Morir de éxito con la próxima vacunación de la gripe común

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Durante el comienzo del pasado invierno la preocupación de la gripe y la Covid-19 se extendió por toda la comunidad científica y médica. Contábamos con indicadores que decían que los casos de gripe común en el hemisferio sur eran escasos. A pesar de eso, se actuó con prudencia y sin bajar la guardia.

“Los primeros datos muestran que la vacunación en población de riesgo en 2020-2021 rondará el 70%

La campaña de vacunación de la gripe común, la única vacuna disponible entonces de las dos que se necesitaban, ha funcionado razonablemente bien. Los primeros datos muestran que la vacunación en población de riesgo en la campaña 2020-2021 rondará el 70%. El objetivo planteado por el ministerio de sanidad se fijó en el 75% de dicha población.

La gripe ha brillado por su ausencia en el invierno 2020-2021, afortunadamente. Las razones, cualesquiera que sean, tendrán que ver sin duda con la higiene, distancia social y prevención con el uso de mascarillas.  Pero sin duda por la campaña de vacunación que aseguró tener el virus de la gripe a raya.

“Gracias al control de la gripe es el primer año en décadas que no se colapsan las urgencias de los hospitales”

Gracias al control de la gripe es el primer año en décadas que no se colapsan las urgencias de los hospitales. Hubiera sido un desastre sin precedentes. También es cierto que la pandemia de Covid-19 ha canibalizado de alguna forma a la gripe circulante. Pero la gripe común sigue estando ahí. Ya sea en un escaso número de personas (gripe A) o en reservorios animales (gripe B). El virus sigue esperando su momento para regresar. Porque la gripe regresará, este año o el siguiente.

El éxito en la eliminación del riesgo de la confluencia en el tiempo y en las mismas personas de gripe común y Covid-19 ha sido eliminado en la temporada que acaba ahora. Sería un error relajar las medidas por dos cuestiones esenciales: en primer lugar porque nadie tiene la certeza de que puedan venir “uno o dos casos” de gripe común que se convierta en un brote con miles de afectados. En segundo lugar porque gracias a la concienciación de la necesidad de prevenir la gripe por la Covid-19, se han logrado 8 de cada 10 nuevos vacunados.

Se conoce que es la banalizaciíon de la gripe lo que estaba detrás, en parte, de la escasa cobertura vacunal en población de riesgo.

“Las variantes y mutaciones de SARS-CoV-2 no van a permitir una inmunidad de rebaño”

Las variantes y mutaciones de SARS-CoV-2 no van a permitir una inmunidad de rebaño. El “rebaño” estará sin síntomas (sin Covid-19), pero el virus seguirá en los fluidos y mucosas de muchas personas. Una menor vacunación de la gripe  en el próximo invierno podría tener el efecto tan temido que hemos erradicado anteriormente.

Actuar con diligencia frente a la gripe común

Sería una irresponsabilidad imperdonable no actuar con diligencia y asegurar una alta cobertura de vacunación antigripal. Toda la concienciación de este año salvará vidas en futuras campañas. La cifra de 6.000 muertes al año por gripe común no es gran cosa comparado con los 70.000 muertos oficiales (que el INE eleva a 100.000) que han fallecido en España en estos meses de pandemia. Pero las cifras no deben confundirnos: una sóla vida es mucho.

“Debemos seguir actuando de la misma forma que en la temporada pasada: la gripe y la Covid-19 no deben coincidir en nadie”

Debemos seguir actuando de la misma forma que en la temporada pasada: la gripe y la Covid-19 no deben coincidir en nadie. Además, es preciso empezar a pensar cómo podrán administrarse las dos vacunas (gripe y Covid-19)  en el periodo octubre-noviembre de 2021. En estos meses se estará procediendo a vacunar de la gripe común y de la Covid-19, en algunos casos en las mismas personas. La población de riesgo debería haberse vacunado antes de verano, pero aun así será una tarea compleja sin la adecuada planificación. Queramos o no, gripe y Covid-19 van a ser una amenaza conjunta durante mucho tiempo.