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El debate (affaire) en torno al canal idóneo para la entrega de ciertos medicamentos de diagnóstico hospitalario de dispensación ambulatoria (DHDA) no es nuevo. Es una cuestión que se arrastra desde hace años y que ‘rebrota’ cada cierto tiempo a tenor de la actualidad. Esta semana se ha producido una nueva desavenencia a raíz de la comparecencia del presidente del CGCOF en la Comisión para la Reconstrucción (como pueden leer en esta edición).

Las Administraciones sanitarias contribuyen directa y decisivamente a mantener ‘vivo’ este affaire con decisiones que —al margen de su legalidad— no han sido, ni mucho menos, adalid de la transparencia. Se han tomado “ley en mano”, sí, pero a la hora de justificarlas se ha hecho ‘mutis por el foro’.

De igual manera que no existe duda de que hay medicamentos que por sus características o necesidades de control clínico deben estar en los hospitales y, por ende, ser dispensados por los Servicios de Farmacia, es también innegable que otros han salido ‘por la puerta de atrás’ de las farmacias rumbo a los hospitales por cuestiones económicas. Aunque nunca se vaya a reconocer por las Administraciones.

En este debate, la profesión farmacéutica se encuentra en medio. Sin haberlo elegido. Ese ‘mutis’ o inacción de las Administraciones ha propiciado que se generen ya ciertas ‘grietas’ entre la harmacia hospitalaria y la comunitaria. Y todos tienen su cuota de razón. Si se está de acuerdo en que el objetivo ‘número 1’ debe ser asegurar lo máximo posible al paciente la accesibilidad a su medicación, tan certero es que la red de 22.070 boticas aseguran esa acceso como que los servicios de Farmacia están innovando para facilitarlo: ahí está la Telefarmacia.

No hay una solución única, exclusiva y excluyente (reconocen, con acierto, ambas partes). Hay que apostar por modelos colaborativos.Se trata de conciliar —un servicio que ya une a la Farmacia Hospitalaria y a las boticas en altas hospitalarias—. Pero, sobre todo, de que el Ministerio asuma el liderazgo y sea consciente de que hay un problema que resolver. Los DH necesitan, ya, un grupo de trabajo a tres bandas.