José Enrique Hours. Farmacéutico. Ex presidente del COFM (1994-2006)

Todas las mañanas más de 22.000 farmacias abren sus puertas en nuestro país, y tanto sus titulares como el resto de sus equipos lo hacen cargados de ilusión y profesionalidad. Su objetivo diario es poner sus conocimientos científicos a disposición de los pacientes que acuden, y cuyo promedio es superior a 150 pacientes diarios por farmacia. Equivale a más de 2,5 millones de personan que visitan a diario estos establecimientos privados de interés público, que conforman la red mas amplia y de mayor capilaridad de este país.

Conscientes de que todos estamos viviendo una situación tan insólita como dramática, lo cierto es que los farmacéuticos, y nuestros colaboradores, no hemos dado un solo paso atrás, a riesgo de nuestra propia salud. Intentamos sobrellevar y reponernos todos los días ante algunas improvisaciones en forma de medidas dictadas por el Gobierno. Pero somos nosotros los que afrontamos la solución de los desabastecimientos de medicamentos y productos que nos demanda la población. También afrontamos el servicio a domicilio “casi compasivo” cuando hasta ahora se nos había prohibido, o el incremento de robos y atracos al ser el único establecimiento que en muchas zonas está abierto. Pero por donde no vamos a pasar, y estoy seguro que son muchos los que piensan como yo, es por aceptar impasibles las ofensivas declaraciones de un alto cargo en esta crisis que coordina el Ministerio de Sanidad. Me refiero a la persona que hoy desempeña la máxima responsabilidad técnica, como Director del Centro de Coordinación de Alertas y emergencias, del control de esta terrible pandemia.

Señor Fernando Simón Soria, los farmacéuticos siempre hemos asumido los “riesgos inherentes a  nuestra profesión” , pero ente ellos no contábamos con los derivados de actuaciones negligentes como las que usted viene protagonizando desde comienzos de Febrero. No se lo piense mucho y pida perdón a todos los farmacéuticos españoles. Entre nuestras virtudes está también la de saber perdonar.