Las espinas parlamentarias del Gobierno en política farmacéutica: visados de ACODs y EPOC

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El ministerio de sanidad ha sido aludido por distintas PNLs, mociones y preguntas en las comisiones de sanidad del Congreso y Senado sobre visados para ACODs y enfermos con EPOC (triple terapia). También han sido aludidos por varias sociedades científicas de especialistas, atención primaria y asociaciones de pacientes. Sin embargo, sigue haciendo oidos sordos.

Peticiones de los que saben, pero no mandan

Los neumólogos de la Sociedad Española de Patología Respiratoria (SEPAR), Semergen y Semg en Atención Primaria y diversas asociaciones de pacientes de todo tipo han clamado por la supresion del visado para los enfermos tratados con triple terapia en EPOC. Exactamente lo mismo ha tenido lugar con la petición de supresión del visado de los ACODs en enfermos anticoagulados.

Los hematólogos de la Sociedad Española de Hematología y hemoterapia (SEHH), cardiólogos de la Sociedad Española de cardiología (SEC), neurólogos de la Sociedad Española de Neurología (SEN) y médicos de familia de Semergen y Semg han dado sus argumentos. Los visados de los ACODs no se justifican bajo ningún concepto: ni ahorro, ni ciencia, ni conveniencia. Antes era una necesidad y ahora es un drama que no se eliminen.

Visados injustos y sin ciencia que los soporte

Ambos visados, triple terapia en EPOC y anticoagulados con ACODs, tienen muchas cosas en común, aunque tienen muchos matices. En común es que han sido calificados de injustos, caros (produce más gasto que el supuesto ahorro), no ajustado a la evidencia científica y a contracorriente de todos los países de nuestro entorno.

En el caso de la triple terapia en EPOC es más barata que las tres sustancias por separado. Además, inhalar dos o tres veces (en lugar de una sóla vez) incrementa el incumplimiento terapéutico, y provoca el descontrol de la exacerbación y el riesgo de muerte del enfermo con EPOC. Un total de 30.000 muertes al año por EPOC es la cifra que algunos parecen no considerar.

Nada nunca ha sido tan claro como la necesidad de eliminar estos dos visados. Y nada nunca ha sido tan solicitado hasta por las Comisiones de Sanidad del Congreso y, ahora, del Senado.

“Nada nunca ha sido tan claro como la necesidad de eliminar estos dos visados”

El Congreso y la propuesta de Cs

Hay pacientes especialmente vulnerables al virus que causa la Covid-19. Y eso es razón suficiente para no provocar que deban hacer el viaje de ida y vuelta a un centro de salud u hospital para controles de anticoagulación (si no tienen ACODs) o que les visen la receta de un ACOD. Evitar que necesiten un visado que le autorice a recoger su medicación.

¿Es sencillo de entender? No debe ser así para que Guillermo Díaz, diputado y portavoz de C’s, haya tenido que iniciar una auténtica batalla para convencer a los grupos políticos de que es preciso eliminar el visado de los ACODs. El PP también ha presentado una PNL y aclara que no se trata de una situación coyuntural de Covid-19, y que es preciso ir más allá.

Réplica en el Senado

En el Senado, los partidos de la Comisión de Sanidad, que han apoyado la propuesta “hermana” de C’s en el Congreso, han entendido la necesidad. Una mayoría de grupos (todos a excepción del Grupo Socialista) ha votado a favor de la supresión del visado de los ACODs para pacientes anticoagulados.

España se queda atrás

Grecia y Portugal se han adelantado a España: tienen más personas anticoaguladas con ACODs en proporción que España. La incapacidad de escuchar a las sociedades científicas y a los pacientes, a los que saben, es la razón de que España se descuelgue.

Probablemente, ningún parlamentario de los que se ha opuesto a eliminar el visado tendrá a un familiar anticoagulado. Si no, comprendería la diferencia entre estar bien controlado sin acudir a revisiones contínuas en laboratorios, disminuir el riesgo de hemorragias y disminuir a la mitad el riesgo de ictus que provocan los viejos y baratos anticoagulantes orales.

“La incapacidad de escuchar a las sociedades científicas y a los pacientes, a los que saben, es la razón de que España se descuelgue”

Política lenta y sorda

En julio de este año el Gobierno de  Madrid prorrogaba la dispensación automática de medicamentos sujetos a visados. A finales de ese mismo mes, Salvador Illa anunciaba que estudiaba mantener la suspensión de los visados “hasta que llegue la vacuna”. Nos sigue faltando una conciencia del problema real: ni habrá vacuna pronto ni podrán beneficiarse de ésta los anticoagulados y los enfermos con EPOC hasta dentro de muchos meses, y más de un año con seguridad. Si seguimos engañándonos vamos a seguir forzando a las personas a acudir innecesariamente a un centro a obtener un visado. Y eso sí hará también suspender algunos tratamientos de personas que quieran evitar unos riesgos y asumir otros. El riesgo de descontrolar su tratamiento pesa menos en algunos que evitar el riesgo de contagio de Covid-19.

La excusa del Gobierno es que la Aemps (Agencia Española del medicamentos y PS) lo está valorando. La realidad es que estos pacientes no parece que sean una prioridad en la toma de decisiones del ministerio de sanidad.