Subastas de genéricos en Andalucía: ¿Qué hemos aprendido?

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Resulta sorprendente cómo vemos las cuestiones que tanto preocupaban en el pasado reciente  y ya nos parecen una historia lejana. Una de estas preocupaciones de la oficina de farmacia, de los pacientes y de muchas compañías de genéricos han sido las subastas de medicamentos que se pusieron en marcha durante años en Andalucía. Pero también hubo el riesgo de exportar las subastas y sus dudosos ahorros a otras CC.AA.

Es preciso reflexionar sobre el contexto en el que las subastas fueron el arma para ahorrar en tiempos de crisis. Eso ha sido objeto de atención de nuevo en las VII Jornadas Farmacéuticas Andaluzas celebradas en Sevilla.

Crisis económica mundial en 2008

Las subastas como estrategia de ahorro por la Junta de Andalucía crecieron en la antesala de una crisis económica grave que lidió España a partir de 2008. Se trataba de una crisis económica que produjo la casi intervención de la Unión Europea, salvada en el último minuto por el Gobierno de España.

Otros países de la Unión Europea sufrieron en 2010 la intervención de su economía, como Irlanda, Grecia o Portugal. España necesitó un rescate bancario por el Banco Central Europeo, pero se libró de la intervención.

Impago a las farmacias

En esos meses se cronificó el impago a las farmacias. En 2012 se implantaron las subastas en Andalucía y no ha sido hasta 2020 que se han definitivamente acabado.

En 2016, Andalucía retrasaba sus pagos, junto a otras CC.AA. como Cataluña, Valencia o Canarias, entre otras. En este entorno y durante años, las subastas pretendían ahorrar dinero ofreciendo a compañías de genéricos poder optar a determinados lotes a precio bajos.

Oposición a las subastas

En muchas ocasiones, los lotes se adjudicaban pero se producían faltas de algunos principios activos. Compañías de genéricos que no podían rebajar sus precios, y que eran líderes en España, y no participaban de esas subastas, eran quienes suministraban a las farmacias para evitar dichas faltas. El recurso contra las subastas llego al Parlamento Europeo.

Los problemas de abastecimiento inauguraron una época extraña de tensiones y desconfianzas, y la relación antes fluida entre el Servicio Andaluz de Salud (SAS) y los Colegios de farmacia se mantuvo distante. Una tensión replicada en las CC.AA. que retrasaban el pago a las farmacias varios meses.

Apoyo a las subastas…en 2019

En 2018, el Partido Popular y Ciudadanos realizaron un acuerdo de Gobierno para eliminar las subastas en Andalucía.

En 2019, la entonces y ahora ministra de Hacienda Maria Jesús Montero llamó a “no dar un paso a atrás” en las subastas. Pero la llegada al poder de un nuevo Gobierno de coalición en Andalucía anunció la eliminación de las subastas en 2019. En 2020 finalizó el plazo de la última subasta y se puso fin a las mismas.

Diálogo complejo

En ese contexto, hubo que mantener espacios de diálogo de la farmacia andaluza y el Servicio Andaluz de Salud. Sólo un cambio de Gobierno podría provocar la anulación de las subastas en Andalucía.

Una de las principales lecciones aprendidas es que cuando todo el sector dice que algo no está bien, hay que pensar en cambiar las cosas. Con escaso apoyo a las subastas, dentro y fuera de España, y sin aclarar adónde iban los supuestos ahorros (aún desconocidos) de las mismas, no era posible seguir empecinándose en mantener unas sistema de compra de genericos que nadie quería.

Pero las subastas siguieron produciéndose a pesar del rechazo, y han tardado varios años en terminarse definitivamente. Andalucía se convirtió, durante los años de las subastas, en una isla en España en materia de genéricos y de libre competencia. Y ninguna otra CC.AA. copió un sistema de dudosos beneficios y muchos inconvenientes tangibles.

La lección más relevante es que es preciso el diálogo entre la farmacia y los sistemas sanitarios y no se puede implantar algo que no cuenta con el apoyo de la farmacia ni de los usuarios. Y es bueno recordarlo ahora que entramos en un periodo de incertidumbre económica, donde las ideas para ahorrar, cuando sea necesario, deben ser siempre analizadas con detenimiento y consensuadas con todas las partes.