquinaria legislativa del Ministerio va a toda marcha y en la buena dirección. Próxima parada: el borrador del esperado Real Decreto de Evaluación de tecnologías sanitarias.


También te puede interesar…