Opinión

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Flor Álvarez de Toledo Patrono Fundación
Pharmaceutical Care
España
| lunes, 13 de noviembre de 2017 h |

En este año 2017 se han llevado a cabo en Escocia (1) y Francia (2) nuevos y diferentes acuerdos para integrar de una u otra manera las actividades no dispensadoras de los farmacéuticos comunitarios en los programas públicos de salud.

Las consecuencias de una determinada visión política en cada Sistema de Salud condicionan el avance de la integración farmacéutica en cada país, basándose, sin embargo, ambos en los mismos factores sociales y demográficos para abordar los cambios. En los dos países, como en España, crece el número de ancianos con polifarmacia crónica, aumenta el precio de los nuevos medicamentos, baja el de los ya convertidos a genéricos y la coordinación de los niveles asistenciales se hace más compleja; todo esto aumenta los errores de medicación que dan lugar a consultas u hospitalizaciones innecesarias así como a una falta de calidad de vida en los pacientes medicados.

En Francia, el acuerdo de la USPO (sindicato de titulares de oficina de farmacia) con la UNCAM (entidad que gestiona los principales seguros de enfermedad) firmado en julio de este año, para desarrollar de 2018 a 2020. Nicolás Revel, alto funcionario Director General del UNCAM es el que señala para este acuerdo un triple objetivo: Transformar, Proteger y Valorar la función del farmacéutico como profesional de la Salud.

El primer eje de la reforma versa sobre el modo de pago en la dispensación, ligando un mayor valor por acto a la dispensación de medicamentos con mayores riesgos (seguridad o efectividad), bien por ser niños o ancianos, ser polimedicados o usar medicamentos señalados como específicamente de riesgo. En un segundo eje abordan lo que llaman “nuevas misiones profesionales” afianzando el papel de coordinador de los cuidados de salud para la población con servicios tales como Revisión de la medicación a los polimedicados y Revisión al alta hospitalaria (valorándose este último entre 20 y 60 euros)

En Escocia, el programa del Servicio de Salud Escocés (NHS Scotland) plantea directamente como objetivo conseguir la Excelencia en la Atención Farmacéutica a su población. No necesitan los profesionales proponer los cambios, es el mismo NHS el que define y señala las diferentes responsabilidades de los farmacéuticos comunitarios, los de Atención Primaria y los de Hospital para que mediante nuevos sistemas de coordinación y competencias clínicas acreditadas en cada sector, se consiga un uso seguro y efectivo en cada paciente. La revisión de medicación a los polimedicados crónicos y la conciliación al alta hospitalaria son también aquí piedras angulares de las nuevas responsabilidades de los comunitarios. Además estas disponibilidades asistenciales en las farmacias comunitarias deben ser difundidas a la población. Las necesidades de formación renovada y de financiación para conseguir esa excelencia en Atención Farmacéutica se plantean como retos a resolver por el mismo Sistema de Salud.

Son evidentes las diferencias; En el caso francés el criterio seguido para renovar el pago de los servicios farmacéuticos sigue basado en los medicamentos, aunque no sea mediante una renovación del margen sobre el precio; los farmacéuticos siguen siendo vistos ligados al producto. En Escocia los políticos-gestores del Sistema de Salud asumen que los farmacéuticos son profesionales capaces de conseguir el máximo de efectividad y seguridad en los pacientes consumidores de medicamentos; por tanto, deben ser incluidos y coordinados en diferentes servicios, independientemente del lugar de trabajo. Para aceptar la efectividad de esos servicios e implementarlos, sirve la bibliografía al uso, aún de otros sistemas de salud, ya que después de instaurados se evalúan continuadamente los resultados y se mide la eficiencia; como para cualquier otra innovación de servicios dentro de la Sanidad.

En nuestro reciente X Congreso de Atención Farmacéutica se llegó a defender “la casi universalización de los servicios de Atención Farmacéutica para ser incluidos en la cartera de servicios” “ No valen servicios probados en condiciones de laboratorio” “ Si ustedes quieren que sean introducidos en esa cartera piensen previamente en qué modo y de qué manera los gestores los están necesitando”……en fin, que estamos más cerca de la situación francesa y a falta de un Nicolas Revel al frente de la gestión, capaz de valorar la disponibilidad para atender pacientes en las 22.000 farmacias de la red, la utilidad y coste/beneficio demostrado ya en Consigue para el SFT y la evidencia reiterada de los errores de medicación como causa de consulta urgente o de ingreso hospitalario.