La guerra contra Ucrania y sus efectos en la salud

7073

La guerra causa muerte y miseria. Una guerra de agresión a un Estado soberano nos llena de indignación. Pero la guerra no sólo causa destrucción y muerte. Sus efectos, sobre las personas que sobreviven con sus patologías o sin ellas, pueden durar lustros.

Impacto duradero

El impacto medioambiental de la guerra en Ucrania lastrará la salud de sus habitantes y de muchos otros europeos durante decenios. La carencia de sistemas sanitarios en un funcionamiento normal impactará de manera adicional en la salud de toda la población. DSu prolongación interrumpe la asistencia sanitaria, pero tampoco ofrece atención adecuada por falta de medios. En definitiva, la guerra contribuye a contaminar el medioambiente que contribuye a empeorar su salud física y emocional.

Las guerras amenazan la vida, tanto la salud de personas, de animales y del resto del planeta. El medioambiente y el impacto en la salud de los daños producidos por los efectos de la guerra son dos elementos olvidados. Y es casi explicable que la desgracia y el horror de la guerra esté en primera línea, pero es necesario recordar otros impactos a largo plazo.

De hecho, detener ahora la guerra no evitará algunas de las consecuencias, ni el desastre humano ya ocasionado, desde que el 24 de febrero Rusia invadiera a Ucrania.

Las principales consecuencias, con algo más de dos meses de guerra, podrían resumirse en:

  1. Falta de explotación de los recursos
  2. Pérdida de biodiversidad
  3. Erosión de los suelos
  4. Destrucción de la naturaleza
  5. Contaminación de fuentes hídricas y del aire

Estos hechos provocan un desequilibrio en los ecosistemas.

No sólo es el impacto directo que producen, sino también el efecto a largo plazo, produciendo daños que tardarán lustros en paliarse. Por ejemplo, las explosiones, los incendios o los derrumbes pueden aumentar el riesgo de enfermedades respiratorias e incluso de cáncer, debido a la exposición del amianto.

La exposición  a partículas de polvo es un serio problema de salud. Además, en tan sólo dos meses de guerra por la invasión de Rusia a Ucrania, es necesario considerar las emisiones de gases contaminantes de los tanques, los aviones y los camiones, que podrían “llegar a ser similares a las emisiones de un país pequeño o mediano en todo un año”. Emisiones por el simple funcionamiento de muchos vehículos, pero también los ataques a depósitos de combustible que producen una contaminación intensa.

Expertos trabajando

Actualmente, el Gobierno de Ucrania indica que tienen a expertos trabajando en monitorizaciones y mediciones para documentar daños medioambientales y de infraestructuras en más de 100 zonas de Ucrania. Sin embargo, existen organizaciones no gubernamentales que también están “manos a la obra”. Desde PAX, una organización holandesa que documenta daños en zonas de conflicto, indican que en Ucrania ya se han destruido más de una docena de instalaciones de agua, incluidas plantas de tratamiento y represas.

Este daño estructural ha provocado que se viertan aguas residuales en ríos o en arroyos. Por lo tanto, los expertos piden no olvidar estos daños colaterales de la guerra y no ignorar su efecto a corto y largo plazo. Incluidos los efectos a distancia y que afectarán al resto de países de la UE.