Las 6 ambiciones de la UE para 2022

3021

La Comisión Europea ya ha dejado atrás 2021 y se centra en 2022 y en el periodo “postpandemia“. Quiero creer que el uso de la Inteligencia Artificial (IA) y el potencial analítico lleva a los líderes de la UE a pensar que la pandemia la vamos superando. En principio, los datos de incidencia de casos de COVID-19 de Reino Unido (50.000 contagios diarios) indican que debemos ser cautos.

En otros países también se nota que el invierno está aquí. Las mascarillas deberían seguir siendo obligatorias en lugares sin ventilación y sin la distancia de seguridad.

Un programa ambicioso con recursos económicos

La presidenta de la Comisión ha lanzado el programa de trabajo con 42 iniciativas que tienen un denominador común: las lecciones aprendidas tras la pandemia. Y es que la pandemia que comenzamos a sentir en marzo de 2020 ha resultado ser un revulsivo con efectos aún por establecer. Cuando la cambias la manera de ver las cosas, éstas también cambian.

Un revulsivo para todos: la pandemia

Nadie duda que, en ocasiones, debemos pasar por experiencias rompedoras para cambiar actitudes o formas de pensar. Eso es lo que le ha ocurrido a la UE tras el comienzo de la pandemia de COVID-19 de 2020. La capacidad de movilizar recursos ante situaciones excepcionales, la agilidad (mejorable, sin duda) y el foco deben ahora canalizarse para el beneficio de los ciudadanos y ciudadanas de la UE.

Y para eso, se ha superado el presupuesto de 2.000 billones de euros; sí, billones europeos.

Las 6 ambiciones de la UE

La UE acometerá los 6 objetivos en 2022:

  1. Pacto verde
  2. Europa digital
  3. Economía resiliente
  4. Liderazgo de la UE en el mundo
  5. Promoción del modo de vida europeo
  6. Impulso de la democracia en la UE

Es fácil entrever que la salud y la iniciativa empresarial están recogidas en estas prioridades.

El pacto verde tiene en la producción y fabricación de medicamentos y productos sanitarios un terreno de gran interés. Distintas compañías han anunciado inversiones en la renovación y adaptación de sus plantas para un menor consumo o eliminación de gases contaminantes (GSK, Chiesi) por mencionar un ejemplo.

La huella de carbono debe ser una conciencia en la mente de empresas y personas. la calidad del agua y el aire deben mejorar y la economía circular debe impulsarse.

La europa digital tiene en la salud oportunidades extraordinarias. El uso de la IA, la digitalización de la historia clínica y la gestión o el uso de nuevas tecnologías para el manejo de datos de manera amplia, como el uso desde nuestro móvil.

El problema de los semiconductores ha puesto en jaque a la industria automovilística y a otras que requieren de estos componentes (lavadoras y aparatos varios). La UE debe tener un ecosistema que los fabrique, sin duda.

Pero lo mismo ocurre con la capacidad de producir medicamentos, vacunas y otros bienes: no se puede depender de un suministro que puede fallar. Ni en tecnología ni en otros sectores estratégicos.

La economía resiliente debe ser la base de nuestra recuperación. El reto es que el dinero fluya, pero no hay que descuidar la oportunidad de invertir donde el beneficio para las personas sea mayor. Sin duda, los derechos sociales deben figurar en la agenda.

Que Europa debe retomar su liderazgo mundial es algo que está en la mente de los líderes de la Unión. Comercio e inversión son los medios para este fin. Pero la UE debe estar presente y dirigir, junto a otros países de relevancia geoestratégica, los grandes asuntos de la humanidad: océanos, cambio climático, cooperación al desarrollo, entre otros muchos.

Europa cuida la salud

Convencer a nuestros jóvenes que el modo de vida europeo es la base de la libertad y prosperidad es un reto. En un contexto de incremento de la inmigración es preciso que la UE sea un lugar para vivir mejor, no para trasladar prejuicios religiosos o culturales, por poner un ejemplo.

El modo europeo también incluye una respuesta europea como la distribución de vacunas para la COVID-19, tanto dentro como fuera de la Unión. En este sentido, la UE quiere impulsar un sector farmacéutico más dinámico, el apoyo a los medicamentos pediátricos y las enfermedades raras  y realizar una recomendación europea sobre el cribado del cáncer.

Nada de esto es viable sin el impulso de la democracia, la defensa del pluralismo en los medios de comunicación y la vigilancia del Estado de Derecho. Por eso figuran entre los objetivos de la UE para 2022.